08.05.2015
Miles de personas han abandonado sus aldeas en las islas del lago Chad, en el sureste de Níger, después de que las autoridades nigerinas anunciaran que debían dejar la zona tras el mortal ataque de Boko Haram en la isla de Karamga el pasado 25 de abril.
 
Según datos preliminares de Naciones Unidas, 25.000 personas han llegado hasta Nguigmi y Bosso, dos localidades cercanas al lago. Unas 1.500 personas más se encuentran ahora mismo en un centro de tránsito en Diffa, la capital de la región.
 
Las condiciones en las que llega la población son críticas. La mayoría ha tenido que caminar durante días, dejando todas sus pertenencias detrás. “Las principales necesidades de la población son agua, comida, atención sanitaria y refugio”, explica Abdalla Hussein, coordinador de emergencia de MSF en Diffa y continúa: “Se necesita más asistencia urgentemente ya que esta población se está enfrentando ahora mismo a una situación muy precaria”.
 
MSF es una de las pocas organizaciones que están asistiendo a esta población en el centro de tránsito en Diffa. Desde el pasado domingo, los equipos de MSF han realizado más de 900 consultas médicas; tratando principalmente casos de deshidratación, hipoglucemia e infecciones respiratorias. Además, tras negociarlo con las autoridades, varios pacientes han podido ser referidos al hospital de Diffa, donde la organización ya estaba trabajando. MSF también está proporcionando agua potable y comida. 
 
 
En Nguigmi, MSF ha tratado a algunos refugiados en el centro de salud de la localidad, donde ya trabajaba conjuntamente con el Ministerio de Salud antes de la actual crisis. Además, la organización está empezando dar asistencia sanitaria en los dos asentamientos donde se concentra ahora mismo la población desplazada: el aeropuerto y un área en campo abierto llamada Kimegana.
 
Los equipos de la organización también están evaluando si es necesario ampliar su respuesta en zonas del norte de Bosso, hasta donde también ha llegado población desplazada del lago desde principios de mes.
 
La mayor parte de la población que ha abandonado el lago son nigerianos que ya habían huido previamente del norte de su país debido a la violencia. Entre el 3 y el 6 de mayo, varios miles fueron repatriados al norte de Nigeria en camión.
 
Desde el pasado diciembre, MSF ha estado trabajando en la región de Diffa para asistir tanto a la población que ha llegado a la zona huyendo de la violencia en el norte de Nigeria como a la población local. MSF trabaja actualmente en los distritos de Diffa y Nguigmi, apoyando varios centros de salud, entre ellos, un centro de salud materno-infantil en la ciudad de Diffa.