Intensificamos nuestra respuesta a la difteria en aldeas de Siguiri, Guinea

Este resurgimiento de casos de difteria también se observa en varios países de África Occidental y el Sahel, como Níger, Nigeria, Mali, Chad y Mauritania.

Diaka Kaba, miembro del equipo de MSF, administra una vacuna contra la difteria a un niño en Siguiri, Guinea.
Diaka Kaba, miembro del equipo de MSF, administra una vacuna contra la difteria a un niño en Siguiri, Guinea. c Mohamed Mara/MSF

En Guinea, no se habían registrado casos de difteria en más de 30 años. Sin embargo, en 2023, reaparecieron los primeros casos en el distrito fronterizo de Siguiri, en el noreste del país. Ante este resurgimiento, Médicos Sin Fronteras (MSF), en coordinación con el Ministerio de Salud e Higiene Pública, puso en marcha un proyecto que combina atención al paciente, vacunación y sensibilización comunitaria.

 

MSF apoyamos la respuesta a la difteria mediante actividades de divulgación comunitarias. Guinea.
MSF apoyamos la respuesta a la difteria mediante actividades de divulgación comunitarias. Guinea. © Mohamed Mara/MSF[/caption]

 

“Mi hija fue la primera en enfermar, en Mandiana, donde trabajo en una mina de oro. Durante varios días tuvo fiebre muy alta y nos dijeron que era malaria y bronquitis. Nos evacuaron al hospital regional y mi hija falleció allí. Como su hermano menor también empezó a tener los mismos síntomas, unos familiares me aconsejaron que lo llevara rápidamente al centro de tratamiento epidemiológico apoyado por MSF. Mi hijo tenía dificultad para respirar y el cuello hinchado. En el centro, nos dijeron que era difteria. Lo hospitalizaron y lo trataron gratuitamente. Hoy está mucho mejor”, cuenta Hawa Fofana, madre de un niño de dos años.

Respuesta de MSF en Siguiri

Este resurgimiento de casos de difteria también se observa en varios países de África Occidental y el Sahel, como Níger, Nigeria, Mali, Chad y Mauritania. La enfermedad circula especialmente en zonas transfronterizas, donde la población tiene mayor contacto con otras personas y existe una cobertura de vacunación insuficiente.

“La difteria es una infección bacteriana aguda que afecta principalmente al tracto respiratorio y se transmite por gotitas respiratorias. Puede provocar la formación de una membrana gruesa en la garganta, lo que conlleva graves dificultades respiratorias si no se trata rápidamente”, explica Nicoletta Bellio, responsable médica del proyecto de MSF en Siguiri.

 

Antes de que comiencen las operaciones en Siguiri, Guinea, un supervisor de vacunación de MSF revisa el contenido de los refrigeradores de vacunas.
Antes de que comiencen las operaciones en Siguiri, Guinea, un supervisor de vacunación de MSF revisa el contenido de los refrigeradores de vacunas. © Mohamed Mara/MSF[/caption]

 

Hasta el 28 de marzo, MSF había atendido a 213 pacientes en el Centro de Tratamiento de Epidemias (CT-Epi) de Siguiri. Los pacientes con complicaciones respiratorias o signos de daño neurológico, como parálisis, dificultad para tragar, visión borrosa o incluso problemas cardíacos, reciben un tratamiento específico que incluye la antitoxina diftérica (DAT), un fármaco esencial para neutralizar la toxina de la enfermedad. “La difteria puede progresar muy rápidamente. Sin la administración oportuna de la antitoxina, las consecuencias pueden ser dramáticas. El paciente puede morir”, explica Nicoletta Bellio, responsable médica del proyecto de MSF en Siguiri.

La antitoxina diftérica es el tratamiento más eficaz contra la enfermedad y es esencial para neutralizar la toxina, pero solo la producen un número limitado de fabricantes y es costosa. Puede tardar hasta seis meses en estar disponible en un país. MSF abogamos por que Guinea se incluya entre los países prioritarios en el suministro de DAT, para garantizar un acceso rápido y gratuito a este tratamiento vital para los pacientes.

MSF hace un llamado a la movilización urgente de socios internacionales para asegurar un acceso rápido y equitativo a la antitoxina diftérica y las vacunas.

 

Lancinè Kamissoko, de cinco años, está siendo examinado por el equipo del Dr. Mamadi 2 Magassouba en el Centro de Tratamiento Epidémico (CT-Epi) de Siguiri, Guinea.
Lancinè Kamissoko, de cinco años, está siendo examinado por el equipo del Dr. Mamadi 2 Magassouba en el Centro de Tratamiento Epidémico (CT-Epi) de Siguiri, Guinea. © Mohamed Mara/MSF[/caption]

 

“Mi hermana fue hospitalizada por difteria y se recuperó. Poco después, empecé a tener los mismos síntomas: dolor de garganta, dolores musculares y fiebre. El personal del centro de tratamiento me atendió muy bien y me dio medicamentos y comida. Incluso venían a vernos por la noche. Hoy, por fin puedo volver a casa y continuar mi tratamiento desde allí gracias a los médicos”, explica Gnalén Konaté, ama de casa.

Vacunación para frenar la transmisión

Además de la atención médica, los equipos de MSF apoyan el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) con actividades de vacunación para niños de seis semanas a nueve años en las zonas más afectadas. Al 28 de marzo, MSF había vacunado a 85,000 niños y niñas. Unos 20 equipos de vacunación, fijos y móviles, cubren los distritos de Siguiri y sus alrededores, en particular las subprefecturas de Doko, Kintigna y Kourémalé. También está previsto que los equipos visiten otras aldeas más alejadas en el futuro. En total, se espera que más de 180,000 niños y niñas reciban dos dosis de la vacuna para mayo. Lamentablemente, algunos menores nunca habían sido vacunados contra la difteria, lo que ha contribuido a la rápida propagación de la enfermedad.

“La difteria sigue siendo una enfermedad prevenible mediante vacunación, y la vacuna es esencial para prevenir la enfermedad grave, interrumpir la transmisión y prevenir nuevos brotes”, afirma Nicoletta Bellio.

Sin embargo, la solución no se limita a la atención médica y la vacunación. Los equipos de promoción de la salud de MSF también coordinan actividades de sensibilización en las comunidades.

Los agentes de salud comunitarios (TSC), los coordinadores de enlace comunitario (RECO), los directores de centros de salud y los puestos de salud difunden mensajes de prevención e identifican rápidamente los casos sospechosos. El objetivo de las campañas de sensibilización es aumentar el conocimiento sobre la enfermedad, permitiendo su reconocimiento precoz y la derivación a un centro de tratamiento. Los mensajes de sensibilización también se difunden a través de los medios de comunicación locales.

 

Diaka Kaba, miembro del equipo de MSF, administra una vacuna contra la difteria a un niño en Siguiri, Guinea.
Diaka Kaba, miembro del equipo de MSF, administra una vacuna contra la difteria a un niño en Siguiri, Guinea. © Mohamed Mara/MSF[/caption]

 

Asimismo, la participación de los curanderos tradicionales es fundamental, ya que en muchos lugares las personas acuden a ellos primero cuando enferman. Médicos Sin Fronteras organiza sesiones de sensibilización en centros de salud y con la colaboración de líderes comunitarios y curanderos tradicionales, se ayuda a las personas a reconocer los síntomas de la difteria y a derivar rápidamente a los pacientes a los centros de salud.

Dificultad de acceso a las vacunas

“El acceso a las vacunas y a la antitoxina sigue siendo un reto a nivel mundial, con plazos de espera de hasta varios meses. Para mantener la atención gratuita y fortalecer la respuesta en estas zonas transfronterizas, es necesario que más organizaciones médicas y socios humanitarios se involucren”, concluye Adélard Shyaka, coordinador médico de MSF en Guinea.

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