01.03.2019
  • El incremento de las amenazas de los grupos armados que operan en la frontera entre de Malí y Níger ha provocado desplazamientos de población en la región nigerina de Tillabéry.
  • Los desplazados se han estado alojando en refugios improvisados, sin acceso a agua potable o letrinas.
  • MSF está interviniendo mediante la distribución de artículos de primera necesidad, labores de agua y saneamiento, asistencia médica y de salud mental, pero las necesidades urgentes en materia de alimentos y protección se mantienen en gran medida insatisfechas.

Recientemente, un incremento de la amenaza de los grupos armados que operan en la frontera entre Malí y Níger ha provocado una nueva ola de desplazamientos. Más de 8,000 personas se han visto obligadas a establecerse en campos improvisados alrededor de la aldea de Kongokiré, en la región de Tillabéry, viviendo en condiciones terribles, en una zona que también es considerada insegura. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha intervenido distribuyendo artículos de primera necesidad, y proveyendo asistencia médica y de salud mental, así como labores de agua y saneamiento para cubrir las necesidades más apremiantes.

 
Los dos campos informales albergan actualmente a unas 10,000 personas: los refugiados malienses que han huido debido a la creciente inseguridad y los nigerianos desplazados internamente, la mayoría de los cuales ya habían sido desplazados al menos en dos ocasiones, debido a las amenazas persistentes de grupos armados y a las difíciles condiciones de vida. Los desplazados han llegado a Kongokiré con poco o nada. Se alojan en refugios improvisados hechos de palos, paja, bolsas de plástico y ropa, y carecen de acceso a agua potable y saneamiento.
 
 

Distribución de kits

Para responder a esta alarmante situación, MSF ha distribuido 1,173 kits familiares de artículos de primera necesidad (NFI por sus siglas en inglés), para ayudar a 8,211 desplazados internos y refugiados. Nuestros equipos también están construyendo letrinas para mejorar las condiciones de saneamiento en el área. Los equipos están desplegando clínicas móviles directamente en los campamentos, para brindar servicios médicos básicos para las personas vulnerables, quienes por años han tenido un dificultades para acceder a la atención médica. Además, estamos apoyando un puesto de salud cercano para facilitar el acceso a la atención tanto para las poblaciones desplazadas como para las locales. Esta asistencia se acompaña de consultas de salud mental.
 
Muchos de los desplazados en Kongokiré ya se han visto obligados a huir varias veces. Podemos ver signos de trauma en sus comportamientos y escucharlo en sus palabras. Muchos refugiados y desplazados internos dicen que no pueden imaginar un retorno a sus lugares de origen. La situación en la región sigue deteriorándose, y mientras haya inseguridad, no habrá garantía de retorno seguro para estas personas", dice Inocent Kunywana, coordinador del equipo de respuesta rápida de emergencia de MSF que interviene en los campamentos.
 
Uno de los principales riesgos que enfrentan actualmente en los campamentos es la falta de alimentos. Si el desplazamiento continúa, que es lo que esperamos que ocurra, esto puede generar tensiones entre la poblaciones local y los desplazados, e incluso alimentar los conflictos dentro de los campamentos".
 
 
La movilización de otros actores es fundamental para cubrir las necesidades insatisfechas relacionadas con los alimentos y la protección. Hasta ahora, la presencia humanitaria en Tillabéry, y especialmente en las zonas donde la inseguridad es muy alta, ha sido insuficiente. A MSF le preocupa que la situación en la región pueda deteriorarse aún más, ya que Tillabéry se ve afectada tanto por el conflicto en Mali como por la oleada de grupos armados en Burkina Faso, y es probable que estas causas fundamentales de la inseguridad y el desplazamiento sigan existiendo.
 
 
Además de las intervenciones de emergencia, en Tillabéry, MSF apoya 2 centros de salud y 6 puestos de salud en los distritos de Banibangou y Ayorou. Antes de la llegada de MSF, las actividades médicas en estas zonas se habían limitado debido a la inseguridad. En colaboración con el Ministerio de Salud, nuestros equipos facilitan el acceso a la atención médica a las poblaciones locales y desplazadas. En enero, MSF trató a 4,789 pacientes, realizó 427 consultas prenatales y vacunó a 687 niños menores de dos años.