MSF en la Conferencia Internacional sobre el SIDA 2022

Un paciente esperando su consulta médica en la clínica Myitkyina de HIV que tiene MSF en Myanmar, Octubre 2021. © Ben Small/MSF

La edición número 24 de la Conferencia Internacional sobre el SIDA se realiza este año en Montreal, Canadá, del 29 de julio al 2 de agosto de 2022. 

Las cifras de la lucha contra el VIH muestran que estamos retrocediendo: la respuesta al virus está perdiendo alcance y ritmo. Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) atestiguan las crecientes dificultades para proporcionar a las personas que viven con VIH la prevención, el diagnóstico y el tratamiento que necesitan.  

Nuestros equipos reportan que se realizan menos pruebas de diagnóstico de VIH, los programas de prevención están reducidos, se inician menos tratamientos, y hay más pacientes en tratamiento que quedan perdidos durante el seguimiento de sus casos. Esto se debe en gran parte a las deficiencias en la financiación de las intervenciones clave para combatir el VIH.  

Las brechas de financiamiento para suministros médicos están provocando desabastecimientos, disponibilidad insuficiente de medicamentos y mayores barreras financieras para las y los pacientes. La falta de recursos obliga al racionamiento de los servicios, y ciertas comunidades o personas no reciben atención o reciben una atención deficiente. Estas deficiencias también implican que no sea posible implementar enfoques innovadores, que son de vital importancia para seguir progresando.  

Con menos personas iniciando el tratamiento antirretroviral y más en tratamiento quedando perdidas durante el seguimiento de su enfermedad, cada vez son más las personas que viven con VIH y acuden a las clínicas apoyadas por Médicos Sin Fronteras con signos preocupantes, como un recuento bajo de CD4* e infecciones oportunistas, que les dejan en mayor riesgo de morir. . Esto es extremadamente preocupante.  

Estos retrocesos inquietantes se deben en parte a los efectos negativos de la pandemia de COVID-19, y se ven agravados por problemas económicos significativos y recortes en la ayuda internacional en muchos países, especialmente en el ámbito de la salud. En consecuencia, los compromisos internacionales para la próxima reposición del Fondo Mundial en septiembre de 2022 son cruciales para hacer o reformar la respuesta al VIH en los próximos años. También es necesario volver a involucrar a otros donantes e implementadores. 

 

¿Qué se necesita en la situación actual?

Se necesita urgentemente un compromiso político con la solidaridad

La comunidad internacional de donantes ha realizado compromisos políticos y morales para frenar la pandemia del VIH y ponerla bajo control. Hoy no estamos progresando, estamos retrocediendo. En 2022, la reposición de Global Find presenta una oportunidad para corregir esta situación.  

Sin embargo, la solicitud actual del Fondo Mundial no incluye las necesidades adicionales y los esfuerzos de recuperación necesarios tras la pandemia de COVID-19. Adicionalmente, el dinero que pedirá el Fondo Mundial en septiembre de 2022 está destinado para 2024-2026, pero hoy mismo ya existe una necesidad urgente por recursos adicionales para superar las deficiencias más apremiantes.  

Con prioridades contrapuestas y problemas económicos, los países afectados se enfrentan a dificultades para movilizar los recursos internos necesarios. Esto probablemente resultará en aún más brechas si los donantes internacionales no intervienen.  

Es momento de volver a comprometerse para revertir las terribles tendencias actuales que ponen en juego la vida de millones de personas que viven con VIH. Se necesita más que nunca un fuerte compromiso político de los países donantes para detener la erosión de los logros y volver a encarrilar la respuesta al VIH.  

Josiane Wonzou, enfermera de MSF, estabiliza a un paciente en el hospital Centre Hospitalier Universitaire Communautaire (CHUC) de Bangui, en la República Centroafricana, donde MSF gestiona una unidad de VIH. © Adrienne Surprenant/Collectif Item

 

A las herramientas, tratamientos y modelos de atención para el SIDA les falta una fuerte atención política y programática

Demasiados pacientes con SIDA se detectan demasiado tarde. A menudo, los diagnósticos y los medicamentos para tratarles no están disponibles, o tienen un alto costo que es inaccesible para la mayoría de las y los pacientes que lleva a una atención deficiente e incompleta. El retraso en el diagnóstico también conlleva complicaciones más graves, estancias hospitalarias más prolongadas y una mayor mortalidad.  

Aunque la tuberculosis es reconocida como la principal causa de muerte entre las personas con VIH, es esencial que las herramientas diagnósticas y terapéuticas estén disponibles para la detección y el tratamiento efectivos y oportunos de la meningitis criptocócica, la segunda causa de muerte, desatendida, entre las personas con VIH.  

Los programas nacionales, ONUSIDA, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros financiadores e implementadores de programas deben rendir cuentas para establecer y lograr que las muertes anuales relacionadas con el SIDA bajen a menos de 250,000 para 2025, y para reducir específicamente las muertes por meningitis criptocócica en un 50 % para 2025 y en un 90% para 2030.  

Es igualmente importante el apoyo a modelos de atención adaptados que permitan la detección temprana de la enfermedad avanzada del VIH en los centros de atención médica primaria, como las clínicas, o a nivel comunitario. Los hospitales y centros de atención médica primaria deben poder realizar una evaluación rápida para iniciar el tratamiento de inmediato y evitar la mortalidad de las personas.  

La COVID-19 aumentó las barreras para la retención en la atención y el inicio oportuno, por lo que existe una necesidad urgente de facilitar que las personas que viven con VIH (re)inicien su tratamiento antirretroviral. 

 

Un importante medicamento para la prevención del VIH, CAB-LA, debe estar disponible para quienes más lo necesitan

Las siglas CAB-LA significan “cabotegravir de acción prolongada”. Este nuevo fármaco antirretroviral es una importante herramienta preventiva para su uso en la profilaxis previa a la exposición (PrEP), para prevenir nuevas infecciones por VIH en personas de alto riesgo. El anuncio de la OMS en la conferencia de este año, que incluye al CAB-LA en sus directrices de PrEP contra el VIH es importante, pero ahora debería comenzar la conversación sobre la asequibilidad y la disponibilidad para su implementación. 

MSF quiere poner a prueba un proyecto utilizando CAB-LA para las personas con mayor riesgo de infección, poblaciones clave y niñas en particular, en Mozambique y Eswatini. La implementación de herramientas innovadoras como CAB-LA puede ser verdaderamente revolucionario, y se necesitan con urgencia para alcanzar los objetivos globales para reducir las nuevas infecciones por VIH.  

Lee más en el resumen ejecutivo: Cabotegravir, ¿Qué estamos esperando? 

 

Las comunidades deben jugar un papel clave en los programas de VIH: sabemos que funciona mejor

Las intervenciones dirigidas por la comunidad son cruciales en la respuesta al VIH. Acercan la prevención, el diagnóstico y el tratamiento a las y los pacientes. El monitoreo comunitario de la disponibilidad y el acceso a los suministros médicos esenciales puede impulsar las mejoras del sistema. 

Gran parte del éxito en los resultados obtenidos en la respuesta al VIH es posible gracias al trabajo realizado por las organizaciones de la sociedad civil. Son cruciales para superar las barreras a la atención cuando los sistemas de salud carecen de recursos, son deficientes o no están adaptados a las necesidades de las personas que viven con VIH.  

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