Respondemos a las preguntas frecuentes y acusaciones sobre el trabajo de MSF en Gaza

Varios bebés comparten una incubadora en la unidad de cuidados intensivos neonatales del hospital Al-Helou, al norte de Gaza, Palestina, julio de 2025.
Varios bebés comparten una incubadora en la unidad de cuidados intensivos neonatales del hospital Al-Helou, al norte de Gaza, Palestina, julio de 2025. © Joanne Perry/MSF

Las autoridades israelíes han obligado a las organizaciones humanitarias, incluyendo a Médicos Sin Fronteras (MSF), a una elección imposible: entre compartir información sobre nuestro personal o interrumpir la atención médica crítica en un contexto de necesidades humanitarias abrumadoras y violencia extrema contra trabajadores de la salud.

Esta semana, MSF hemos concluido que no compartiremos ninguna lista de nuestro personal con las autoridades israelíes, tras meses de intentos infructuosos de diálogo y ante la ausencia de garantías sobre la seguridad de nuestro personal y la gestión independiente de nuestras operaciones.

MSF sigue abierta a un diálogo continuo con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas críticas en Gaza y Cisjordania y para garantizar que Médicos Sin Fronteras pueda seguir brindando atención médica esencial que salva vidas a quienes la necesitan desesperadamente.

A continuación, desde Médicos Sin Fronteras respondemos a las preguntas frecuentes sobre la realidad de nuestro trabajo en el terreno.

¿Cuál es la respuesta de MSF a las acusaciones de las autoridades israelíes de que su trabajo médico en Gaza no es significativo ni necesario?

Solo en 2025, los equipos de MSF atendieron más de 100,000 casos de trauma, gestionaron la atención de más de 400 camas de hospital y se realizaron 22,700 intervenciones quirúrgicas a cerca de 10,000 pacientes; se atendieron casi 800,000 consultas ambulatorias; se administraron 45,000 vacunas; asistimos más de 10,000 partos; se brindaron más de 40,000 sesiones individuales y grupales de salud mental a más de 60,000 personas; se distribuyeron más de 700 millones de litros de agua y se produjeron casi 100 millones de litros de agua potable. Muchos de los servicios que brinda MSF no están disponibles en otras zonas de Gaza debido a la destrucción del sistema de salud.

A partir del 1 de enero de 2026, el registro de MSF dejará de ser válido y se nos exigirá el cese de operaciones antes del 1 de marzo de 2026. Si MSF pierde el acceso a Gaza, una gran parte de la población perderá el acceso a atención médica crítica y al agua potable. El trabajo vital de MSF atiende a casi medio millón de personas en Gaza.

En Gaza, MSF apoya actualmentemos a seis hospitales públicos y gestionamos dos hospitales de campaña. También apoyamos seis centros de salud general y gestionamos un centro de alimentación para pacientes hospitalizados con desnutrición. MSF hemos abierto recientemente seis nuevos puntos médicos donde brindamos atención de heridas y otros servicios de salud general.

Médicos Sin Fronteras trabajamos en Palestina desde 1988.

En MSF seguimos buscando un diálogo constructivo con las autoridades israelíes para poder continuar nuestras actividades en Gaza y Cisjordania.

Al acusar a MSF, así como a otras ONG, de no cooperar y de crear campañas de desprestigio contra las organizaciones de ayuda humanitaria, Israel utiliza acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso a cuidados críticos para la población palestina y limitar el testimonio de las organizaciones independientes que trabajan sobre el terreno. Este tipo de acusaciones contribuye a la deslegitimación del personal humanitario que brinda atención y servicios vitales en condiciones extremadamente difíciles.

Observamos que estas acusaciones se inscriben en un patrón de larga data utilizado por las autoridades israelíes, junto con numerosos obstáculos físicos y burocráticos, para restringir la entrada y la entrega de ayuda humanitaria a Gaza. En 2024 se emplearon tácticas similares contra la UNRWA. Utilizan acusaciones para justificar acciones que contradicen claramente las afirmaciones del gobierno israelí de que está facilitando la prestación de asistencia humanitaria a la Franja de Gaza.

A partir del 1 de enero de 2026, el registro de MSF para trabajar en Gaza y Cisjordania ya no es válido. Por lo tanto, estamos obligados a cesar nuestras actividades antes del 1 de marzo de 2026.

Estamos buscando vías para garantizar que nuestra respuesta humanitaria continúe en Gaza y Cisjordania. También estamos colaborando con las autoridades israelíes para garantizar que podamos continuar nuestras actividades, cuya interrupción constituye una violación directa de la Resolución 2720 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige la entrega sin trabas de ayuda humanitaria a la población civil.

Para 2026, MSF hemos comprometido una suma estimada de 100 a 120 millones de euros para nuestra respuesta humanitaria en Gaza.

En un esfuerzo por explorar todas las opciones posibles, por limitadas que fueran, para seguir brindando atención médica crítica, MSF informó a las autoridades israelíes el 23 de enero que, como medida excepcional, estaría dispuesta a compartir una lista definida de los nombres de su personal palestino e internacional, sujeta a parámetros claros, priorizando la seguridad de nuestro personal. Esta postura se definió tras consultar con nuestros colegas palestinos y con el claro entendimiento de que no se compartiría información del personal sin el consentimiento expreso de las personas involucradas.

Sin embargo, a pesar de nuestros repetidos esfuerzos, se hizo evidente que no pudimos establecer un diálogo con las autoridades israelíes sobre la base de las garantías concretas requeridas. Estas incluían que toda la información del personal se utilizaría únicamente para su propósito administrativo declarado y no pondría en riesgo a los colegas; que MSF conservaría plena autoridad sobre todos los asuntos de recursos humanos y la gestión de suministros médico-humanitarios, y que cesarían todas las comunicaciones que difamaran a MSF y socavaran la seguridad del personal.

En consecuencia, y a falta de estas garantías claras, hemos concluido que no compartiremos información sobre nuestro personal en las circunstancias actuales. MSF mantiene su disposición a dialogar con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas críticas en Gaza y Cisjordania y garantizar que MSF pueda seguir brindando atención médica esencial y vital a las personas que la necesitan con urgencia.

MSF sigue plenamente operativa en Gaza y Cisjordania y continuamos brindando atención médica crítica. Sin embargo, dado que el registro de MSF en Israel expiró el 31 de diciembre de 2025, ya no estamos autorizados a importar suministros ni a permitir la entrada de personal internacional a Gaza. Esto priva a nuestros equipos médicos de materiales y habilidades técnicas muy necesarios.

Mantenemos nuestro compromiso de brindar asistencia a la población palestina en Gaza y Cisjordania e instamos a las autoridades israelíes a revocar su decisión sobre nuestro registro y a establecer condiciones operativas aceptables, incluyendo garantías para la seguridad del personal y los pacientes de MSF.

No, en ningún momento hemos entregado ninguna lista de nuestro personal nacional o internacional a las autoridades israelíes como parte de este proceso de registro.

Expulsar a MSF, junto con otras organizaciones humanitarias, privaría a cientos de miles de personas de atención médica esencial. MSF es una de las pocas organizaciones internacionales capaces de presenciar y denunciar el genocidio en curso, y si nos vemos obligados a marcharnos, perderemos esta capacidad.

Las autoridades israelíes han obligado a las organizaciones humanitarias, incluyendo MSF, a tomar una decisión imposible: entre compartir información sobre nuestro personal o mantener una atención médica crítica en un contexto de enormes necesidades humanitarias y violencia extrema contra el personal de la salud.

Ante la inminente amenaza del cierre de nuestros proyectos, MSF quería explorar todas las posibilidades para seguir brindando atención médica en Gaza y Cisjordania. Por ello, escribimos a las autoridades israelíes para explicarles que, como medida excepcional y en circunstancias excepcionales, estaríamos dispuestos a proporcionar una lista definida de personal sujeta a parámetros claros, priorizando la seguridad del personal.

No compartimos los datos personales de ninguno de nuestros colegas. A pesar de nuestros repetidos esfuerzos, se hizo evidente que no pudimos establecer un diálogo con las autoridades israelíes sobre la base de las garantías concretas requeridas. En consecuencia, y a falta de estas garantías claras, hemos decidido que no compartiremos información del personal en las circunstancias actuales.

Este proceso incluyó el diálogo entre equipos y, lo más importante, con nuestros colegas palestinos, teniendo en cuenta sus perspectivas y preocupaciones, incluso respecto de su seguridad personal y las consecuencias de la posible retirada de MSF.

En todo momento, insistimos en que no se compartiría información sin el consentimiento de la persona en cuestión y que no se debería presionar a nadie en relación con decisiones que afecten la continuidad de las operaciones de MSF en Gaza y Cisjordania. Se enfatizó que la no participación no afectaría el empleo de las personas en MSF.

Utilizamos diversos canales para recopilar la opinión del personal, incluyendo debates en grupos focales, conversaciones individuales, encuestas e intercambios informales. En estas conversaciones, nuestros colegas expresaron diversas inquietudes, como los riesgos para la seguridad y la incertidumbre sobre las implicaciones para nuestros principios humanitarios. Algunos se preocupaban por las posibles repercusiones de compartir sus datos, mientras que otros se preguntaban si el cumplimiento de estas normas conllevaría el registro o nuevas exigencias.

Reconocemos las limitaciones y dificultades que enfrentan nuestros colegas palestinos para brindar un consentimiento informado adecuado en este entorno de coerción impuesto por las autoridades israelíes. Israel, a sabiendas, planteó a MSF y a nuestros colegas palestinos una disyuntiva imposible: o proporcionamos información sobre nuestros colegas o nos arriesgamos a vernos obligados a abandonar a los cientos de miles de palestinos que necesitan atención médica vital. La falta de garantías por parte de las autoridades israelíes también impide que nuestro personal sepa qué aceptaría si proporcionara sus nombres.

A pesar de las dificultades para obtener el consentimiento, no era posible ni aceptable tomar ninguna decisión sin consultar con nuestros colegas palestinos. Lo que se llevó a cabo fue una consulta, no una transferencia de responsabilidad institucional. La intención nunca fue pedirles a nuestros colegas que asumieran el peso de una decisión insoportable, sino asegurarnos de escuchar sus opiniones sobre una cuestión crucial para su seguridad y su trabajo.

Sí, proporcionamos apoyo financiero a todas las familias de los miembros del personal de MSF que han sido asesinados por las fuerzas israelíes. Estamos en contacto con todas las familias para brindarles apoyo, incluyendo asistencia legal y financiera, así como cobertura médica para sus dependientes, y seguiremos haciéndolo.

MSF se toma muy en serio estas acusaciones. MSF nunca emplearía a sabiendas a personas que participen en actividades militares. Cualquier empleado con vínculos con un grupo armado representaría un grave riesgo para nuestro personal y nuestros pacientes. Por ello, dondequiera que trabajemos, todo el personal de MSF debe comprometerse con la Carta de MSF, que incluye un estricto apego a los principios humanitarios, la independencia y la ética médica.

Los procedimientos de contratación incluyen una rigurosa diligencia debida, verificación de antecedentes y referencias, verificación del currículum vítae y periodos de prueba. MSF ha implementado un proceso de selección e investigación riguroso para todo el personal contratado en este contexto. Como en todas partes, MSF opera estrictamente de acuerdo con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, brindando atención médica basada únicamente en la necesidad, independientemente de la autoridad o afiliación política. Nuestro apoyo al sistema de salud en Gaza es puramente humanitario y en ningún caso ideológico.

MSF colabora con el Ministerio de Salud en Gaza, que forma parte de la Administración Civil de Hamás. La actual campaña de desprestigio contra las organizaciones de ayuda humanitaria por parte de las autoridades israelíes afirma que “MSF comparte información con una organización terrorista”, cuando en realidad la coordinación con las autoridades médicas es una práctica habitual en todos los lugares donde operamos. Estas tácticas de desprestigio buscan desviar la atención de la catástrofe humanitaria sobre el terreno. Como en todas partes, MSF opera estrictamente de acuerdo con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, brindando atención médica basada únicamente en la necesidad, independientemente de la autoridad o afiliación política.

Nuestras operaciones son independientes, transparentes y están estrictamente supervisadas. Una revisión de USAID no encontró evidencia de un desvío a gran escala de ayuda humanitaria por parte de Hamás en Gaza. Altos oficiales del ejército israelí también han reconocido que no hay evidencia de un desvío sistemático y a gran escala de ayuda humanitaria por parte de Hamás en Gaza.

Desde el comienzo de esta guerra, el número de camiones con medicamentos, alimentos y agua que han cruzado las fronteras hacia Gaza ha sido completamente insuficiente, en comparación con la magnitud de la destrucción y la necesidad. Durante los últimos dos años, hemos comunicado y documentado las formas en que las autoridades israelíes han obstruido eficazmente la cadena de suministro de ayuda humanitaria de Gaza. Se han establecido largos procedimientos burocráticos y listas de “artículos de doble uso”. La prohibición de “artículos de doble uso” es la razón por la que no se ha permitido la entrada a Gaza de algunos artículos, como bisturíes y generadores de oxígeno. 

Nos horrorizó la masacre de 1,200 personas en Israel a manos de Hamás y condenamos rotundamente esos ataques. Nos horroriza la espiral de Violencia y tragedias en ambos bandos. Nuestras comunicaciones se basan en lo que nuestros equipos médicos observan sobre el terreno y en su trabajo en las instalaciones médicas que apoyamos. Por ello, hemos denunciado el genocidio en curso en Gaza. Nos pronunciamos cuando presenciamos sufrimiento inaceptable, ataques a centros de salud, la negación de acceso a estos y cuando las partes beligerantes no protegen a la población civil.

Durante nuestras actividades en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, nunca nos hemos encontrado con un paciente que apareciera entre los rehenes. Nuestra labor como médicos consiste en brindar atención médica a quien la necesite; cualquier paciente es un paciente. Es un principio fundamental de la ética médica brindar atención médica en el mejor interés de cada paciente. Sentimos el sufrimiento de quienes fueron tomados como rehenes el 7 de octubre de 2023, así como la angustia de sus seres queridos. No solo desde octubre de 2023, sino en todos los contextos y en cualquier situación de conflicto, MSF exige la protección de la población civil.

Unidos bajo una misma carta, los equipos de MSF reúnen a profesionales médicos, logísticos y administrativos de decenas de nacionalidades, tanto internacionales como locales. Tras evaluar las necesidades de las comunidades afectadas, brindamos asistencia de acuerdo con la ética médica y los principios de la acción humanitaria.

La imparcialidad es la piedra angular de la misión de MSF. Entregamos ayuda sin discriminación, priorizando a quienes se encuentran en mayor riesgo inmediato. MSF opera con un espíritu de neutralidad y no toma partido en los conflictos armados. Sin embargo, podemos denunciar y criticar públicamente los obstáculos a nuestra labor humanitaria y las violaciones del derecho internacional.

En situaciones de conflicto, MSF da testimonio de la difícil situación de las víctimas, especialmente de la población civil, y en este sentido, nos expresamos abiertamente.

Nuestros equipos informan de lo que ven con sus propios ojos y de lo que experimentan en Gaza y Cisjordania. Numerosos observadores, expertos legales, organizaciones de derechos humanos y varios informes de las Naciones Unidas también describen la destrucción total de la Franja de Gaza. Esto incluye el desmantelamiento del sistema de salud por parte de Israel, el asedio impuesto al territorio, el desprecio por los civiles y la infraestructura civil y la hambruna provocada por el hombre, todo lo cual es parte de una campaña genocida.

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