16.05.2016
 
Los equipos de Médicos Sin Fronteras han llevado asistencia médico humanitaria vital a aproximadamente 4,000 refugiados sursudaneses que viven en condiciones deplorables en Bambuti, una aldea en el sureste de la República Centroafricana (RCA).
 
Los refugiados, que están huyendo de la violencia en Sudán del Sur, han sido totalmente excluidos de cualquier tipo de asistencia durante meses; y no han tenido acceso a atención médica y agua potable. La mayoría vive en pequeñas viviendas provisionales hechas de hojas de palma que no ofrecen ninguna protección contra los elementos. 
 
Muchas personas explicaron a los equipos de MSF que, después de ser acosadas por hombres armados, huyeron de sus aldeas en Sudán del Sur. Muchos perdieron el rastro de sus familiares durante su éxodo.
 

Escasez de agua, alimentos y medicamentos

 
Atenina Koubaka, de 38 años, huyó el pasado noviembre y finalmente logró llegar a Bambuti con sus tres hijos y su esposo después de viaje durante meses.
 
“Nuestros principales problemas en este lugar son la escasez de alimentos, agua y medicamentos, al menos eso pasaba hasta que MSF llegó aquí”, dijo Atenina. “No nos iremos de aquí hasta que el conflicto se detenga”, agregó. 

 

Algunas familias perdieron a sus parientes debido a las difíciles condiciones en las que viven. Pocas semanas después de llegar a Bambuti, Martine Barifue, de 28 años, perdió a su esposo a causa de una enfermedad que no pudo ser atendida. Ahora ella trabaja en el huerto de una familia local para poder conseguir algo de comida, principalmente arroz y yuca, para alimentar a su único hijo.

 

Campaña de vacunación

 
Durante una intervención de 5 días a finales de abril, el equipo de emergencia de MSF realizó actividades preventivas para aumentar la inmunización de niños y mujeres embarazadas contra enfermedades epidémicas. 
 
449 niños de entre seis semanas y cinco años recibieron la vacuna de la neumonía y la vacuna pentavalente (una combinación de cinco vacunas en una). 589 niños más, de entre seis meses y 10 años, fueron vacunados contra el sarampión, y las mujeres embarazadas recibieron la vacuna antitetánica. 
 
La intervención no sólo fue para los refugiados, sino también para la población centroafricana en Bambuti, que ha estado sin acceso a la atención médica desde hace varios años. 
 
 

Un desafío logístico

 

Llevar ayuda humanitaria a Bambuti, que se encuentra en una parte remota e inaccesible de la República Centroafricana, es extremadamente difícil. Varios grupos armados operan en el área, y el desarrollo de la situación es impredecible. 

 

Los desafíos logísticos a los que se enfrentan nuestros equipos de emergencia han sido enormes”, dice Maria Simon, coordinadora de país para MSF en RCA. “Con la ayuda de la población local, logramos rehabilitar la pista de aterrizaje local, que no funcionaba desde hacia varios años, para asegurarnos de que nuestro equipo y los suministros médicos lleguen de forma segura”. 
 

Apoyando a la clínica local

 
Desde marzo, MSF apoyó la reapertura de la clínica local a través de la donación de medicamentos y el entrenamiento de trabajadores sanitarios locales. Más de la mitad de las consultas en la clínica se relacionan con la malaria. 
 
“Esperamos ver un incremento en los casos de malaria, ya que pronto comenzará la temporada de lluvias, y los refugiados no tienen viviendas adecuadas ni mosquiteros,” dice Juan Rodilla, coordinador de emergencia de MSF. 
 

Muchos pacientes también sufren de infecciones respiratorias y diarrea. MSF ha dejado trabajadores sanitarios en el terreno para preparase para la próxima temporada de malaria, y seguirá monitoreando la situación en Bambuti. La organización ha hecho de todo para atender la extrema vulnerabilidad de la población, y urge a otras organizaciones a usar todos los medios posibles para brindar la tan necesaria asistencia humanitaria. 

 

MSF en República Centroafricana

 
MSF trabaja en República Centroafricana desde 1997, y actualmente su personal en el país está compuesto por más de 300 trabajadores internacionales y alrededor de 2,000 locales . Desde diciembre de 2013 MSF ha duplicado su nivel de atención médica como parte de la respuesta ante la crisis y el número de proyectos se incrementó de 10 a 21. También ha realizado seis intervenciones para atender a los refugiados centroafricanos en los países vecinos: Chad, Camerún y la República Democrática del Congo.