24.07.2017

En el marco de la conferencia científica de VIH que se celebra en París, alertamos de la falta de atención, financiación y medios destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento del sida en África. En plena era de los antirretrovirales (ARV), demasiados pacientes aún luchan por conseguir hacerse la prueba y seguir una terapia continuada.

 
París, 25 de julio.- Un cifra inaceptable de personas continúan desarrollando y muriendo de enfermedades relacionadas con el sida en África subsahariana. Médicos Sin Fronteras (MSF) alerta de que estos pacientes quedan excluidos de la respuesta global frente al VIH y carecen de un tratamiento que evite el desarrollo de la enfermedad y de la atención médica que necesitan.
 
En su informe: ‘Esperar no es opción: prevenir y sobrevivir al VIH avanzado’ presentado hoy en la Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida (IAS) sobre ciencia en VIH que se celebra en París, MSF destaca que a los hospitales propios y a los que apoya en República Democrática del Congo (RDC), Guinea, Kenia y Malaui, llegan pacientes que presentan una inmunosupresión tan grave que la mortalidad entre los que han desarrollado el sida oscila entre el 30 y el 40%. Tres de cada diez fallecimientos tienen lugar en las primeras 48 horas.
 
Las principales causas del desarrollo de la enfermedad y muerte se deben al fracaso o interrupción del tratamiento y al diagnóstico tardío que conduce a un retraso en el inicio de la terapia. A diferencia de lo que sucedía principios de la década de los 2000, cuando el tratamiento disponible era escaso, en la actualidad, más del 50% de los ingresos de pacientes con sida en los hospitales de referencia apoyados por MSF ya habían comenzado la terapia antirretroviral y muchos de ellos mostraban signos clínicos de fracaso terapéutico.
 
"A pesar del amplio acceso a los antirretrovirales (ARV), no se ha producido el descenso previsto en los estados avanzados del VIH en los países en desarrollo. Lo diferente ahora es que la mayoría de las personas ingresadas en los hospitales ya están diagnosticadas y muchas llevan en tratamiento varios años. En Kenia, en Homa Bay, donde los ARV llevan disponibles años, la mitad de los pacientes hospitalizados con sida muestran signos de fracaso en el tratamiento. Estamos presionando para que estos pacientes pasen a un tratamiento con ARV de segunda línea más rápidamente", explica David Maman, epidemiólogo de Epicentre, el centro de investigación de MSF.
 
 
En el ámbito comunitario, encuestas de población de MSF también muestran que una proporción de las personas que viven con sida en comunidades de África meridional y oriental continúan excluidas del diagnóstico y la terapia. Así, alrededor del 10% de las personas que viven con VIH en distritos de Malaui, Kenia y Sudáfrica padecían sida. De estas, a casi la mitad (el 47%), nunca se le había practicado una prueba ni había recibido tratamiento. 
 
"La gente sigue siendo diagnosticada tarde. Necesitamos nuevas maneras de diagnosticar a quienes han sido dejados de lado. Y estas pruebas tienen que realizarse desde el principio, antes de que lleguen al hospital en condiciones a menudo fatales o mueran en casa sin recibir atención nunca. El estigma y la falta de información siguen siendo altos, lo que se traduce en un retraso en el tratamiento o en la total ausencia del mismo y de pruebas diagnósticas. Esto ilustra la necesidad de complementar el aumento de la cobertura antirretroviral a nivel comunitario con una mejor atención para quienes llevan años en tratamiento", manifiesta Gilles van Cutsem, Asesor VIH de MSF.
 
MSF y la comunidad médica han expresado su creciente preocupación por la falta de atención y de medios destinados a la prevención y tratamiento del sida en África. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó ayer las directrices ‘Enfermedad VIH avanzada, iniciación acelerada de tratamiento antirretroviral y transición a nuevos regímenes’. Si bien se trata de un avance positivo, MSF solicita la aplicación urgente de las directrices junto a la adopción de medidas adicionales para abordar la posible resistencia a los medicamentos y al fracaso del tratamiento.
 
Para prevenir y tratar el sida se requieren con urgencia intervenciones claves como el rápido despliegue de estrategias de ‘testar y tratar’, la prueba de CD4 basales al inicio del tratamiento antirretroviral, pruebas de carga viral rutinaria, puntos de diagnóstico y atención para la tuberculosis, el tratamiento mejorado de la meningitis criptocócica, el cambio rápido a tratamiento con ARV de segunda línea para pacientes con quienes han fracasado los fármacos de primera línea, y el tratamiento pronto, eficaz y accesible de las infecciones oportunistas. 
 
MSF también solicita modelos de atención orientados a la prevención, el tratamiento y el apoyo a los pacientes con sida y la gratuidad de la atención hospitalaria especializada.
 
MSF también muestra su preocupación por el deterioro de la situación como consecuencia del estancamiento de la respuesta mundial al VIH. Los recortes previstos a partir de 2018  en la financiación de Estados Unidos al Fondo mundial para la lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria, del 17%, y del Plan de emergencia del Presidente de los EE.UU. para paliar el sida (PEPFAR), del 11%, hará que muchos países se enfrenten a nuevas restricciones de fondos. 
 
La reducción de las partidas de financiación y la necesidad de preservar las compras de ARV harán peligrar las respuestas en el ámbito comunitario, incluidas las pruebas específicas y los programas de sensibilización y adhesión al tratamiento, así como las indispensables inversiones en personal sanitario, laboratorios y diagnósticos.
 
"Cada paciente con sida es un terrible testimonio de los retos para conseguir un acceso oportuno a la prueba y al tratamiento y para seguir el mismo sin interrupciones. Con la voluntad política mundial y la financiación para el VIH en declive, no solo corremos el riesgo de retroceder en la lucha contra el virus sino que estos pacientes que llegan a los hospitales enfermos con sida verán cómo les es arrebatada cualquier posibilidad de mejoría”, concluye Mit Philips, asesora de Políticas de Salud de MSF.
 
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
 
Actualmente MSF  apoya a más de 230,000 personas con VIH en tratamiento antirretroviral en 19 países. La organización se centra en la atención de calidad y gratuita, incluidos diagnóstico y tratamiento, y en el apoyo a la mejora de la adherencia al tratamiento y a modelos diferenciados de atención.
 
MSF proporciona o apoya directamente la provisión de atención hospitalaria gratuita para el tratamiento del sida en cuatro hospitales de África subsahariana. En el hospital de distrito de Homa Bay y en centros de referencia en Kenia, MSF apoya y capacita al personal médico y proporciona equipo médico, apoyo al laboratorio y medicamentos para mejorar el tratamiento de infecciones oportunistas.
 
En Malaui, en el hospital distrital de Nsanje, MSF capacita al personal médico en la mejora del diagnóstico y del manejo clínico de pacientes con VIH/sida, al tiempo que aumenta los servicios de laboratorio, de apoyo a la farmacia y de suministros para el tratamiento de infecciones oportunistas.
 
En el hospital de Donka, en Guinea, MSF dirige una unidad especializada en atención del sida en Conakry. En Kinshasa, capital de República Democrática del Congo, MSF apoya a los hospitales de Kabinda y de Roi Baudoin. Estos centros trabajan con centros de salud periféricos para mejorar las referencias y proporcionar capacitación práctica sobre la atención a los pacientes con VIH /sida. En todos los proyectos de VIH, los equipos de MSF desarrollan y ponen en práctica programas de diagnóstico y tratamiento para el VIH /sida, junto con una mejor sensibilización sobre el tratamiento y la adhesión al mismo.
 

Puedes leer y descargar el informe completo haciendo click aquí

Entradas relacionadas