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30.11.2021
En Sudáfrica podrían evitarse anualmente miles de muertes causadas por una infección fúngica del cerebro llamada meningitis criptocócica (MC) si un medicamento antifúngico llamado flucitosina estuviera ampliamente disponible. La enfermedad afecta principalmente a quienes tienen el sistema inmune debilitado por el VIH. Sin embargo, la solicitud de registro de la flucitosina se encuentra pendiente en la Autoridad Reguladora de Productos Sanitarios de Sudáfrica (SAHPRA, por sus siglas en inglés) desde diciembre de 2019. Para salvar vidas y prevenir el sufrimiento innecesario de la MC, Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Campaña de Acción de Tratamiento piden a SAHPRA que registre la flucitosina cuanto antes.
 
Se estima que la meningitis criptocócica es responsable de 181,000 muertes anuales, la mayoría en personas que viven con VIH (PVVIH) en el continente africano. La flucitosina, en combinación con la anfotericina B, reduce significativamente las muertes entre las personas que viven con VIH y padecen meningitis criptocócica. Sin embargo, la flucitosina de calidad garantizada no está registrada actualmente en ningún país del continente, ni siquiera en Sudáfrica, donde se sustituye con mayor frecuencia por fluconazol.
 
“Tanto la flucitosina como el fluconazol se usan en combinación con anfotericina B, pero cuando se usa flucitosina en lugar de fluconazol, las muertes disminuyen alrededor del 40 por ciento. Garantizar que la flucitosina esté disponible en toda África subsahariana es lo más práctico cuando se trata de prevenir muertes por meningitis criptocócica, y Sudáfrica tiene la oportunidad de desempeñar un papel de liderazgo en la promoción de este medicamento que salva vidas. Pero primero, la SAHPRA debe aprobar su registro”, dice el Dr. Tom Ellman, director de la Unidad Médica de África Meridional de MSF.
 
En respuesta a esta falta de acceso, MSF estableció un programa de acceso clínico de flucitosina en Sudáfrica en colaboración con el Departamento Nacional de Salud en 2018, y posteriormente lo entregó a la Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud. El programa de acceso tenía como objetivo hacer que el medicamento estuviera disponible gratuitamente para los hospitales terciarios en Sudáfrica mientras se esperaba el registro de la flucitosina.
 
Según el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica, un total de 596 pacientes en 21 hospitales sudafricanos con meningitis criptocócica confirmada por laboratorio recibieron un régimen de tratamiento basado en flucitosina entre julio de 2018 y marzo de 2020, y 943 recibieron otro tratamiento. Se encontró que las y los pacientes que recibieron el régimen basado en flucitosina tenían un 53 por ciento menos de probabilidad de muerte en comparación con los que recibieron otros regímenes.
 
“Comenzó con un fuerte dolor de cabeza, el tipo de dolor de cabeza que nubla la visión y te hace querer gritar”, dice Zikhona Mboto, residente de Samora Machel en Ciudad del Cabo, a quien le diagnosticaron MC en 2019 después de ser diagnosticada erróneamente con presión arterial baja.
 
“Me ingresaron en el hospital y afortunadamente me dieron flucitosina y me curé. Sin embargo, mientras estuve allí, la presión en mi cabeza era insoportable. Lo único que ayudó fue una punción lumbar, que es cuando le colocan una aguja en el canal espinal. Para cualquier persona que viva con VIH, quiero decirle que la meningitis criptocócica es una infección oportunista: aprovecha la oportunidad para infectar tu cerebro cuando su sistema inmune está comprometido. Tome sus antirretrovirales, no deje que su sistema inmunológico colapse y abra la puerta a la meningitis criptocócica”, concluye.