MSF pide al gobierno de Biden que ponga las necesidades humanitarias en el centro de las políticas migratorias

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A medida que el presidente Biden comienza a revertir algunas de las políticas migratorias más dañinas de la administración Trump, la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) pide a la administración Biden que actúe con urgencia para eliminar por completo o rescindir las políticas migratorias que ponen en peligro la vida de las personas migrantes y refugiadas.

A medida que el presidente Biden comienza a revertir algunas de las políticas migratorias más dañinas de la administración Trump, la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) pide a la administración Biden que actúe con urgencia para eliminar por completo o rescindir las políticas migratorias que ponen en peligro la vida de las personas migrantes y refugiadas.

Los equipos de MSF han sido testigos del devastador costo de las duras políticas migratorias en la vida y la salud de las personas que se ven obligadas a huir de la violencia y la pobreza extrema en Centroamérica y México. La administración Biden debe garantizar que la reforma de las políticas migratorias y la protección del derecho al asilo sigan siendo una de las prioridades de su ambiciosa agenda. Estados Unidos tiene un papel importante que desempeñar al trabajar con otros gobiernos de la región para responder al desplazamiento generalizado y aliviar la creciente crisis humanitaria.

Desde 2012, MSF ha brindado atención médica y de salud mental a decenas de miles de personas a lo largo de la ruta migratoria a través de México. Muchos de nuestros y nuestras pacientes requieren apoyo médico y psicológico como resultado de la exposición a altos niveles de violencia y malos tratos en sus países de origen, a lo largo de la ruta migratoria y en los centros de detención en los Estados Unidos y México.

Durante los últimos cuatro años, la administración Trump impuso una compleja red de políticas destinadas a disuadir la migración a toda costa y desmantelar efectivamente el sistema de asilo. Estas políticas incluían regulaciones que eliminaron la violencia de pandillas y la violencia doméstica como base para solicitar asilo, reglas que requieren que las personas solicitantes de asilo que viajen a través de un país busquen primero protección allí antes de solicitar asilo en los Estados Unidos, y acuerdos de terceros países con gobiernos de Centroamérica que deportan solicitantes de asilo con destino a Estados Unidos a otros países de la región.

MSF pide a la administración Biden que tome un nuevo rumbo, incluso aboliendo las políticas más dañinas de los últimos años, reconstruyendo el sistema de asilo de Estados Unidos y desarrollando una estrategia de migración más humana. Las prioridades inmediatas deben incluir la rescisión de la orden bajo el Título 42, que suspende la entrada en las fronteras de Estados Unidos y permite la deportación inmediata de los y las solicitantes de asilo; detener la práctica de "medición" para limitar el número de personas que pueden solicitar asilo en los puertos de entrada; y poner fin por completo a los Protocolos de Protección al Migrante, una política que obligó a decenas de miles de personas solicitantes de asilo a regresar a México para esperar sus audiencias.

Rescindir la orden de expulsión del Título 42

La administración entrante debe ordenar a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos que revoquen su orden emitida bajo el Título 42, suspendiendo el derecho de entrada al país "De países donde existe una enfermedad contagiosa cuarentenable". Usando a la COVID-19 como pretexto, la orden de los CDC cerró la frontera a solicitan-tes de asilo, destacándoles como posibles vectores de enfermedades y exponiéndoles a riesgos potencialmente mortales. Esta orden, que se instituyó por primera vez en marzo de 2020 y se renovó posteriormente, ha provocado la expulsión de más de 390,000 personas. Estas expulsiones se han llevado a cabo en gran medida sin la evaluación requerida para garantizar que a quienes se les niega la entrada a los Estados Unidos no se les devuelva a un daño potencial en sus países de origen o en terceros países.

MSF ha respondido a innumerables brotes de enfermedades en todo el mundo y nuestras décadas de experiencia muestran que las medidas de salud pública solo funcionan cuando incluyen a todas las personas. Estas medidas fracasan cuando las personas vulnerables, como migrantes y solicitantes de asilo, son apartadas. 

MSF ve la orden de los CDC como una cruel instrumentalización de la pandemia de COVID-19 para detener por completo el sistema de asilo. Estados Unidos es perfectamente capaz de preservar simultáneamente las protecciones fundamentales para las personas solicitantes de asilo que huyen de la persecución y la violencia, al tiempo que protege la salud pública. La salud y la vida de miles de personas dependen de que se retire esta regla.

Dejar de contabilizar

Para reducir rápidamente la cantidad de personas solicitantes de asilo expuestas a riesgos en México, la administración Biden debe poner fin a la práctica de la contabilización de personas y aumentar su capacidad para procesar solicitudes de asilo en los puertos de entrada. Esta medición limita la cantidad de solicitudes de asilo procesadas en los puertos de entrada por día, y ha resultado en que a miles de solicitantes de asilo se les obligue a esperar en el limbo en México. Esta acumulación informal se estimó recientemente en más de 15,500 solicitantes de asilo en fila.

Ser forzado o forzada a esperar en México antes de tener la oportunidad de incluso iniciar una solicitud de asilo en los Estados Unidos conlleva riesgos considerables para las personas que huyen de la violencia y la persecución. Las personas solicitantes de asilo son el objetivo específico de grupos criminales presentes en ciudades fronterizas como Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, Mexicali y Tijuana.

En estas circunstancias imposibles, muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus planes de buscar asilo y cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Además, la administración entrante debe rescindir inmediata-mente la regla y la proclamación presidencial que niega asilo a quienes ingresan a los Estados Unidos "ilegalmente". Según las leyes estadounidenses e internacionales, los y las solicitantes de asilo tienen derecho a buscar protección independientemente de cómo o dónde ingresen al país.

Poner fin a los protocolos de protección al migrante

MSF da la bienvenida a la suspensión de los Protocolos de Protección al Migrante (MPP) por parte de la administración Biden, también conocida como la política de "Quédate en México", que entró en vigencia el 21 de enero. Esperamos ver reformas amplias y humanitarias en la política de migración de Estados Unidos. La política del MPP ha obligado a las personas vulnerables que buscan asilo en Estados Unidos a esperar en México en condiciones difíciles y a menudo peligrosas mientras se procesan sus solicitudes. La administración debería eliminar rápida y completamente el MPP y crear urgentemente un proceso simplificado para permitir que las personas solicitantes de asilo ingresen a los Estados Unidos, puedan tramitar sus solicitudes de asilo mientras se encuentran en el país.

Además, la administración de Biden debe desplegar rápidamente los recursos necesarios para impulsar la respuesta a la crisis humanitaria en la frontera sur de Estados Unidos provocada por años de política migratoria basada en la disuasión, la criminalización y la contención. El MPP ha estado entre las más perjudiciales de las políticas migratorias de la administración Trump y ha sido uno de los principales contribuyentes a la creciente crisis humanitaria a lo lar-go de la frontera.

Bajo el MPP, más de 67,000 personas solicitantes de asilo han sido enviadas de regreso a México para esperar audiencias de asilo. Esta política atrapa efectivamente a estas personas en condiciones inseguras y las deja a merced de las redes de tráfico de personas y las organizaciones criminales. Las y los solicitantes de asilo obligados a permanecer en el lado mexicano de la frontera a me-nudo viven en campamentos insalubres o asentamientos informales. Además, se enfrentan a la amenaza continúa de violencia, dejándoles en condiciones de salud mental aplastantes, debido al riesgo constante y la incertidumbre que viven todos los días.

MSF pide a la administración Biden que revierta urgentemente los esfuerzos concertados de los últimos cuatro años para desmantelar el sistema de asilo de su país. Estados Unidos tiene la obligación de garantizar que las personas que huyen de la violencia y la persecución puedan buscar protección y encontrar formas de reconstruir sus vidas.MSF elogia a la administración de Biden por su compromiso declarado de respetar la dignidad de las personas migrantes y defender el derecho legal a buscar asilo y da la bienvenida a los primeros pasos que ha tomado para abordar las estructuras perjudiciales establecidas por la administración Trump.

La tarea de fortalecer las protecciones regionales para las personas vulnerables después de años de erosión deliberada es colosal y requerirá tiempo, recursos y capital político dedicados. MSF está preparada para compartir consejos y actualizaciones sobre nuestro trabajo médico humanitario en la región con la administración de Biden. Esperamos apoyar los esfuerzos en los Estados Unidos para establecer una política migratoria que cumpla con el derecho internacional, los objetivos de salud pública y la integridad humana.

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