04.09.2018

Desde principios de julio, Médicos Sin Fronteras ha respondido al brote de cólera que continúa extendiéndose en la región de Maradi, en el sur de Níger; y ha tenido un alcance importante en Niger, donde los casos esporádicos o brotes menores son reportados regularmente.

Hasta ahora, la epidemia actual ha dejado 2,283 casos y 42 muertes, de acuerdo con los últimos reportes del Ministerio de Salud.

En colaboración con las autoridades de salud locales, nuestros equipos gestionan centros de tratamiento de cólera (CTC) en N’Yelwa, Dan Issa, Madarounfa, Tibiri, Tchidafaoua, Maraka, Guidan Basso y Sarkin Yamma, así como la unidad de tratamiento de cólera (CTU) en Safo, donde los casos severos se estabilizan y reciben hidratación intravenosa. Posiblemente, se abrirán más unidades de tratamiento en las siguientes semanas como respuesta a la creciente demanda.

Hasta ahora, los centros apoyados por MSF han recibido 1,633 casos. Más de 300 pacientes con síntomas menos severos han recibido tratamiento en puntos de rehidratación oral, establecidos directamente en las comunidades afectadas. A las personas que han estado expuestas al cólera se les ha administrado un antibiótico como medida preventiva. La cloración del agua potable en las aldeas, la desinfección de los hogares y los espacios públicos, y las sensibilizaciones sobre la higiene son partes integrales de la respuesta, destinadas a romper con la propagación de la enfermedad.

Los primeros tres casos, reportados el 5 de julio en el centro de salud en N'Yelwa, se originaron en Nigeria, el país vecino. Y es que las áreas fronterizas entre el sur de Níger y el norte de Nigeria comparten los mismos problemas de falta de acceso al agua potable y letrinas.

Combinado con la alta movilidad de las personas entre las aldeas a ambos lados de la frontera, las fuertes lluvias y las inundaciones estacionales crean las condiciones propicias para la propagación de esta enfermedad transmitida por el agua. Debido al limitado acceso a la atención médica, los pacientes siguen llegando desde Nigeria para recibir tratamiento en Níger: suponen alrededor del 30% de los pacientes tratados en nuestros CTC.

El distrito de Madarounfa que limita con Nigeria ha sido el más afectado. El cólera se propagó primero en los pueblos y localidades de Madarounfa, y luego se extendió a otros distritos de la región, así como a la capital Maradi, donde viven más de 300.000 personas. El brote en esta ciudad está relativamente bajo control, con 158 casos y 7 muertes registradas a 28 de agosto, pero el riesgo de transmisión rápida en áreas densamente pobladas sigue siendo alto.

“Existen vacunas contra el cólera que son efectivas, bien toleradas y fáciles de administrar. La vacunación es una de las herramientas a considerar en una respuesta a un brote de cólera. En los últimos años, se ha demostrado que implementar una campaña urgente de vacunación puede jugar un papel importante en la respuesta, ayudando a detener el ciclo de transmisión y reducir el número de muertes asociadas con tales epidemias”, explica Anne-Marie Pegg, nuestra asesora médica en epidemias y vacunación.

En áreas de alto riesgo, las campañas de vacunación pueden llevarse a cabo de forma preventiva para proteger a las poblaciones de una futura epidemia.Necesitamos mejorar la capacidad de responder a esta epidemia, brindando atención médica a los enfermos, proporcionando agua limpia, letrinas e informando a la comunidad sobre las medidas que deben tomar para evitar contraer el cólera. En esta situación, una campaña de vacunación contra el cólera, en última instancia, también puede ayudar a proteger a las personas contra los brotes, algo muy común en esta región, particularmente en Madarounfa”, añade el doctor Foura Sassou Madi, nuestro coordinador médico en Níger

 

 

El cólera es una enfermedad altamente contagiosa transmitida a través de alimentos o agua contaminados, o por el contacto con materia fecal o vómito de las personas infectadas. Causa diarrea y vómitos intensos, puede llevar a una deshidratación intensa y provocar la muerte en pocas horas si se carece de tratamiento médico oportuno y adecuado. Un paciente con cólera puede perder hasta 25 litros de fluidos por día.

No existe un tratamiento específico contra el cólera: el equipo médico rehidrata a los pacientes hasta que la infección disminuye. La mayoría de los pacientes responden bien a las sales de rehidratación oral. A pesar de esto, se estima que más de 100,000 personas mueren de cólera cada año.

En Níger, el último gran brote se produjo en el otoño de 2014 y continuó durante 2015. También se concentró en el sur del país y afectó a más de 2,600 personas. El equipo de respuesta a emergencias de MSF para el Sahel atendió a unos 1,000 pacientes.

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