01.06.2018

 

En los próximos meses, la mayoría de países en África occidental y Sahel harán frente a los conocidos períodos de picos, donde la malaria y la desnutrición se unen de una manera particularmente alarmante. Los profesionales de la salud, los paramédicos y los agentes de sensibilización ya están trabajando para evitar que estas enfermedades afecten severamente a las comunidades de la región.

La mortalidad neonatal sigue siendo la principal causa de muerte en los niños menores de 5 años. Después del período neonatal, los primeros 28 días del bebé, las enfermedades que provocan más muertes son las infecciones respiratorias, la diarrea y la malaria. La malnutrición es un factor que contribuye a casi la mitad de todas las muertes en niños menores de 5 años, y la drepanocitosis (una enfermedad hereditaria de la sangre) representa casi una de cada 10 muertes.

¿Cuáles son los desafíos para los equipos de MSF sobre el terreno?

El Dr. Didier Mukeba Tshialala conoce de primera mano las necesidades y las limitaciones de la región. Ha sido coordinador médico de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Níger durante casi un año y ha llevado a cabo numerosas misiones en varios países de África occidental y central.

“Afortunadamente, ya conocemos una serie de soluciones para hacer frente a las principales causas de morbilidad infantil. Por un lado, mejorar el acceso a agua potable de las poblaciones, y por otro lado, implementar de forma efectiva la quimioprevención contra la malaria estacional entre agosto y noviembre, además de aumentar la cobertura de vacunación de rutina entre los 0 y los 11 meses. Al hacer esto podemos mejorar significativamente el estado de salud de los niños en Níger”.

Los niños son el grupo más vulnerable en los contextos humanitarios. El conflicto, la inseguridad política, los desastres naturales, el desplazamiento o las difíciles condiciones económicas limitan el acceso a la atención sanitaria, lo que aumenta la vulnerabilidad de los pacientes más jóvenes. Parte de esta realidad es la que vive diariamente en su país la médico maliense Nematoulaye Toure desde que empezó a trabajar con MSF. Actualmente, Nematoulaye es la responsable de las unidades de neonatología y pediatría en el proyecto Ansongo, en la región de Gao.

“Lo más difícil para nosotros es el acceso a los pacientes. Con un toque de queda establecido al anochecer y una distancia de varios cientos de kilómetros para llegar al centro de salud más cercano, ¿quién se arriesga a salir para buscar atención médica? Por eso es necesario adoptar estrategias médicas para llegar al mayor número de personas, especialmente a los niños pequeños que son los más vulnerables, como hacemos con la estrategia para asistir a la población nómada en Mali”.

En la mayoría de estos contextos, la falta de recursos dificulta la atención de los enfermos. Los pediatras y enfermeros pediátricos escasean; los personal sanitario a menudo está poco formado en la especificidad y las necesidades de los niños; solo algunos protocolos y herramientas están adaptadas al contextos; no siempre hay medicamentos disponibles; etcétera. Estos son desafíos que complican las intervenciones de los actores humanitarios sobre el terreno.

Los Días Pediátricos de MSF; una plataforma de intercambio

En diciembre de 2017, Didier y Nematoulaye participaron en Días Pediátricos de MSF celebrados en Dakar, Senegal, uno de los principales centros académicos pediátricos de África occidental. Entre las soluciones recomendadas por los participantes en estas jornadas, la integración de las familias y miembros de la comunidad en los programas pediátricos y un enfoque integrado para la atención materno-infantil. Estrategias que MSF ya ha puesto en marcha en varios de sus proyectos en África occidental y central.

Como explica Nematoulaye: “En Ansongo, hemos invitado a parteras tradicionales a acompañar a las mujeres al centro de salud para tranquilizarlas. Cada vez han venido más pacientes y el número de mujeres que dan a luz en casa ha disminuido drásticamente. Esta asistencia médica nos permite evitar muchas complicaciones, y puede salvar la vida del niño y la madre cuando hay algún problema médico”.

 

 

Los Días Pediátricos de MSF tienen como objetivo responder a una necesidad urgente de mejorar la calidad de la atención pediátrica en contextos de emergencias humanitarias. La segunda edición tuvo lugar en diciembre de 2017, en Dakar. Ese mismo año, MSF tenía alrededor de 50 proyectos, incluidos unos 20 especializados en atención pediátrica, materna y nutricional, en 11 países de África occidental y Sahel.

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