26.05.2017
Ginebra, mayo de 2017 – Las personas desplazadas que viven en asentamientos alrededor de la ciudad de Kaémie en la República Democrática del Congo (RDC) tienen un acceso limitado a la atención médica y se enfrentan a una alarmante escasez de alimentos, agua y refugio; declaró la organización médico humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF). 
 
Diez meses después de haber sido desplazados de sus hogares debido a los enfrentamientos entre comunidades, estas personas siguen viviendo en condiciones desesperadas y necesitan urgentemente más ayuda humanitaria. 
 
En la provincia de Tanganyika, casi medio millón de personas fueron desplazadas entre julio de 2016 y marzo de 2017 debido a la violencia, de acuerdo con estimaciones de Naciones Unidas. Alrededor de 44,000 personas están viviendo en asentamientos alrededor de la ciudad de Kalémie. En abril, durante una campaña de vacunación, MSF hizo una evaluación de la situación nutricional de 5,700 niños menores de 5 años a lo largo de 10 de estos asentamientos. Esta evaluación reveló que los niveles de desnutrición estaban por encima del umbral de emergencia: 16% de los niños presentaban desnutrición y 4.5% tenían desnutrición severa. 
 
“Los niños están muriendo de desnutrición y enfermedades prevenibles como la diarrea y el sarampión,” dice Hugues Robert, coordinador del proyecto de emergencia de MSF. “Las personas han vivido aquí durante casi un año, pero la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años es la que uno espera ver en la fase más crítica de una emergencia”
 
 
Desde marzo, los equipos de MSF han estado proporcionando ayuda de emergencia a personas desplazadas en Kalémie y Kansimba por medio de campañas de vacunación contra el sarampión, consultas en clínicas móviles, con distribuciones de agua y la construcción de letrinas y duchas en algunos de los asentamientos. Un equipo de MSF también ha estado proporcionando atención médica a un grupo de alrededor de 1,500 personas desplazadas en la aldea de Moke, en donde una evaluación nutricional reveló qué tan crítica era la situación. Mostró que el 51% de los niños menores de cinco años tenían desnutrición, 23% de ellos presentaban desnutrición severa. MSF implementó una clínica móvil y distribuyó alimentos. Hace dos semanas, estas personas fueron forzadas a huir de la aldea cuando regresaron los habitantes oriundos del lugar y, sin ninguna otra opción, actualmente se han establecido en la selva, en un área difícil de alcanzar. Hasta que puedan regresar de forma segura a su hogar, a estas personas debe proporcionárseles protección y ayuda. 
 
MSF hace un llamado a que se incremente la respuesta humanitaria en los territorios de Kalémie y Kansimba, en la provincia de Tanganyika, desde las agencias de las Naciones Unidas hasta el gobierno congolés. Las condiciones de vida en los asentamientos deben mejorarse urgentemente, la atención médica debe ser fácilmente accesible, debe proporcionarse ayuda alimentaria a las familias desplazadas y a las comunidades de acogida, y quienes están en riesgo ante la violencia deben recibir protección. Se ha enviado ayuda y se planea que llegue más, pero actualmente sigue siendo insuficiente. 
 
 MSF trabaja en República Democrática del Congo desde 1981. Desde abril de 2017, los equipos de MSF en la provincia de Tanganyika han estado realizando una campaña de vacunación contra el sarampión y atendiendo niveles elevados de desnutrición entre las personas desplazadas de sus hogares y en las comunidades de acogida.
 

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