"La magnitud de la epidemia tomó a todos por sorpresa, porque desde que se introdujo la vacuna contra el meningococo A en 2010, Níger había estado libre de epidemias de escala similar."

Dra. Pauline LechevalierEspecialista en vacunación de MSF
29.05.2015
Se han registrado más de 6.000 casos sospechosos y 443 muertes por meningitis en Níger en los últimos tres meses. Sin embargo, la escasez de vacunas ha obstaculizado la puesta en marcha a tiempo de una campaña de vacunación. 
 
La doctora Pauline Lechevalier, una especialista en vacunación de Médicos Sin Fronteras, analiza los últimos avances en la respuesta a las epidemias de meningitis, y reflexiona sobre las mejoras que aún se necesitan. 
 
Tres meses después del inicio de la epidemia de meningitis en Níger, todavía existen dificultades para poner en marcha una campaña de vacunación. ¿Por qué?
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las campañas de vacunación se pongan en marcha como respuesta a las epidemias. Se declara la existencia de una epidemia cuando se registran diez casos por cada 100.000 habitantes en una semana.
 
Los primeros distritos en Níger afectados por la epidemia cruzaron este umbral a mediados de febrero. Desde entonces, la respuesta de vacunación se ha limitado a Niamey y dos distritos de la región de Dosso, contando con un número total aproximado de 500.000 dosis de vacuna, a pesar de que el 15 de mayo otros 11 distritos sanitarios habían alcanzado el umbral epidémico. No obstante, la campaña de vacunación no ha llegado hasta ellos.
 
Los motivos de la demora en la respuesta de vacunación son diversos. En primer lugar, la magnitud de la epidemia tomó a todos por sorpresa, porque desde que se introdujo la vacuna contra el meningococo A en 2010, Níger había estado libre de epidemias de escala similar. Por ello, el mecanismo de aprovisionamiento internacional de vacunas no estaba preparado para responder ante una epidemia, lo que explica parte de la demora inicial.
 
Mientras tanto, la reserva de emergencia mundial de vacunas se había agotado a finales de abril, en gran parte a causa de la aparición de otra epidemia en Nigeria y por la cancelación del suministro por parte de uno de los productores de la vacuna. Por lo tanto, encontrar fuentes alternativas para los centenares de miles de dosis adicionales de la vacuna que se necesitaban se convirtió en una urgencia. Ahora se espera que estas estén disponibles en los próximos días.
 
 
Se creía que el problema de la meningitis se había resuelto con el desarrollo de una nueva vacuna. ¿Puedes hablarnos de esta vacuna?
 
Hasta ahora, la vacuna MenAfriVac, que se ha introducido progresivamente en toda África subsahariana desde 2010, se ha administrado a más de 200 millones de personas en el “cinturón de la meningitis”, que se extiende desde Senegal hasta Etiopía. Es muy eficaz contra la meningitis debido a la cepa meningocócica A, o serogrupo. Un estudio en el Chad en 2012, por ejemplo, mostró una disminución del 94 por ciento de los casos de meningitis A en tres regiones en las que se introdujo la vacuna.
 
Además, esta vacuna conjugada reduce el estado de portador nasofaríngeo, es decir, disminuye la transmisión de persona a persona de la enfermedad, hasta un 98 por ciento. 

La introducción de MenAfriVac ha ayudado a detener el ciclo de epidemias meningocócicas A mortales en la región, pero los brotes de menor escala causados por otras cepas, concretamente la W135 y la C, se continúan registrando. La epidemia actual en Níger, que es una extensión de la epidemia en la vecina Nigeria, es la primera gran epidemia de meningococo C jamás registrada en el país.

 
¿Qué vacunas se pueden utilizar contra la meningitis?
 
Para vacunar contra la enfermedad meningocócica C, existen vacunas de polisacáridos que, combinadas, pueden cubrir varios serogrupos (en particular A/C, A/ C/W135 y A/ C/W135 Y). Por desgracia, solo ofrecen protección por un período de tres años. Por otra parte, su uso no se recomienda en niños menores de dos años de edad.
 
También hay vacunas conjugadas que protegen contra los serogrupos A, C, W135 e Y, que ofrecen protección durante al menos diez años, son eficaces en los niños pequeños y también reducen el estado de portador nasofaríngeo (o transmisión). Sin embargo, el elevado coste de esta vacuna (22 euros por dosis) significa que es demasiado caro para su uso en campañas a gran escala. 
 
 
¿Puedes describir el sistema de aprovisionamiento mundial de vacunas contra la meningitis?
 
En 1997 se estableció un sistema de abastecimiento e inventario de la vacuna a escala mundial, después de que la mayor epidemia de meningitis jamás registrada causara 250.000 casos y 25.000 muertes en África Occidental entre 1995 y 1996. El Grupo Internacional de Coordinación (GIC) del suministro de vacunas, compuesto por representantes de la OMS, la Federación Internacional de la Cruz Roja, UNICEF y Médicos Sin Fronteras, es el encargado de garantizar la disponibilidad y el uso eficiente de las vacunas en respuesta a las epidemias de meningitis.
 
Como tal, es un mecanismo diseñado para gestionar la escasez: los representantes del GIC deciden sobre la asignación de las vacunas basándose en una evaluación de las prioridades y los datos epidemiológicos de las zonas afectadas. Este papel de arbitraje es esencial durante una epidemia, ya que puede haber presiones importantes impuestas a las autoridades sanitarias locales. Este año, el GIC esperaba disponer de 1,5 millones de dosis de la vacuna contra la meningitis en existencias, pero realmente solo hubo 800 mil dosis disponibles a principios de año. De ellas, 310.000 fueron utilizadas en Nigeria.
 
 
¿Cómo podemos prevenir futuras epidemias de este tipo?
 
La vacunación es solo un elemento necesario para la prevención y control de epidemias. Los otros elementos son la detección temprana y la confirmación de los casos sospechosos, la recolección e intercambio de información inmediatos, y la gestión adecuada de los casos confirmados. Por ahora, todavía estamos lejos de poder vacunar a las personas contra todas las cepas de la enfermedad.
 
Ya sea en respuesta a las epidemias, o al poner en marcha campañas preventivas, necesitamos vacunas conjugadas contra los serogrupos A, C, W135 y que sean asequibles y estén disponibles en cantidades suficientes.
 
La experiencia de la vacuna MenAfriVac es un buen modelo a seguir en el futuro. Esta vacuna conjugada fue diseñada y desarrollada para su uso en África Subsahariana, y proporciona amplia protección contra el meningococo A. También protege a los niños pequeños, se puede mantener fuera de una cadena de frío, y solo cuesta 50 céntimos de euro.
 
¿Cuál es la respuesta de Médicos Sin Fronteras ante la epidemia?
 
A finales de abril, vacunamos a unas 70.000 personas con edades comprendidas entre dos y 15 años en dos distritos de la región de Dosso, a unos 200 km al este de Niamey, con la vacuna de polisacáridos A/C/W135. Ya que en estos momentos no podemos vacunar con más amplitud, estamos fortaleciendo nuestro apoyo a los centros de salud para tratar a los que ya están enfermos: 3.800 personas han sido atendidas en los centros apoyados por MSF. Si las dosis adicionales de vacunas llegan pronto, evaluaremos la posibilidad de ayudar a las autoridades a vacunar en otros distritos, dando prioridad a las zonas más afectadas.