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07.06.2019
El cólera es endémico en Yemen, pero un sistema de salud colapsado, resultado de más de cuatro años de guerra, ha causado brotes de cólera desde 2016.
 
Desde que se controlara el último brote de cólera, hacia finales de 2017, los equipos de Médicos Sin Fronteras y otras organizaciones médicas y autoridades de salud en el país han continuado viendo casos de la enfermedad.
 
Entre enero y marzo de 2019, aumentaron drásticamente los casos sospechosos de cólera en Yemen, incluso antes de que comenzara la temporada de lluvias, avivando el miedo de que se presentara un brote a gran escala. Entre enero y marzo, el número de pacientes de cólera atendidos por MSF aumentó de 140 a 2,000 por semana. Tras este aumento exponencial, escalamos nuestra respuesta en marzo: los equipos abrieron una unidad de tratamiento de cólera con capacidad de 50 camas en Khamer; aumentaron la capacidad de camas de la unidad de tratamiento de cólera en Taiz, reforzaron los centros en Ibb y Kilo; y abrieron un centro de tratamiento de cólera en el Hospital Al Kuwait en Sana’a.
 
De 1º de enero al 1º de mayo de 2019 en las gobernaciones de Amran, Hajjah, Sanaa, Ibb y Taiz de Yemen se han admitido 10,000 casos sospechosos de cólera en las instalaciones de MSF, 59% de ellos provenientes de la gobernación de Ibb.
 
Aunque el número de casos mensuales en nuestros centros ha disminuido, en este video subrayamos la vida de los yemeníes afectados por el cólera en un país devastado por la guerra, y el resultado de lo que sucede cuando las personas no pueden acceder a la atención médica que necesitan tan desesperadamente.