22.02.2019
Alertamos en un informe que la exclusión y la precariedad prolongadas los empujan a la depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.
 
Hemos publicado un informe sobre las condiciones de salud mental de los migrantes y solicitantes de asilo asistidos por nuestra organización médica en Bruselas. El informe, titulado ‘Viaje sin fin’, concluye que aunque muchas de las personas atendidas han sufrido violencia y trauma psicológico en su país de origen o durante el viaje, son la exclusión y la precariedad prolongadas que padecen una vez en Bélgica las que deterioran de su salud mental.
 
Nuestro informe se basa en la información recopilada en el Centro Humanitario de Bruselas, un recurso que agrupa a varias organizaciones y grupos de la sociedad civil que ofrecen diferentes servicios a los inmigrantes y solicitantes de asilo que llegan a la capital belga. En el centro, nuestros equipos se encargan de la atención en salud mental.
 

Violencia en origen o en ruta

 
La mayoría de nuestros pacientes han experimentado violencia y eventos traumáticos en sus países de origen o durante la ruta, especialmente en Libia. En el país norteafricano muchos han sufrido torturas, encarcelamientos, trabajos forzados o violencia sexual”, explica Hélène Duvivier, psicóloga de MSF. “A veces, situaciones que los migrantes encaran en Bélgica, como el maltrato durante el encarcelamiento y la violencia policial, reviven esos traumas. Las condiciones de vida en Bélgica agravan, a menudo, síntomas como los trastornos del sueño y conducen a la ansiedad y la depresión".
 
Según el estudio, de las 309 personas asistidas por MSF, casi todos ellas habían experimentado episodios de violencia en su país de origen o en la ruta. El 19,7% había sido víctima de torturas o tratos inhumanos, el 28,6% manifestó haber sido secuestrado o detenido y el 19,1% había sufrido violencia física. Una vez en Bélgica, sus condiciones psicológicas continúan deteriorándose ya que el sistema no les proporciona un lugar seguro para recuperarse de un trauma previo. Uno de cada cuatro pacientes de MSF menciona que la combinación de condiciones de vida indignas, procedimientos de asilo que se demoran y son poco claros, acoso policial y xenofobia son los principales factores que los empujan a la depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.
 
 

Migrantes en tránsito

 
La situación de los llamados ‘migrantes en tránsito’ resulta especialmente preocupante. Se trata de personas que las autoridades consideran de paso a otros destinos como Reino Unido y que, por esta razón, se les niega el acceso a servicios básicos como techo y atención sanitaria. En una encuesta cualitativa realizada por MSF a 47 personas asistidas en el Centro Humanitario, solo 4 de ellas afirmaron tener como objetivo llegar a Reino Unido al comienzo de su viaje. Son por tanto las condiciones que encuentran en Europa y en Bélgica las que las empujan a mirar a otros destinos.
 
“La mayoría de estas personas no tienen un camino migratorio definido cuando llegan a Europa, solo buscan un lugar seguro para reconstruir sus vidas. Una vez que se dan cuenta de que Bélgica no les brinda esta posibilidad, entran en un círculo de huida continua", agrega Duvivier.
 
Por ello, pedimos a las autoridades belgas que garanticen que todas las personas en el territorio belga tengan acceso a servicios médicos y salud mental y a condiciones de vida dignas, independientemente de su estatus legal o de su ruta migratoria. Así mismo, la organización médico-humanitaria solicita la creación de centros donde migrantes y solicitantes de asilo puedan recibir información, orientación y servicios adecuados.
 
Desde octubre de 2017, MSF es una de las siete organizaciones que trabajan en el Centro Humanitario de Bruselas. Este recurso agrupa a organizaciones y grupos de la sociedad civil que proporcionan servicios a migrantes y solicitantes de asilo en Bruselas. Estos servicios incluyen atención médica y de salud mental, asesoría social y legal, distribución de ropa, búsqueda de familiares, recarga de teléfonos móviles y llamadas telefónicas. MSF se encarga de facilitar apoyo de salud mental. En 2018, los equipos de MSF en el Centro Humanitario realizaron 1.430 consultas.
 

Puedes descargar el informe -en francés- haciendo click aquí.