Debe abrirse el acceso humanitario en Nyatim y evitar más muertes y sufrimiento

Una catástrofe humanitaria se está desarrollando en Nyatim, en el condado de Nyirol, estado de Jonglei, Sudán del Sur.

Las familias se refugian bajo los árboles en Nyatim, Estado de Jonglei, Sudán del Sur, donde las personas desplazadas viven al aire libre sin refugio adecuado, comida ni acceso a atención sanitaria básica tras huir de la violencia en Lankien y las zonas circundantes.
Las familias se refugian bajo los árboles en Nyatim, donde las personas desplazadas viven al aire libre sin refugio adecuado, comida ni acceso a atención sanitaria básica tras huir de la violencia en Lankien y las zonas circundantes. Sudán del Sur. © MSF
  • Alrededor de 30,000 personas buscan refugio en Nyatim, Sudán del Sur, tras la reciente violencia en Lankien y Pieri.
  • En Nyatim, las personas están expuestas a la intemperie y viven sin elementos básicos como alimentos suficientes y agua potable.
  • El acceso humanitario es urgentemente necesario para prevenir más muertes y sufrimiento.

Una catástrofe humanitaria se está desarrollando en Nyatim, en el condado de Nyirol, estado de Jonglei, Sudán del Sur. Unas 30,000 personas han huido a Nyatim en busca de seguridad tras la reciente violencia en Lankien y Pieri, encontrando refugio bajo los árboles junto a un pantano. Según personal de Médicos Sin Fronteras (MSF), al menos 58 personas han muerto en las últimas cuatro semanas, debido a que las autoridades están bloqueando el acceso humanitario a las organizaciones de ayuda.

 

La gente realiza actividades diarias a lo largo de la orilla del río en Chuil, estado de Jonglei, Sudán del Sur, donde las familias desplazadas dependen del río para agua, lavarse y cocinar tras huir de la violencia
La gente realiza actividades diarias a lo largo de la orilla del río en Chuil, estado de Jonglei, Sudán del Sur, donde las familias desplazadas dependen del río para agua, lavarse y cocinar tras huir de la violencia. © Isaac Buay/MSF[/caption]

 

La mayoría de las personas desplazadas a Nyatim son mujeres, niñas, niños, adultos mayores, enfermos y otras personas que no pueden soportar el traslado a lugares más seguros. Además de ser víctimas de secuestros por parte de bandas armadas, carecen de alimentos y refugio adecuados, agua potable, medicamentos y medios para abandonar la zona. El acceso humanitario y la ampliación de la asistencia son urgentemente necesarios en Nyatim.

La información proviene de nuestros compañeros que fueron desplazados de Lankien y Pieri y llegaron a Nyatim, describiendo posteriormente la situación allí.  

“Uno de nuestros compañeros, que se encuentra actualmente en Nyatim, ha informado de que la gente está muriendo de hambre , ya que su único alimento son hojas de árboles hervidas”, afirma Gul Badshah, responsable de operaciones de MSF. “También nos han dicho que alrededor de una docena de niños han muerto de diarrea acuosa aguda y presunta malaria”.

“Según los informes recabados sobre el terreno, al menos 10 personas fueron secuestradas por bandas armadas en la zona de Nyatim, entre ellas una madre lactante que fue asesinada a tiros”, afirma Badshah.  

 

Las familias se refugian bajo los árboles en Nyatim, Estado de Jonglei, Sudán del Sur, donde las personas desplazadas viven al aire libre sin refugio adecuado, comida ni acceso a atención sanitaria básica tras huir de la violencia en Lankien y las zonas circundantes.
Las familias se refugian bajo los árboles en Nyatim, donde las personas desplazadas viven al aire libre sin refugio adecuado, comida ni acceso a atención sanitaria básica tras huir de la violencia en Lankien y las zonas circundantes. Sudán del Sur. © MSF[/caption]

 

Los equipos de MSF también lograron contactar con mujeres que pudieron salir de Nyatim con sus hijos e hijas y llegar a Chuil, donde estamos brindando asistencia a las personas desplazadas. La distancia entre las dos aldeas es de unos 50 kilómetros, lo que significa que las personas tienen que caminar durante días, expuestas a la violencia.  

“Los adultos intentamos ser fuertes, pero los niños mueren ante nuestros ojos. A veces, los niños ven morir a sus madres o a sus padres”, dice Nyaluat, quien llegó a Chuil. “Esto sucedía todos los días en Nyatim. Si sobrevives, sobrevives. Si mueres, mueres. Así es como vivimos ahora”.

“La verdad es que la gente se está muriendo allí”, dice Nyapini, desplazado en Chuil. “Algunos mueren de enfermedad, otros de hambre, y otros son asesinados en el monte cuando van a recolectar frutas silvestres, hojas o nenúfares. Si se pudiera hacer algo para ayudarlos, sería muy importante”.

“Cuando huimos de Lankien, los hombres y las mujeres se separaron”, cuenta Nyaruop, también desplazado. “Corrimos en diferentes direcciones, y yo fui con los niños hacia Nyatim. Allí sufrimos mucho. Teníamos hambre, estábamos enfermos y no recibíamos ayuda de ninguna parte. La vida allí era muy dura”.  

“La gente de Nyatim está atrapada. Aunque quisieran abandonar la zona, la gran mayoría carece de la fuerza y ​​los medios, incluyendo transporte y dinero, para hacerlo”, afirma Badshah. “Médicos Sin Fronteras insta a las autoridades competentes a garantizar urgentemente el acceso humanitario a Nyatim y evitar más muertes y sufrimiento. Nuestros equipos llevan un mes solicitando acceso a Nyatim, pero hasta ahora sin éxito”.  

 

Las pertenencias que Nyaruop Machar llevaba cuando huyó de Nyatim se ven bajo un árbol en Yakuach, donde ahora se refugia con su familia tras ser desplazada por la violencia.
Las pertenencias que Nyaruop Machar llevaba cuando huyó de Nyatim se ven bajo un árbol en Yakuach, donde ahora se refugia con su familia tras ser desplazada por la violencia. © Isaac Buay/MSF[/caption]

 

Médicos Sin Fronteras también hace un llamado a la comunidad internacional, a los organismos de las Naciones Unidas, a las embajadas pertinentes y a otras organizaciones influyentes para que ayuden a garantizar urgentemente el acceso humanitario a Nyatim. 

Compartir