Bélgica

En 2020, lanzamos nuestra mayor intervención en Bélgica hasta la fecha, para ayudar a las personas más vulnerables a la COVID-19.

En 2020, lanzamos nuestra mayor intervención en Bélgica hasta la fecha, para ayudar a las personas más vulnerables a la COVID-19.

 

CIFRAS DESTACADAS

  • 260 hospitalizaciones por COVID-19
  • 96 consultas externas por COVID-19

 

La respuesta de las autoridades se centró en mantener la capacidad de los hospitales para ingresar a pacientes con COVID-19. Como consecuencia, en las residencias de mayores, personal y pacientes tuvieron que valerse por sus propios medios. En marzo, a la vista de la enorme cifra de muertes debidas al virus en las residencias (más de la mitad del total de fallecimientos en el país), Médicos Sin Fronteras desplegó equipos móviles para ayudar con la promoción de la salud y la prevención y control de infecciones. Trabajamos en 135 residencias, en las que también ofrecimos apoyo psicológico al personal.
Tras esta intervención, que finalizó en junio, publicamos el informe ‘Abandonados en tiempos de COVID-19′ [1] y presentamos nuestras recomendaciones a las autoridades pertinentes.
Cuando los casos volvieron a aumentar en octubre, reanudamos nuestras actividades en las residencias, especialmente en Flandes y Bruselas. Varias personas de nuestro equipo en la capital se ofrecieron voluntarias para trabajar en las residencias durante la segunda ola, ya que muchos centros no tenían suficiente personal y el que quedaba estaba exhausto.

Migrantes y personas sin hogar

Durante la pandemia, colaboramos con dos organizaciones locales para organizar la acogida y alojamiento de personas vulnerables en un centro de Bruselas, de 150 camas. El objetivo era ofrecer un lugar para que quien lo deseara se aislara voluntariamente, recibiera seguimiento médico y, si fuese necesario, fuera traslado al hospital. Estas actividades finalizaron en junio.
En octubre, al inicio de la segunda ola, abrimos un nuevo centro en un hotel en el barrio Les Marolles de Bruselas, donde ofrecimos albergue y atención médica a personas sin hogar con diagnóstico de COVID-19 o en riesgo de contagio.
Además, los equipos de actividades externas ayudaron a personas con COVID-19 o en riesgo que vivían en lugares ocupados; además llevaron a cabo actividades de promoción de la salud y prevención y control de infecciones en refugios para personas sin hogar y migrantes.
En el ‘centro humanitario’ de Bruselas, donde ofrecemos atención de salud mental a migrantes desde 2017, abrimos en abril una clínica para pacientes que necesitaban un seguimiento más prolongado.

Apoyo a hospitales

Durante la primera ola, MSF ayudó a dos hospitales en las provincias de Henao y Amberes, con el objetivo de ampliar su capacidad de hospitalización; ofrecimos personal adicional y apoyo técnico y capacitación en prevención y control de infecciones.
[1] Disponible en inglés y francés.

Nº de trabajadores y trabajadoras en 2020: 48 | Gasto: 4,3 millones € | MSF trabaja en este país desde: 1987 | msf.org/belgium

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.

 

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