24.04.2020

Entre el ruido de las bocinas de los autos, gritos de personas y zumbidos de maquinaria, los pacientes cruzan la calle y entran al hospital del distrito de (Timergara District Headquarter en inglés) a través de sus altas puertas de metal negro.

El 3 de abril, desde Médicos Sin Fronteras (MSF) instalamos un sistema de detección de COVID-19 en este hospital en el distrito de Lower Dir de Khyber Pakhtunkhwa, al norte de Pakistán, para ayudar a proteger a las personas contra el virus y evitar que se propague dentro de las instalaciones a los trabajadores de la salud, pacientes y sus cuidadores, y por extensión a la comunidad.

A pesar de las restricciones de movimiento impuestas para prevenir la transmisión del virus que causa la COVID-19, más de 1,000 personas de Lower Dir y los distritos circundantes pasan por estas puertas todos los días, ya sea para sus consultas médicas o para acompañar a quienes están enfermos o heridos.

Un proceso de triaje detallado para quienes llegan al hospital

Las personas que no tienen casos de emergencia siguen las barreras de malla naranja mientras son guiados a una estación de lavado de manos, una gran tina de agua blanca con un grifo y un poco de jabón, y luego al área de pre-triaje. En todo momento, un integrante del personal lanza instrucciones a través de un altavoz, compitiendo con el ruido ambiental, y pidiendo a las personas que mantengan una distancia de al menos 1,5 metros entre sí mientras esperan a que el personal de enfermería los atiendan.

Los pacientes y sus acompañantes se dirigen hacia dos escritorios ubicados en el área al aire libre, donde responden una serie de preguntas sobre su historial de viaje, si han tenido algún contacto con una persona con COVID-19 y si están sufriendo de síntomas parecidos a los de la gripe. A partir de ahí, se separan entre aquellos que pueden seguir su trayecto hacia el hospital y aquellos que permanecen en la sala de espera para otra etapa de triaje. Después de una discusión más profunda, el número se reduce aún más.Los casos sospechosos se envían por otra puerta a una de las tres salas de consulta que MSF ha establecido en colaboración con el Departamento de Salud.

Los pacientes son vistos por un médico con un traje de protección individual completo, que decide si se debe tomar un hisopo para hacerle la prueba a la persona. Posteriormente, el médico determina si el paciente debe ser enviado a la sala de aislamiento con capacidad de 15 camas dentro del hospital o hacer cuarentena en el hogar. A quienes se les dice que permanezcan en cuarentena en su casa, regresan en su auto o son trasladados en ambulancia, de acuerdo con los lineamientos de las autoridades sanitarias.

"No conozco esta enfermedad ... siento que esta instalación de detección se ha instalado para proteger a personas como yo", dijo Ali Muhammad, de 45 años, que llegó al hospital DHQ para acompañar a su hija que padecía un problema con sus piernas. "La evaluación me asegura que no tengo la enfermedad, pasar por este proceso aumentó mi conocimiento [sobre la COVID]".

El primer caso de COVID-19 se confirmó en Pakistán el 26 de febrero y ahora el número de personas con el nuevo coronavirus supera los 8,400, con más de 175 muertes. MSF ha estado apoyando al hospital Timergara DHQ desde 2009 en varios de sus departamentos, y a lo largo de los años ha ayudado a controlar una serie de brotes de enfermedades como el dengue, el sarampión y la diarrea aguda. Al ser un virus nuevo, es diferente actuar contra la COVID-19, pero la lógica del control de infecciones y el manejo de epidemias sigue siendo similar, y la experiencia de nuestro personal permitió establecer rápidamente las salas de pre-triaje y aislamiento.

En todo Pakistán, MSF está realizando actividades de sensibilización sobre las formas en que las personas pueden protegerse y prevenir la propagación del virus. Los equipos están hablando con las comunidades locales, y los mensajes se comparten a través de la radio y en los periódicos, así como en las redes sociales. Los equipos de MSF también han implementado medidas de protección ante la COVID-19, así como áreas de aislamiento en la mayoría de nuestras instalaciones médicas en todo Pakistán.

"Estamos coordinando con las autoridades de salud para ver si podemos seguir apoyando a Pakistán en su lucha contra la COVID-19, pero existen desafíos y obstáculos importantes en lo que refiere a los suministros médicos y de equipos de protección", explica Aymen Abdullah, representante de MSF en el país. "Y la seguridad de nuestro personal y nuestros pacientes sigue siendo nuestra prioridad".

Decisiones difíciles sobre servicios especializados

A raíz de la situación, en MSF hemos tomado la difícil decisión de poner nuestros servicios de tratamiento de leishmaniasis cutánea en Peshawar, Bannu y Quetta en pausa, así como los servicios de nuestras clínicas móviles de nutrición en los distritos de Naseerabad y Jaffarabad. También hemos suspendido las actividades en nuestro hospital de maternidad en Peshawar durante 14 días.

Sin embargo, estas son sólo medidas temporales para evitar la propagación de la COVID-19; y los equipos esperan reiniciar muy pronto sus actividades, cuando sea seguro hacerlo.De vuelta en Timergara, el equipo de respuesta de la COVID-19 ha evaluado a unas 14,000 personas y ha realizado 245 consultas desde el inicio de sus actividades. Diecinueve personas han sido admitidas en la sala de aislamiento, de las cuales ocho tienen casos confirmados del nuevo coronavirus, y cuatro han sido dadas de alta como curadas.

Queda mucho por hacer, pero implementar este sistema, verlo en acción y celebrar cuando las personas vencen al virus, nos da una esperanza muy necesaria en medio de esta pandemia.

Médicos Sin Fronteras es una organización médica humanitaria internacional que brinda ayuda de emergencia a personas afectadas por conflictos armados, epidemias, desastres naturales y exclusión de la atención médica. MSF comenzó a trabajar en Pakistán en 1986 y actualmente brinda atención médica de calidad a personas en las provincias de Baluchistán, Khyber Pakhtunkhwa y Sindh que la requieren con urgencia. En Timergara, MSF gestiona casos obstétricos tanto normales como complicados, incluyendo cirugías cuando es necesario, y gestiona una unidad neonatal para bebés prematuros y de bajo peso al nacer. Tan sólo en 2019, los equipos de MSF asistieron más de 14,000 partos y admitieron a 2,284 bebés recién nacidos en la sala de neonatología.