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09.06.2021
El lunes 7 de junio de 2021, el Hospital General de Referencia (HGR) de la ciudad de Boga, que cuenta con el apoyo de Médicos Sin Fronteras (MSF), ha sido objeto de un ataque deliberado en el contexto de los enfrentamientos que se están produciendo en la ciudad.
 
Hasta ahora, el saldo total de los enfrentamientos se estima en alrededor de doce personas muertas, incluyendo a diez civiles, y el hospital ha quedado completamente destruido. Se incendiaron varios edificios, incluyendo la unidad de cuidados intensivos; saquearon la farmacia y las reservas médicas. Nueve personas heridas han sido ingresadas ​​en el hospital general de Gety, que cuenta con el apoyo de MSF.
 
Este ataque increíblemente violento impide que el hospital de Boga funcione y atienda a personas muy vulnerables. Era el último centro de salud que quedaba en esta zona sanitaria, y más de 80,000 personas que dependían de él. Cientos de niñas y niños que sufren de desnutrición ya no tendrán acceso al programa de nutrición terapéutica desarrollado por Médicos Sin Fronteras y miles de personas se quedarán sin acceso a la atención médica. Nuestros equipos están consternados por la magnitud de los daños que sufrió este centro de atención médica. Desde Médicos Sin Fronteras coordinamos la construcción de este hospital entre 2017 y 2020, como respuesta a la severa escasez de servicios de salud en la zona sanitaria.
 
 
 
 
“Todo se esfumó en cuestión de horas, a pesar de que repetíamos incansablemente lo esencial que es esta instalación para quienes viven en la región”, dice Frédéric Lai Manantsoa, ​​jefe de misión de MSF en la República Democrática del Congo. En los últimos meses, MSF constantemente dio la alarma sobre la escalada de la inseguridad, que solo lleva a nueva oleada de niñas y niños con desnutrición y un incremento en los casos de violencia sexual, que impiden que las mujeres trabajen en el campo. “Los hospitales en zonas de conflicto deben seguir siendo espacios protegidos y neutrales. Todos los grupos involucrados en los conflictos en Ituri deben respetar la acción humanitaria del personal sanitario y a quienes buscan atención médica, concluye.
 
MSF está profundamente indignada por este ataque, que viola el derecho internacional humanitario y tendrá graves consecuencias a largo plazo. Mientras los diferentes grupos involucrados en el conflicto no comprendan la necesidad vital de proteger la atención médica en Ituri, el personal humanitario y de salud se enfrentarán a un ciclo absurdo e interminable de construcción constante de instalaciones que están condenadas a ser destruidas nuevamente.