16.01.2019
Miles de personas que tuvieron que huir apresuradamente de Rann, en el noreste de Nigeria, tras un violento ataque el lunes empezaron a llegar ayer a pie a Bodo, Camerún.
 
Ayer mismo, Médicos Sin Fronteras (MSF) comenzó a prestar asistencia en esta localidad camerunesa ubicada a siete kilómetros de Rann. Un equipo compuesto por personal médico y logístico ha distribuido alimentos y agua y está facilitando atención médica de emergencia.
 
"Nuestro equipo en Bodo estima que ayer llegaron unas 8.000 personas y esperamos que puedan llegar varios miles más –explica Hugues Robert, responsable de Operaciones de MSF en Nigeria–. Estamos organizando los preparativos para prestar ayuda en forma de alimentos, agua y atención médica a 15.000 desplazados en los próximos días. Muchos llegaron en estado de shock y estaban muy asustados por lo que habían presenciado. Han perdido lo poco que tenían y necesitan absolutamente de todo".
 
Las personas desplazadas han pasado una noche al aire libre ya que no hay refugios en las cercanías de Bodo. Entre ellas hay muchos niños y numerosas mujeres lactantes y embarazadas. 
 
Son cuantiosos las casas y los refugios de Rann que han sido pastos de las llamas. El mercado y tiendas de alimentación también han sido destruidos. El almacén, la oficina y la farmacia de MSF no se han librado del saqueo y de la quema y las cajas vacías de suministros médicos yacen diseminadas en el exterior. 
 
MSF pudo evacuar a un hombre herido aunque la mayoría han huido al cercano Camerún.
 
"Esto resulta verdaderamente devastador para la gente de Rann", declara Robert, "Son personas que sufren una violencia interminable y ahora tienen que volver a ponerse en pie una vez más ¿Cuántas veces más lo van a poder hacer? La población de Borno sigue pagando el precio de este conflicto despiadado. Todas las partes en conflicto deben respetar la seguridad de los civiles”.
 

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