Con más de 100 países reportando casos, el 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el COVID-19 como pandemia. 
 
La COVID-19 es una enfermedad causada por un nuevo y contagioso coronavirus del cuál falta mucho por conocer. A diferencia de la influenza, no hay una inmunidad previa conocida, no hay tratamiento específico y se asume que todas las personas son susceptibles al virus. 
 
En Médicos Sin Fronteras apoyamos a poblaciones en situaciones de extrema vulnerabilidad a través de nuestros proyectos en más de 70 países en todo el mundo. A diario, tratamos a cientos de miles de pacientes por diversas de enfermedades y dolencias. Estamos extremadamente preocupadas por el impacto que la COVID-19 tiene para las poblaciones que viven en situaciones de extrema precariedad, como es el caso de decenas de miles de personas refugiadas, migrantes y solicitantes de asilo que viven en campos de refugiados en Grecia o Bangladesh, o las poblaciones afectadas por conflictos en Yemen o Siria. 
 
Las personas en estas áreas pueden tener más dificultades para implementar medidas preventivas y enfrentar los obstáculos para acceder a la atención médica. Es muy importante informar a las personas sobre las medidas preventivas a tomar, como el lavado frecuente de manos, y garantizar que tengan los medios para protegerse a sí mismos (incluyendo el aislamiento en caso de estar en contacto con una persona contagiada con COVID-19).
 

¿Qué es un coronavirus? ¿Qué es la COVID-19?

 

Los coronavirus son una gran familia de virus, la mayoría de ellos inofensivos para los humanos. Se conocen cuatro tipos que causan resfriados y otros dos que causan severas infecciones en los pulmones: el Síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y el Síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio (MERS). El nuevo coronavirus se conoce como SARS-CoV-2 por sus similitudes con el virus que causa el SARS y fue identificado a principios de enero de 2020 por científicos chinos. 

Este virus causa la enfermedad llamada COVID-19. A diferencia de la influenza, no hay una inmunidad previa conocida, no hay tratamiento específico y se asume que todas las personas son susceptibles al virus. Ya se cuenta con vacunas, pero la mayoría de la población aún no tiene acceso a ellas. Los coronavirus son una amplia familia de virus, la mayoría inofensivos para las personas. Como todos los virus, el SARS-CoV-2 necesita que las células de los seres vivos se multipliquen. Este virus parece apuntar a las células de los pulmones y posiblemente también a otras del sistema respiratorio. Las células infectadas producen más partículas de virus, que luego se pueden transmitir a otras personas al hablar o toser, por ejemplo.

¿Cómo se contagia la COVID-19?

Nuestra comprensión colectiva del virus y de la enfermedad aún está evolucionando. Sabemos que el virus se puede transmitir de persona a persona, incluso por aquellas que no presentan síntomas, por medio de gotículas. Esto hace que sea mucho más difícil saber cómo se está propagando. No hay buenas estimaciones sobre qué porcentaje de infecciones son asintomáticas o con escasa sintomatología.

Las personas pueden contagiar de COVID-19 al tocar objetos o superficies contaminadas con el virus, si después tocan sus ojos, nariz o boca. También es posible el contagio si alguien respira gotas de una persona con el nuevo coronavirus que tose o exhala gotas. Se recomienda mantener una distancia de 2 metros de las personas para evitar un contagio, así como el uso de mascarilla.

¿Es una enfermedad peligrosa?

Las últimas estimaciones indican que el 80% de las personas que se contagian solo sufrirán una forma leve o moderada de la enfermedad. El 15% desarrollarán una forma grave y tendrán que ser hospitalizadas, y alrededor del 5% evolucionarán a un estado grave. Una atención muy especializada puede curar incluso a las personas en estado más crítico, pero existe el peligro de sobrecarga de los sistemas sanitarios debido al gran volumen de pacientes que necesitarán hospitalización; por esa razón, esa atención especializada no siempre va a estar disponible.

Como lo mencionamos arriba, también hay personas infectadas que no muestran o casi no presentan síntomas de la enfermedad. No hay buenas estimaciones sobre qué porcentaje de infecciones son asintomáticas o con escasa sintomatología.

La COVID-19 es más peligrosa para las personas mayores o quienes padecen otras infecciones o dolencias, como suele ser el caso de las enfermedades infecciosas. Más del 80% de las personas fallecidas debido a la COVID-19 tenían más de 60 años y más del 75% sufrían otras afecciones médicas. Los niños, por otro lado, parecen estar menos afectados, aunque también pueden contraerla. Las tasas de mortalidad varían mucho de un lugar a otro, por lo que es difícil hacer una evaluación general en este tema.

 

Desafíos para garantizar la continuidad de la atención en los proyectos de MSF

 
Queremos garantizar la continuidad de la atención para todas y todos los pacientes en los lugares donde trabajamos actualmente, y que nuestros equipos estén preparados para lidiar con casos de COVID-19. Proteger a pacientes y trabajadores de la salud es vital, así que nuestros equipos médicos también están preparados para hacer frente a la situación. 
 
Aún se necesita más información e investigación sobre la COVID-19 en pacientes co-infectados con otras enfermedades como la malaria, el dengue, la tuberculosis o el sarampión, que son altamente prevalentes en muchas áreas donde trabajamos. 
 
En lugares donde hay probabilidades de ver un gran número de casos, esto implica garantizar que las medidas de prevención de infecciones y de control estén implementadas, incluyendo la instalación de zonas de triage y examinación, la creación  de áreas de aislamiento, y la provisión de educación de la salud. 
 
En la mayoría de los países donde trabajamos, desde Médicos Sin Fronteras nos estamos coordinando con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los ministerios de salud locales para analizar si MSF podría llegar a ayudar en caso de presentarse una situación de un gran número de pacientes con COVID-19. También estamos brindando capacitación sobre prevención y control de infecciones en instalaciones sanitarias en varios países. 
 
Nuestros proyectos aún pueden continuar con las actividades médicas, pero nos preocupa el suministro futuro de ciertos artículos clave, como máscaras quirúrgicas, hisopos, guantes y productos para el diagnóstico de COVID-19. También existe el riesgo de escasez de suministros debido a la falta de producción de medicamentos genéricos y a las dificultades para importar medicamentos esenciales (como antibióticos y antirretrovirales que puedan surgir a partir de los cierres comunitarios, la reducida producción de ingredientes farmacéuticos activos y la reducción de las exportaciones.
 
La situación actual es un desafío porque las restricciones actuales de viaje están limitando nuestra capacidad de trasladar personal entre diferentes países.
 

La respuesta de MSF a la COVID-19

Tenemos tres ejes de acción frente a la COVID-19:
  1. Asegurar la continuidad de cuidados médicos
  2. Proteger a los pacientes y a nuestros profesionales sanitarios
  3. Mantener nuestras respuestas contra la pandemia
Es claro que los trabajadores sanitarios necesitan apoyo y los pacientes necesitan atención. Debido al tamaño de la pandemia, la habilidad de MSF para responder en la escala necesaria será limitada. Haz click en el siguiente mapa y podrás ver qué hacemos en cada país.
 
 
Si seremos capaces de hacer ofertas similares a otros países dependerá de la naturaleza del brote y de nuestra capacidad de enviar personal al lugar.
 

¿Cómo puedo evitar un contagio por COVID-19?

Es importante protegerse y proteger a las demás personas. El virus entra en el cuerpo a través de la boca o la nariz. Esto puede suceder al respirar partículas de virus o al tocar una superficie en la que hayan caído las gotas y después tocarse la boca o la nariz. Por lo tanto, medidas simples de control de infecciones como el lavado de manos y la llamada "etiqueta respiratoria" (toser o estornudar en un pañuelo o en la parte interna del codo), son eficaces e importantes medidas de prevención.

La higiene de las manos es primordial, intenta lavar tus frecuentemente con agua y jabón. Usa suficiente jabón y asegúrate de lavar todas las partes de ambas manos durante al menos 20 segundos. Si no hay suciedad visible en tus manos, también es una buena opción usar un gel a base de alcohol (70%).

 

Si toses o estornudas, cúbrete la boca y la nariz con un pañuelo de papel o con la parte interior del codo. Tira de inmediato los pañuelos usados a la basura, al igual que las mascarillas usadas, y lávate las manos. A esto se le llama etiqueta respiratoria. Es importante que permanezcas en casa si estás enfermo(a) y evites el contacto con otras personas. 

También se aconseja practicar el distanciamiento físico. Esto se refiere a mantener una distancia física con otras personas, así como evitar lugares concurridos y reuniones de grupos numerosos de personas.

 

¿Y qué pasa con la salud mental?

Algunas personas sentimos ansiedad, miedo y soledad debido a la COVID-19. Son reacciones normales ante una situación anormal.

En Médicos Sin Fronteras comprendemos que puedes estar viviendo días complicados y queremos ayudarte a lidiar con todo este estrés.

  • Respira
  • Tómate un descanso
  • Cuídate: intenta dormir y alimentarte bien, ¡no olvides el ejercicio!

Sencillo, ¿verdad? Pero entendemos que, cuando tenemos ansiedad o nos encontramos en una situación difícil como la que hay actualmente con el COVID-19, olvidamos estas acciones tan básicas o simplemente es difícil llevarlas a cabo. También sabemos que es importante informarse, así que a veces es difícil descansar un rato de todo. 

Es por eso que nuestro compañero Raimund nos ha enviado una serie de consejos muy útiles que pueden aplicar en su vida diaria. 

¿Necesitas más información? ¿O quieres verla de otra forma? 

Visita nuestro sitio www.msf.mx/coronavirus