03.02.2016
Entrevista con Isabelle Mouniaman-Nara, Coordinadora de proyecto de MSF en Nigeria.
 
El ejército del gobierno nigeriano está combatiendo al grupo rebelde “Provincia de África Occidental del Estado Islámico” -antiguamente conocido como "Boko Haram”- en el estado de Borno al noreste de Nigeria. MSF ha estado trabajando en el estado desde agosto de 2014
 
Isabelle Mouniaman-Nara, coordinadora de proyecto en Nigeria ha regresado de una visita al Estado. Ella nos actualiza sobre la situación y nos explica lo que depara el futuro para las personas que han sido desplazadas durante años debido a la inseguridad (peleas, ataques a ciudades y villas) y lo que MSF ha estado haciendo para responder a la crisis. 
 
La crisis ha estado activa por casi dos años. ¿Qué depara el futuro para las personas desplazadas en el estado de Borno?
 
“La situación no ha cambiado mucho. Aún hay alrededor de 1.6 millones de personas en el noreste de Nigeria, con la mayoría en Maiduguri, la capital del estado de Borno. Mientras que el 90% de ellos viven en la comunidad, 100,000 de ellos están repartidos en los 10 campos de la ciudad.
 
Se habló sobre mandar a las personas desplazadas de regreso a su lugar de origen, pero debido a la persistente falta de seguridad en esas áreas, parece que esa opción ya no está disponible. Las autoridades de Borno quieren cerrar varios campos en Maiduguri y reunir a los desplazados en sólo seis locaciones (todas en la capital), posiblemente para regresar a las escuelas y universidades a su propósito original, puesto que hasta ahora han sido usadas para acomodar a los desplazados, y también para tener un mejor control de la seguridad y la ayuda desplegada en los campos. 
 
¿Qué está haciendo MSF?
 
MSF está brindando monitoreo médico y epidemiológico en los campos para personas desplazadas, actividades de higiene y saneamiento en siete de ellos y atención médica en otros dos. 
 
Nuestros equipos también están trabajando en la comunidad anfitriona del antiguo fuerte de Boko Haram, Maimusari. Maimusari es un distrito privado de Maiduguri y sus habitantes, residentes y los desplazados son extremadamente vulnerables, y sus necesidades más básicas están, en su mayoría, insatisfechas.
 
 
Tenemos una clínica en donde hacemos consultas a pacientes externos y brindamos atención médica maternal y servicios de nutrición. Además, MSF gestiona un centro de salud en el distrito Bolori II (otra antigua fortaleza de Boko Haram), en donde también hacemos consultas a pacientes externos y brindamos atención médica maternal y servicios de nutrición. 
 
Brindamos asistencia (centro de nutrición, tratamiento de emergencia y atención pediátrica) al Hospital de Enfermedades Infecciosas en Maiduguri y a la sala de emergencias en el hospital Shehu. Planeamos instalar un proyecto de cirugías específicamente para las personas desplazadas.
 
Trabajando en colaboración con los equipos del hospital, brindaremos tratamiento quirúrgico, desde trauma simple a atención a las víctimas de ataques y que son referidas a nosotros por el Comité Internacional de la Cruz Roja, por ejemplo, y que también trabajan en las instalaciones del ministerio de salud (cirugía). 
También podemos ofrecer atención a trauma por quemaduras, porque durante la temporada de frío muchas personas, y más específicamente los niños, que viven en condiciones insalubres se queman en accidentes domésticos que, comunmente, son causados por aparatos de calefacción improvisados e inseguros. 
 
¿Qué nos gustaría hacer en los próximos meses?
 
Una vez que el número total de campos baje a seis, seguiremos garantizando monitoreo de salud comprensivo, además de actividades médicas, de higiene y saneamiento, pero sólo en dos locaciones. Es esencial que permanezcamos en los campos porque es la única manera efectiva de mantener un control de lo que en realidad está sucediendo a los desplazados.
 
Continuaremos nuestro trabajo en Maimusari, Bolori II y el hospital Shehu. Haremos una transferencia de las actividades que actualmente se realizan en el Hospital de Enfermedades Infecciosas al centro médico en Maimusari tan pronto como se complete su renovación.
 
MSF gestionara las actividades de higiene y saneamiento en los sitios e instalaciones en donde estaremos trabajando, pero nos gustaría entregar al menos una parte de esto a otras agencias. 
 
Nuestra asistencia, hasta el momento, se enfocado exclusivamente en la ciudad de Maiduguri. Nuestro último intento para aventurarnos aún más fue en febrero de 2015, cuando fuimos a Monguno para evaluar un hospital y determinar si podemos comenzar operaciones allí. Al día siguiente, ex combatientes de Boko Haram atacaron Baga y toda la ciudad huyó hacia Maiduguri. Monguno sufrió un destino similar y también quedó deshabitada.
 
Las autoridades quieren que la gente que vive en áreas rurales se mude a ciudades como Bama, Baga y Monguno y se queden ahí hasta que el ejército nigeriano tome acciones ofensivas en los alrededores.
 
Quienes no logren llegar a estos centros urbanos a tiempo serán considerados automáticamente como simpatizantes o, posiblemente, como miembros de Boko Haram. También estamos preocupados porque no parece que se esté haciendo nada en las ciudades para prepararse ante la llegada de toda esta gente en términos de atención médica, alimentación, refugios, etcétera. Necesitamos vigilar de cerca la situación, pero el noreste de Nigeria sigue siendo bastante peligroso, así que nuestra prioridad es garantizar que nuestros equipos puedan hacer su trabajo de forma segura.”