13.05.2015
Aunque desde Médicos Sin Fronteras (MSF) celebramos que la Comisión Europea haya tomado nota de la situación de emergencia en sus fronteras, mantenemos la prudencia a la espera de que las medidas anunciadas hoy como parte de la nueva Agenda de Migración de la UE se traduzcan en acciones reales. 
 
El aumento, tanto en materia de financiación como en el alcance geográfico de la misión de Frontex Triton, es una señal positiva de que Europa da, por fin, un paso adelante y asume la responsabilidad en el Mediterráneo.
 
Sin embargo, en MSF estamos preocupados por el impacto de una misión que tiene varios propósitos. Las consecuencias del marcado enfoque militar en la lucha contra los traficantes podrían tener un impacto importante tanto en los esfuerzos de búsqueda y rescate conducidos por organizaciones humanitarias, como MSF y MOAS, como en las personas que estamos tratando de ayudar.
 
La UE necesita urgentemente demostrar que puede marcar una diferencia en el salvamento de muchas vidas en el Mediterráneo, y lo tiene que hacer ofreciendo alternativas relevantes a estas rutas en barco. Los líderes europeos deben garantizar que sus políticas y acciones no ponen en peligro a las mismas personas que pretendemos salvar y proteger. 
 
Además, Europa debe mejorar, con premura, las condiciones que la gente que huye a través del Mediterráneo afronta en los centros de acogida en el sur de Europa.
 
Hasta que la UE transforme sus promesas en acción, MSF continuará llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo y proporcionando apoyo médico para los migrantes y los refugiados a su llegada a Europa.