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1,4 millones de personas mueren de hepatitis cada año 78% de los cánceres de hígado son causados por hepatitis viral 10,000 personas comenzaron su tratamiento de la hepatitis C gracias a MSF en 2019

Se estima que 500 millones de personas viven actualmente con hepatitis viral. La mayoría de las personas con hepatitis viral se recuperan por completo. Otros terminan teniendo a largo plazo un riesgo significativo de desarrollar cáncer de hígado. 

La hepatitis viral causa hinchazón e inflamación en el hígado. A menudo se inicia por infección con el virus de la hepatitis A, B, C o E.  Los cuatro virus producen una infección a corto plazo con algunos síntomas que producen fatiga, fiebre, pérdida de apetito e ictericia (coloración amarillenta de la piel). 'Hepatitis' se deriva del griego hêpar, que significa "hígado", e -itis, que significa "inflamación". El virus mata alrededor de 1,4 millones de personas cada año.

Hepatitis A

La hepatitis A se transmite a través de alimentos o agua contaminados por la materia fecal de una persona con hepatitis. Las áreas con poca higiene y saneamiento son lugares donde comúnmente se encuentra el virus. La infección ocurre con mayor frecuencia en niños.

La hepatitis A generalmente causa una infección a corto plazo y rara vez es mortal. La mayoría de las personas se recuperan del virus por sí mismas sin necesidad de tratamiento. Una vez recuperados, algunos pacientes desarrollan una inmunidad de por vida.  

Hepatitis B

La hepatitis B se transmite mediante el contacto con la sangre u otros fluidos corporales de una persona enferma. La hepatitis B puede causar una infección a largo plazo o crónica, lo que lleva a un alto riesgo de desarrollar cáncer de hígado y cicatrización del hígado, o cirrosis.

Ambas condiciones pueden ser fatales. La hepatitis B mata a unas 780,000 personas al año.

Hepatitis C

La hepatitis C se transmite por contacto con la sangre de una persona con hepatitis, a menudo mediante el uso de agujas no esterilizadas. La mayoría de las personas con hepatitis C no presentan síntomas y la infección puede permanecer sin diagnosticar hasta que ocurra un daño hepático irreversible y se necesite un trasplante de hígado.

Se estima que 71 millones de personas padecen hepatitis C crónica. La enfermedad mata a unas 400,000 personas cada año, la gran mayoría de las cuales vive en países en desarrollo donde hay poco o ningún acceso a diagnóstico y tratamiento.  

Hepatitis E

La hepatitis E se transmite mediante la ingesta de agua contaminada por las heces de una persona enferma. Los brotes a menudo se documentan en lugares con saneamiento precario, como los campos para refugiados y personas internamente desplazadas (PDI).

La hepatitis E comúnmente solo causa una enfermedad leve a corto plazo.Las mujeres embarazadas tienen mayor probabilidad de desarrollar daño hepático grave y, en algunos casos, el virus puede ser fatal. 

Médicos sin Fronteras (MSF) proporciona recursos para combatir y prevenir la hepatitis E en lugares como Chad y Kenia.

 

 

Tratamiento de la hepatitis

Las infecciones de hepatitis A, B y E a corto plazo, comúnmente no requieren tratamiento, pero los pacientes pueden recibir atención de apoyo como la administración de líquidos si es necesario.

Para la infección crónica por hepatitis B, se usan medicamentos antivirales para reducir el riesgo de daño hepático grave y aumentar las posibilidades de sobrevivencia. Pero el tratamiento no es accesible en muchos entornos de escasos recursos.

La infección crónica por hepatitis C se trata con interferón pegilado, un tratamiento costoso y oneroso. Puede causar efectos secundarios graves como la depresión, que a menudo conducen a que las personas suspendan el tratamiento antes de tiempo.

Se han desarrollado nuevos tratamientos orales prometedores como el sofosbuvir, que son más efectivos para combatir la infección y no producen tantos efectos secundarios. Sin embargo, estos nuevos medicamentos no son asequibles en los países de bajos recursos. En MSF hemos abogado para que el tratamiento de la hepatitis C sea menos costoso y más accesible a las personas que lo necesitan. 

Prevención de la hepatitis

Todas las infecciones por el virus de la hepatitis se pueden prevenir. La prevención de la hepatitis A se basa en el acceso al agua potable y en los sistemas de eliminación de aguas residuales. MSF ofrece especialistas en agua y saneamiento en lugares como campos de refugiados y para personas desplazados. 

La vacunación es el método más efectivo para prevenir la infección de hepatitis B. La vacuna está ampliamente disponible y es muy segura. MSF ha vacunado contra el virus en países como la República Democrática del Congo y Liberia.

La prevención de la hepatitis C se basa en reducir el riesgo de exposición a la sangre contaminada al promover el manejo seguro de las agujas limpias, así como mejorar el acceso a la sangre limpia para las transfusiones.La prevención de la hepatitis E se basa en los mismos métodos que la hepatitis A. MSF responde a brotes del virus en lugares como Sudán del Sur.

 

 

Página actualizada por última vez en agosto de 2020