Honduras: “El proceso de migración es mucho más complejo que la caravana”

Medical activities in Honduras

Marta Jiménez, referente médico de MSF en Choloma hasta hace unos meses, es una enfermera con experiencia en países como Jordania, Guinea Bisáu, España, Camerún, Congo, Costa Rica y Venezuela. Llegó a Honduras una semana antes del huracán Eta y trabajó en la primera respuesta para atender las consecuencias humanitarias del desastre y la salida de miles de migrantes en la primera caravana de 2021.

Marta Jiménez, referente médico de MSF en Choloma hasta hace unos meses, es una enfermera con experiencia en países como Jordania, Guinea Bisáu, España, Camerún, Congo, Costa Rica y Venezuela. Llegó a Honduras una semana antes del huracán Eta y trabajó en la primera respuesta para atender las consecuencias humanitarias del desastre y la salida de miles de migrantes en la primera caravana de 2021.

¿Cuáles fueron los desafíos con la emergencia de COVID-19 y los huracanes?

Ha sido toda una experiencia, por la cantidad y rapidez en la toma de decisiones y esta manera de actuar junto con la pandemia, porque hay muchos elementos a tener en cuenta para cuidar las medidas de bioseguridad. Las fáciles son lavarse las manos o usar mascarilla, pero cuando estás planeando una emergencia en medio de la pandemia tienes que pensar en las limitantes que hay, por ejemplo, el número reducido de personas que pueden ir en un vehículo. Necesitas el doble de recursos logísticos para la misma cantidad de personas de una sola intervención. Sin embargo, el criterio era mantener la calidad de la atención médica de MSF, sin poner en riesgo a nuestro equipo.

¿A quién brindó asistencia médica MSF durante la emergencia de los huracanes?

El público objetivo fue la población entera. Un huracán de esta magnitud se lleva todo. La característica aquí es que las poblaciones más afectadas eran comunidades donde nosotros ya trabajamos en Choloma con el proyecto regular. Ya eran las poblaciones más vulnerables, por tener las peores condiciones de vivienda y por estar construidas en zonas propensas a inundarse. Lo principal era atender las necesidades básicas de las personas que habían perdido todo, tenían necesidades de refugio y protección.

¿Cuáles son las lecciones aprendidas?

A nivel profesional, realmente la preparación teórica sirve, tienes que seguir los pasos 1, 2 y 3 en caso de emergencia. Esto hace que trabajes en automático y empiezas a tomar decisiones rápidamente con la información que tienes. Ya sabes lo que hay que pedir a farmacia, qué necesitas para enfermedades vectoriales. Es poner en práctica los procedimientos. Desde el nivel operacional, es evidente la importancia de la organización entre entidades estatales y organismos de cooperación para que se coordinen en comités o mesas de trabajo, y así no duplicar funciones o descuidar prioridades. A nivel personal, fue la respuesta de la comunidad para ayudarse a sí misma. La frase que se repetían entre los afectados era: “sólo el pueblo salva al pueblo” y ellos vivían ese espíritu ayudándose unos a otros, cuando una vecina cocinaba para todos y otro vecino conseguía mantas en otro municipio.

¿Cómo fue la experiencia de atender una caravana migrante?

La primera lección en todo el proceso de migración es mucho más compleja que la caravana. La caravana es una manera en la que los hondureños han encontrado expresar su deseo de dejar el país. La experiencia fue intensa, la organización de la caravana es muy improvisada, nunca se tiene información verificada y nada es totalmente seguro o confirmado. Estamos hablando de una cantidad de personas muy grande, esto influye en todo: en los equipos de respuesta, en la seguridad y en asignación de recursos. Necesitas mucha adaptabilidad. No es lo mismo planificar una atención médica para 50 personas que para 6,000. Esa información no la tienes hasta que la caravana sale.

Atender a una persona al inicio del camino es muy diferente que atender a una persona al final del camino, cuando ya tiene una necesidad médica o psicológica palpable. Atender a migrantes desde el punto de origen, su país, es algo totalmente preventivo. Lo importante es preparar a la persona para lo que la va a suceder en la ruta migratoria; darle herramientas y recursos. Brindamos sales de rehidratación, calcetines y jabón para mantener bien su condición física. Damos herramientas de autocuidado, así como de protección emocional para contener situaciones durante su paso por la ruta.

¿Como sé prepara a los migrantes que salen de Honduras por motivos de violencia o violencia sexual?

Sabemos que uno de los motivos por las que estas personas deciden migrar es porque han sufrido amenazas, extorsión o algún tipo de violencia, tanto emocional como física. Las cifras de violencia en Honduras están cronificadas y asimiladas, es endémico.

Cada persona reacciona de una manera diferente, cuando está huyendo de esta una situación de violencia y decide migrar. Algunas personas sienten mucho miedo, pánico e incertidumbre. Otras personas han logrado salir de esa situación de violencia y sienten que esto es una ruta de escape, una buena salida y lo ven totalmente diferente, con entusiasmo y positivismo desde su preparación. Otros simplemente lo deciden ese día, con lo que tienen disponible, sin información.

Las consecuencias de los huracanes y el fenómeno de la migración han requerido de atención técnica específica por parte de los equipos de MSF. Ese intercambio, el conocimiento del contexto, las experiencias acumuladas, lecciones aprendidas y sistematización de procesos permiten que finalmente MSF haya identificado las poblaciones más vulnerables de 8 municipios donde brindará atención este 2021.

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