El gobierno de Sudán del Sur bloquea el acceso humanitario a zonas controladas por la oposición

El centro de salud que Médicos Sin Fronteras (MSF) tenemos en la ciudad de Pieri fue alcanzado durante un ataque aéreo en la mañana del miércoles 3 de diciembre, en el estado de Jonglei, Sudán del Sur.
El centro de salud que MSF tenemos en la ciudad de Pieri fue alcanzado durante un ataque aéreo en la mañana del miércoles 3 de diciembre, en el estado de Jonglei, Sudán del Sur. © Frederic Seguin/MSF

Médicos Sin Fronteras (MSF) denunciamos el bloqueo al acceso humanitario que el gobierno de Sudán del Sur ha impuesto exclusivamente en partes de las zonas controladas por la oposición en el estado de Jonglei. Estas restricciones limitan nuestra capacidad para proporcionar asistencia médica esencial a las comunidades, lo que puede tener consecuencias especialmente peligrosas para niños y niñas, mujeres embarazadas y personas que viven con enfermedades crónicas o potencialmente mortales.

Estas restricciones están en vigor desde diciembre de 2025 e incluyen las localidades de Lankien, Pieri y Akobo. Esto significa que todos los vuelos humanitarios han sido suspendidos, lo que dificulta o imposibilita la distribución de suministros médicos y otros recursos críticos, así como el desplazamiento del personal humanitario a las zonas donde se necesitan. Hasta el 29 de enero, al menos 23 pacientes en estado crítico procedentes de Lankien y Pieri necesitan derivaciones urgentes, y sus vidas corren un riesgo inmediato.

“Los pacientes morirán si el gobierno continúa con el bloqueo al acceso humanitario y médico en Jonglei”, afirma Abdalla Hussein, responsable de MSF para Sudán del Sur. “Imponer restricciones a la ayuda humanitaria y evitar que las personas accedan a la atención médica es una maniobra política burda. Al final, quienes pagan el precio son la población civil. Esto debe detenerse de inmediato”.

“Es inaceptable escuchar declaraciones de figuras con autoridad que sugieren abiertamente que se debería recurrir a la violencia masiva contra la población civil y a su desplazamiento forzado”, añade Hussein. “Pedimos al gobierno que actúe y garantice urgentemente la protección de la población civil”.

 

Tres mujeres llevan sus registros de vacunación después de haber recibido su primera dosis de la vacuna contra la hepatitis E en diciembre de 2023 en Hai Matar, estado de Jonglei.
Tres mujeres llevan sus registros de vacunación después de haber recibido su primera dosis de la vacuna contra la hepatitis E en diciembre de 2023 en Hai Matar, estado de Jonglei. © Gale Julius Dada/MSF[/caption]

 

Como consecuencia de este bloqueo al acceso humanitario, nos hemos visto obligados a evacuar a nuestro personal de Lankien y Akobo, y a reducir los servicios médicos en estos centros y en el de Pieri a únicamente la atención vital de urgencia. El 29 de enero, nuestro equipo en Pieri también se vio obligado a abandonar el centro debido al peligro inminente de un conflicto armado. Tuvimos que dar de alta a la mayoría de nuestros pacientes, recoger los kits de emergencia y huir de la localidad junto con la comunidad local.

Médicos Sin Fronteras somos el único proveedor de atención médica para unas 250,000 personas en Lankien y Pieri, y para otras 112,000 en Akobo. Esto significa que casi 400,000 personas se quedarán sin ningún tipo de atención sanitaria si el gobierno se niega a concedernos acceso y nos vemos obligados a abandonar la zona.

“El conflicto y el desplazamiento continuos en Jonglei están aumentando aún más la vulnerabilidad de la población civil, creando nuevas y urgentes necesidades humanitarias que se suman a unos servicios de salud ya muy limitados”, afirma Gul Badshah, responsable de operaciones de MSF en Sudán del Sur. “MSF recordamos a todos los grupos armados y actores políticos que comparten la responsabilidad de proteger a la población civil, al personal humanitario y médico, y a las instalaciones sanitarias. Los ataques, las amenazas y la interferencia en las actividades médicas ponen vidas en peligro y deben cesar”.

El agravamiento de la crisis humanitaria en Sudán del Sur necesita una priorización internacional urgente: las comunidades se enfrentan a crisis superpuestas y la respuesta actual no está a la altura del aumento de las necesidades en todo el país. Si en MSF no podemos reabastecer nuestros centros médicos durante la estación seca (cuando las carreteras aún son transitables) las consecuencias serán aún más graves, y la crisis humanitaria que se avecina será catastrófica.

MSF en Sudán del Sur

MSF estamos presentes en lo que hoy es Sudán del Sur desde 1983 y seguimos siendo una de las mayores organizaciones médico humanitarias del país. Trabajamos en 7 estados y dos áreas administrativas.

En 2025, realizamos más de 830,000 consultas ambulatorias, proporcionamos atención hospitalaria a más de 93,000 pacientes (incluyendo 12,000 cirugías), examinamos a 107,000 niños y niñas por desnutrición y llevamos a cabo derivaciones médicas críticas en todo el país.

Un acceso humanitario sostenido y previsible es esencial para mantener servicios vitales y evitar un mayor deterioro de los resultados de salud de las comunidades del estado de Jonglei.

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