10.05.2019

Afganistán tiene una de las tasas de mortalidad materno-infantil más altas del mundo. Un hospital en Khost, al este del país, recibe a pacientes embarazadas para ser atendidas por mujeres.

Tomar fotos y videos está restringido en este país de Asia, por lo que Médicos Sin Fronteras se dio a la tarea de crear un cómic de la situación en este hospital, donde se han dado a luz a más de 100 mil bebés.

En un hospital en Khost, en el este de Afganistán, cerca de la frontera con Pakistán, las matronas y los médicos de Médicos Sin Fronteras (MSF) han ayudado a traer al mundo a más de 100 mil bebés. Con más de 60 pequeños que llegan todos los días, Khost es el hospital de maternidad más grande de MSF, y también una de las salas de maternidad más concurridas del mundo.

Desde 2016, MSF también ha estado apoyando a cinco centros de salud en la provincia para aumentar su capacidad de brindar atención de salud. Afganistán tiene una de las tasas más altas de mortalidad materno-infantil del mundo.

En las zonas rurales y lejos de las grandes ciudades, la mayoría de las mujeres no tienen acceso adecuado a la atención obstétrica esencial. En provincias como Khost, acceder a la atención adecuada es aún más difícil debido a la limitada disponibilidad de matronas y médicos. El hospital de maternidad especializado de MSF intenta superar algunos de estos desafíos al ofrecer un entorno seguro para que ellas puedan dar a luz.

Como tomar fotografías y videos está extremadamente restringido por razones culturales y de seguridad, Aurélie Neyret, una ilustradora muy talentosa, pasó nueve días con el equipo de Khost. Ella forma parte de una asociación llamada The Ink Link, una red de ilustradores, guionistas y dibujantes que trabaja con organizaciones para hablar de causas sociales a través de su arte.

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