13.03.2018
Se reportó una violación masiva en República Centroafricana (RCA), después de que diez sobrevivientes fueran llevadas al hospital de Bossangoa y el personal de Médicos Sin Fronteras (MSF) les brindara atención médica.
 
El grupo de mujeres llegó el 3 de marzo al hospital de Bossangoa, en la República Centroafricana. De acuerdo con lo que relatan, el ataque sucedió el 17 de febrero cerca de Kiriwiri, un pueblo a 56 kilómetros de Bossangoa. Las diez mujeres mencionaron haber estado con un grupo más grande en el monte recolectando agua, lavando ropa y atendiendo sus cultivos, cuando hombres de un grupo armado local las tomaron como rehenes. Algunas lograron escapar, pero las demás mujeres fueron secuestradas y llevadas al campamento del grupo armado. Los hombres las violaron en repetidas ocasiones durante el transcurso del día antes de liberarlas. 
 
Este ataque es un ejemplo más sobre cómo la violencia sexual contra las mujeres es parte de la violencia extrema generalizada infligida a la población. Debido a una combinación de factores, incluyendo la volátil seguridad, el temor a sufrir más actos de violencia sexual y las presiones culturales, las mujeres que pudieron acceder a una atención médica no salieron de su pueblo hasta el 2 de marzo. Otra organización de ayuda logró enviar motocicletas para trasladarlas al hospital de Bossangoa, una instalación en donde trabaja MSF. 
 
El equipo médico de MSF administró inmediatamente primeros auxilios y después les brindaron atención ginecológica, las vacunaron contra el tétanos y la hepatitis, y les proporcionaron apoyo psicosocial. Lamentablemente, ya era demasiado tarde para que recibieran el vital tratamiento para detener la transmisión del VIH que debe administrarse dentro de las 72 horas posteriores a la violación.
 
"Las mujeres que vimos estaban afrontando la situación de diversas maneras, pero todas estaban increíblemente traumatizadas. Algunas estaban en un shock total, mientras que otras estaban paralizadas por el miedo o les resultaba muy difícil hablar sobre el incidente ", dice Soulemane-Amoin, una partera de MSF que está a cargo del hospital de Bossangoa. "Varias mujeres tenían heridas de cuchillo recientes. Fue terrible ver esto, mi corazón está con ellas. Nuestro equipo de maternidad las trató con dignidad y paciencia; y les proporcionó un espacio seguro y confidencial para comenzar a procesar lo que había sucedido".
 
De acuerdo con las sobrevivientes, muchas más víctimas de este ataque siguen en su pueblo y no acudieron al hospital en Bossangoa debido al estigma asociado a la violación y al temor de ser excluidas de su comunidad si se les identificaba como sobrevivientes.
 
"Estamos conmocionados y entristecidos por esta violación masiva; también estamos particularmente preocupados porque, como resultado, hay muchas mujeres que aún necesitan atención médica urgente. Este horrible ataque es un reflejo de la realidad cotidiana que experimentan las personas en la República Centroafricana, y especialmente las mujeres y los niños que son más vulnerables al abuso ", dice Paul Brockmann, jefe de misión de MSF en la República Centroafricana. "Esta es una de las consecuencias de la nueva ola de violencia indiscriminada que comenzó a fines de 2016 y continúa sin cesar".
 
Este último ataque eleva a 56 el número total de sobrevivientes de violación y agresión sexual atendidos por el equipo de MSF en Bossangoa desde septiembre de 2017 al día de hoy; esto en comparación con los 13 casos atendidos de enero a agosto de 2017. Este incremento se refleja tanto en el aumento de la violencia en el área como en la implementación de forma más amplia del proyecto de MSF para atender a víctimas de violencia sexual.
 
MSF proporciona ayuda y atención médica a sobrevivientes de violencia sexual en varios lugares de la República Centroafricana. Los equipos de la organización en el hospital SICA de Bangui han atendido durante 2018, en promedio, a 300 sobrevivientes de violación y agresión sexual cada mes, mismos que provienen de la capital y de diferentes provincias del país. En el hospital de maternidad Castor, también en Bangui, los equipos de MSF han atendido en promedio a 20 sobrevivientes de Violencia Sexual y Basada en Género cada mes, y a otros 10 en Gbaya Dombia. En el Hospital Comunitario de Bangui, al que MSF apoya desde finales de diciembre, los equipos ya han tratado a 147 supervivientes de Violencia Sexual y Basada en Género.
 
"Lo más preocupante sobre la cantidad de casos de violencia sexual que hemos registrado es que es probable que el número real sea mucho más alto", advierte Paul Brockmann. "En algunos casos, nuestros equipos informan que atienden a personas que fueron violadas hace años, pero que no tuvieron acceso a servicios médicos hasta hace poco. Nos preocupa que los sobrevivientes sigan sufriendo las graves consecuencias de las violaciones en silencio a medida que aumenta el número de ataques si no se hace más, con el creciente conflicto, con la disminución del número de proveedores de servicios de salud y con la infraestructura sanitaria en ruinas" agregó Brockmann.