22.12.2017
Fatima está sentada en la cama junto a Ishaq, su hijo de 18 meses de edad. Llegaron al Centro de Tratamiento de Cólera (CTC), gestionado por MSF en la ciudad Al Qaeda, en la gobernación de Ibb; después de haber realizado un viaje de cuatro horas desde Shokan, un pueblo en el distrito Mawia, en la gobernación de Taiz. 
 
Enfermó hace tres días,” dice, señalando a Ishaq, “al principio teníamos la esperanza de que mejorara, así que esperamos”, Después de dos días, la diarrea y los vómitos del niño persistieron, así que sus padres pidieron prestados 9,800 YER de un vecino para cubrir los gastos de transporte para ir a una farmacia privada cerca de su pueblo. “Lo inyectaron y regresamos a casa”. A la mañana siguiente, como la salud de Ishaq no mostraba señales de mejorar, un vecino recomendó a Fatima que lo llevara a la ciudad Al Qaeda, en donde había escuchado que MSF proporcionaba tratamiento gratuito para el cólera. “No fuimos el primer día porque no teníamos dinero para pagar el viaje. Ya habíamos pedido dinero a un vecino para ir a la farmacia, así que nadie más quería prestarnos dinero. Pero mi esposo los convenció”. 
 
Para llegar al CTC, el marido de Fatima tuvo que pedir prestados 30,000 YER más. “Pagamos 20,000 YER para el auto privado y 10,000 YER para el combustible extra debido a la escasez”. Espera que le den el alta a su hijo hoy porque los precios del combustible incrementan a diario, al igual que las deudas que generará para poder pagar por el viaje de regreso a casa. 
 
Como trabajador, el marido de Fatima solía ganar 1,500 YER diarios, pero ahora no encuentra trabajo todos los días. “Debido a la guerra la gente no tiene dinero, así que no le dan trabajo”. Para pagar algo del dinero que pidieron prestado, Fatima está considerando vender las dos cabras de la familia, lo que podría conseguirles aproximadamente 13,000 YER.
 
“Por la guerra, ya ni siquiera podemos comprar comida. Hay alimento en las tiendas pero no dinero para comprarlo”. De acuerdo con ella, una bolsa de 10kg de trigo solía costar 4,000 YER en su pueblo, pero ahora cuesta 9,000. 
 
Además de cólera, Ishaq sufre desnutrición moderada aguda, una condición que no necesariamente implica una hospitalización pero requiere que reciba alimentación sumplementaria cada dos semanas durante unos cuantos meses. Al darle el alta del CTC, Ishaq quedará registrado en el programa nutricional del departamento para pacientes ambulatorios del Hospital Al Qaeda y recibirá tratamiento para 14 días. Pero debido a los altos costos de transportación es poco probable que sus padres puedan traerlo al hospital. Y sin cuidados de seguimiento adecuados, su condición se deteriorará.