30.03.2015
Tras los ataques entre el grupo armado Boko Haram y el ejército nigeriano a finales del mes de marzo, unas 6.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus casas.
 
Los nuevos desplazados se han instalado en Maiduguri, capital del estado de Borno, al norte del país. Las autoridades nigerianas han abierto un nuevo campo para acoger a los nuevos llegados aunque por el momento no cuenta ni con letrinas, ni agua, ni suficiente zonas de cobijo. Los equipos de Médicos sin Fronteras, que trabajan en el estado de Borno desde 2013, están evaluando las necesidades más inmediatas de la población para iniciar las actividades de emergencia.
 
Las autoridades nigerianas han habilitado un campo para dar acogida a los nuevos desplazados en la explanada de un antiguo centro de formación conocido como “Federal Training Centre – FTC”, situado en Dalori, a las afueras de Maiduguri. Se estima que alrededor de 6.000 personas se han instalado en la zona, fundamentalmente mujeres, niños y ancianos.  Más personas están aún tránsito desde Bama a Maiduguri.
 
El 21 de marzo comenzaron a llegar las primeras personas a la zona. Los días sucesivos la llegada de desplazads seguía en aumento. El 23 de marzo los equipos de MSF comenzaron a evaluar la situación en el campo.
 
El Ministerio de Salud de Nigeria ha instalado un dispensario con seis camas y ha movilizado a personal médico para dar asistencia a los asentados en el FTC. Las principales dolencias que se han atendido son casos de malaria, gastroenteritis, desnutrición, diarreas y vómitos.
 
Solo un 10% de las personas instaladas en el campo FTC cuentan con un techo donde cobijarse. El antiguo centro de formación lleva cuatro años abandonados y se compone de algunos edificios en ruinas; muchos de los desplazados han tenido que instalarse a las afueras del recinto al cobijo de los árboles. La Agencia Nacional de Gestión de Urgencias (National Emergency Management Agency: NEMA) tiene previsto proporcionar material para que las personas puedan resguardarse. Por el momento, los habitantes de los alrededores están proporcionando alimentos a los desplazados que han ido llegando a la zona a la espera de que se construya una cocina comunitaria dentro del campo. La falta de instalaciones sanitarias es el mayor problema con el que se encuentra el campo. La falta de letrinas hace que las personas tengan que hacer sus necesidades al aire libre. No hay suministro de agua y las autoridades nigerianas han comenzado a escavar pozos.
 
El ministro de salud ha pedido apoyo a Médicos Sin Fronteras. En respuesta a esta llamada, MSF en colaboración con NEMA, ha comenzado a proveer 1.500 litros de agua potable diarios hasta que los pozos estén finalizados. Además se pondrán en marcha diversas actividades de agua y saneamiento en el campo FTC, así como en otros campos de desplazados dentro del estado de Borno.
 

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