14.11.2016
Muriel Boursier, Coordinadora del Proyecto de MSF en la ciudad de Buenaventura, expone los resultados de una evaluación que alerta sobre la vulnerabilidad de los jóvenes frente la salud sexual y reproductiva.
 
"Buenaventura es una ciudad reconocida por ser el primer puerto del Pacífico colombiano, pero desafortunadamente, también por los altos niveles de violencia que ha alcanzado este distrito en las últimas décadas. 
 
El fuerte potencial económico de la perla del Pacífico contrasta con condiciones sociales duras y un histórico de consecuencias humanitarias derivadas del conflicto, aún latentes. Los altos índices de violencia afectan a gran parte de sus habitantes, principalmente a los grupos más vulnerables como  adolescentes y  jóvenes.  En esta etapa, entre pubertad y edad adulta, la exposición a entornos violentos, sobretodo en condiciones precarias, puede ser determinante y provocar en el individuo  afectaciones que le acompañaran el resto de su vida. Algunas formas de la violencia como la violencia sexual y sus potenciales riesgos asociados, enfermedades sexualmente transmisibles o el embarazo no deseado, entre otros, adquieren especial relevancia.
 
En Buenaventura, la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras proporciona, gratuitamente, atención psicológica a víctimas de la violencia, así como atención integral a víctimas de violencia sexual (VS). En el marco de esta intervención, los equipos de MSF identificaron una alta afectación derivada de la violencia entre las generaciones más jóvenes, razón que les motivó a llevar a cabo, de marzo a mayo de 2016, una evaluación sobre la situación de los adolescentes frente a la Salud Sexual y Reproductiva; su grado de conocimiento del tema, la utilización y acceso a los servicios de salud pública y la exposición a los riesgos relacionados con la violencia sexual.   
 
Dicha evaluación incluyó la aplicación de una encuesta en 33 colegios públicos de Buenaventura a 828 jóvenes de entre los 14 a 20 años. Los resultados de este ejercicio revelaron cuatro aspectos importantes.
 
Se evidenció la prevalencia de un tejido social alterado y frágil que afecta considerablemente a los jóvenes de la ciudad. Lo que confirma su vulnerabilidad socioeconómica y su alta exposición a una violencia instalada y banalizada en la sociedad, lo cual favorece situaciones de riesgo. En el que un 40% de los padres de los encuestados se encuentran desempleados y 1 de cada 4 jóvenes ha presenciado experiencias violentas en Buenaventura (asesinato, desaparición, desplazamiento o violencia sexual).
 
Los jóvenes empiezan su vida sexual a una edad temprana, 1 de 4 adolescentes ha empezado antes de los 13 años, sin disponer de información suficiente relativa a actos sexuales arriesgados y  a su prevención.  Aunado a esta situación, tanto entre miembros de la comunidad como entre miembros del personal de salud, predominan muchos mitos y creencias en cuanto a métodos de planificación, al modo de contraer enfermedades de transmisión sexual y a derechos en salud. Así mismo, existe un estigma hacia  mujeres adolescentes que quieren planificar o que piden una interrupción voluntaria del embarazo (IVE).
 
Por otro lado, la violencia sexual aparece como un concepto todavía confuso y subestimado entre los encuestados. Un 3% de ellos refiere haber sido abusado sexualmente mientras un 44% expresa haber sido tocado de manera sexual sin consentimiento, sin que éste último, sea considerado como un acto de abuso.
 
Uno de los datos más relevantes de esta evaluación es la baja utilización de los servicios públicos de Salud Sexual y Reproductiva por los adolescentes de Buenaventura debido a las barreras que dificultan el acceso a estos servicios que terminan generando costos. El desgaste administrativo y la no disponibilidad de insumos resultan en una espera de hasta 5 citas para recibir un método anticonceptivo que el paciente acabará pagando en muchos casos, por lo que recurrir a soluciones privadas les representa la solución más inmediata. Así mismo, la alta desconfianza en el manejo de la confidencialidad en estas estructuras en temas sensibles como la VS o la IVE representa un obstáculo más para acudir a estos servicios.
 
Los resultados que proporciona esta evaluación son evidencia importante de que los jóvenes de Buenaventura se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad; continuamente expuestos a prácticas sexuales arriesgadas y a situaciones de violencia que afectan su salud física y mental. Los esfuerzos de todos los actores competentes no sólo requieren de una mayor y mejor oferta de los servicios de salud sino también de un entendimiento más profundo de esta problemática que se traduzcan en verdaderas alternativas para las nuevas generaciones."
 

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