06.12.2017
Sana’a/Hajjah, 6 de diciembre de 2017 – Una semana de violencia y un bloqueo que impide la entrada de suministros vitales al país demuestran los nuevos niveles de desprecio por parte de las partes en conflicto hacia la población civil, las instalaciones médicas y los pacientes, declaró la organización médico humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF).
 
Los fuertes enfrentamientos en las calles y la reanudación de los ataques aéreos han paralizado Sana’a, la capital, desde el 29 de noviembre, dejando a la población civil atrapada en sus casas durante varios días y a los heridos sin un acceso seguro a la atención médica. De acuerdo con los reportes, los equipos médicos que están utilizando ambulancias para intentar rescatar a los heridos han sido objetivo de ataques. Se reporta además que cientos de personas han sido asesinadas. Aunque MSF no ha recibido las garantías necesarias de todas las partes en conflicto para moverse dentro de Sana’a, la organización ha podido realizar donaciones de suministros médicos a los hospitales de la ciudad. 
 
Los enfrentamientos se han extendido a otras partes del país como las gobernaciones Hajjah, Amran e Ibb. El 2 de diciembre MSF recibió a 28 pacientes heridos de guerra en sus dos hospitales en Khamer y Houth, en el noroeste del país. Durante las primeras horas del 4 de diciembre un ataque aéreo dañó el hospital Al Gamhouri, apoyado por MSF en la ciudad de Hajjah, causando daños en la sala de urgencias, el quirófano y la sala de cuidados intensivos; 12 pacientes de la sala de urgencias fueron evacuados. A pesar de los daños, el hospital Al Gamhouri recibió a 22 víctimas de los ataques aéreos en Hajjah poco tiempo después. El hospital Al Gamhouri también recibió a un total de 38 pacientes heridos de guerra entre el 2 y el 3 de diciembre. 
 
 
“Los servicios médicos han sido atacados repetidamente durante este conflicto. Y sin embargo, las partes en conflicto no están tomando las medidas necesarias para proteger las instalaciones médicas, poniendo en riesgo las vidas de los pacientes y del personal sanitario,” dice Steve Purbrick, coordinador de terreno de MSF en Hajjah. “La población debe poder huir o buscar atención médica, se debe permitir que las ambulancias lleguen hasta los heridos y los hospitales deben ser protegidos.”
 
Los enfrentamientos se desarrollan en un momento en el que Yemen aún se está recuperando de un bloqueo que paralizó las importaciones humanitarias y comerciales; impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudita el 6 de noviembre. Aunque ahora se ha permitido el acceso de algunos vuelos y barcos humanitarios a Yemen, el bloqueo sigue en pie para las importaciones comerciales como los alimentos y combustibles.
 
Para la población yemení esto ha supuesto una carga adicional significativa para el acceso a bienes básicos, medicinas y suministros médicos. Desde la escalada de los enfrentamientos y la imposición del bloqueo, los precios de los combustibles se han incrementado en un 200% y los precios de bienes esenciales cotidianos como el agua y los alimentos también han aumentado dramáticamente. En la ciudad de Sa’ada, los precios de los alimentos aumentaron un 6% entre octubre y noviembre. 
 
“El bloqueo y los enfrentamientos recientes han tenido un efecto devastador para la misión médica en Yemen,” declaró Djoen Besselink, jefe de misión de MSF. “El aumento en los costos del combustible, por ejemplo, ha causado que las personas deban pagar más para trasladarse a los hospitales o que deban elegir entre ir al hospital o comprar comida para su familia. Los mismos hospitales están luchando para pagar el combustible que necesitan, situación que podría provocar el cierre de algunos de los pocos hospitales que siguen en funcionamiento.”
 
“La destrucción y el desmantelamiento de los servicios médicos de Yemen ha sido un distintivo del conflicto durante los últimos dos años y medio. El bloqueo está contribuyendo significativamente a esta situación y debe levantarse inmediatamente. Debe permitirse la entrada de los barcos y aviones comerciales a los puertos en el norte del país para evitar más sufrimiento innecesario,” concluyó Basselink.
 
MSF trabaja en 13 hospitales y centros médicos en Yemen, y apoya a más de 20 hospitales y centros médicos a lo largo de 12 gobernaciones del país: Taiz, Aden, Al-Dhale’, Saada, Amran, Hajjah, Ibb, Sana’a, Hodaida, Abyan, Shabwa y Lahj. Con casi 1,600 trabajadores, la de Yemen es una de las intervenciones más grandes de la organización en todo el mundo en términos de personal.