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18.06.2021
El plan a largo plazo de BioNTech para desarrollar la fabricación de la vacuna COVID-19 en África debe acelerarse de forma urgente y masiva.
 
En vísperas de la reunión anual de accionistas de BioNTech, Médicos Sin Fronteras (MSF) pide a la empresa farmacéutica, con sede en Alemania y que produce una de las vacunas de ARNm contra la COVID-19, que comparta inmediata y abiertamente su tecnología y conocimientos sobre la vacuna con fabricantes capaces de los países en desarrollo, para ayudar a aumentar la producción de vacunas que salvan vidas para los países que aún esperan un suministro suficiente.
 
El plan recientemente anunciado de BioNTech para establecer la fabricación de vacunas en África durante los próximos 4 o 5 años debería ir de la mano con que la compañía comparta de inmediato su tecnología y la composición con los fabricantes dispuestos a empezar a producir ahora.
 
“Nos enfrentamos a una enorme desigualdad en el acceso a las vacunas contra la COVID-19 en todo el mundo. Sin embargo, en este momento, varios países tienen capacidad de fabricación que podría utilizarse para producir vacunas de ARNm para ayudar a aliviar este desequilibrio mortal”, dijo Lara Dovifat, asesora de Campaña y Promoción de la Campaña Acceso de MSF. “Pero para ello, necesitamos que BioNTech y otras empresas que fabrican vacunas de ARNm compartan la tecnología y los conocimientos necesarios para fabricar estas vacunas. Cuanto más rápido las farmacéuticas compartan el conocimiento, más rápido podremos poner fin a esta pandemia y estar mejor preparados para futuras con una capacidad de producción más distribuida a nivel mundial, incluso en el sur global”.
 
La tecnología de la vacuna de ARNm de Pfizer-BioNTech es una opción ventajosa para su uso y fabricación en los países en desarrollo y en entornos con recursos limitados porque se puede almacenar a temperaturas estándar de refrigeración durante un mes, es altamente adaptable a nuevas variantes y puede fabricarse en centros de producción más pequeños sin experiencia previa en la producción de vacunas, a un costo relativamente bajo.
 
En un mapeo inicial, MSF descubrió que, en este momento, varias empresas del continente africano podrían producir una vacuna de ARNm si se compartiera toda la tecnología y los conocimientos necesarios y se proporcionara el apoyo financiero y técnico necesario. Además, 10 fabricantes de vacunas de países en desarrollo han expresado su interés en recibir dicha transferencia de tecnología de vacunas de ARNm a través del centro de transferencia de tecnología de ARNm de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero hasta ahora, ni Moderna ni Pfizer / BioNTech, las dos corporaciones farmacéuticas que han logrado la aprobación de emergencia para las vacunas de ARNm, se han ofrecido a compartir su tecnología.
 
La experiencia con Moderna y BioNTech hasta ahora ha demostrado que la transferencia de tecnología de esas vacunas de ARNm (a los fabricantes que han elegido) ha durado entre 5 y 8 meses respectivamente, lo que demuestra que es factible compartir el conocimiento técnicos de las vacunas y establecer la producción con relativa rapidez. Por lo tanto, los gobiernos deben utilizar todos los medios para empujar a las empresas a participar en la transferencia de tecnología con otros fabricantes capaces, de una manera transparente, abierta para la cobertura mundial del suministro y abierta a múltiples fabricantes. En una resolución reciente, el parlamento de la Unión Europea (UE) destacó la importancia de incentivar los acuerdos de licencia voluntaria de tecnología y conocimientos técnicos a los países en desarrollo para expandir urgentemente la producción mundial de vacunas.
 
Es importante destacar que BioNTech se benefició de un sólido apoyo público a través del gobierno alemán y otras fuentes públicas: BioNTech recibió una subvención de 375 millones de euros del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania, 100 millones de euros en financiación de deuda del Banco Europeo de Inversiones y una inversión de 250 millones de dólares estadounidenses por parte de un grupo de inversores dirigido por Temasek, un fondo soberano de inversión del Gobierno de Singapur.
 
“Dada la importante inversión pública en esta vacuna, resulta imperativo que BioNTech comparta su receta de vacuna con fabricantes independientes en países de ingresos medios, incluyendo a los del continente africano. Este sería un primer paso hacia las vacunas fabricadas en África, contribuiría a la preparación del continente para futuras pandemias y reduciría su dependencia de las importaciones de vacunas, garantizando que las personas de todos los países de África tengan acceso oportuno a estas herramientas de salud que salvan vidas”, dijo Christian Katzer, Director General de MSF Alemania. “El gobierno alemán tiene la oportunidad y la obligación de aprovechar sus inversiones e instar al intercambio de tecnología para impulsar la producción de vacunas a nivel mundial. Hacerlo ayudará a salvar tantas vidas como sea posible, lo antes posible".
 
MSF también hace un llamado al gobierno alemán para que done inmediatamente dosis a COVAX y que apoye la propuesta de "Exención ADPIC" en la Organización Mundial del Comercio para eliminar las barreras de propiedad intelectual para todas las herramientas médicas contra COVID-19 durante la pandemia.