16.04.2018
MSF abrió un nuevo hospital en el corazón del vasto campo de refugiados de Kutupalong- Balukhali, que brinda refugio a alrededor de 700,000 Rohingyas en Bangladesh. No es difícil de encontrar, pues está en una de las muchas colinas que conforman el paisaje de Cox’s Bazar, y su nombre lo dice todo: “el hospital en la colina”.
 

Sin tiempo que perder

 
Su construcción comenzó a principios de febrero y, como no había tiempo que perder, concluyó en dos meses. Con capacidad para más de 100 pacientes, el hospital fue diseñado para responder a una situación de emergencia: la afluencia masiva de rohingyas que huyeron de la violencia que comenzó en Myanmar el 25 de agosto. La llegada de la temporada de monzón hará que sea extremadamente difícil garantizar el acceso a la atención médica en los campos.
 
Por estas razones era necesario tener una instalación semipermanente en el lugar. Cada uno de sus edificios está hecho formado por una estructura metálica montada sobre una losa de cemento.
 

Construcción hecha a medida

 
La instalación cuenta con una sala de urgencias, una unidad de cuidados intensivos, un laboratorio clínico, departamentos de hospitalización para adultos y niños, una maternidad con unidad de atención prenatal, una unidad de aislamiento para pacientes con enfermedades infecciosas y un centro de alimentación terapéutica para niños con desnutrición severa, pues aunque son pocos por el momento, es posible que sean más durante la temporada de monzón. 
 
 
El equipo de MSF en el hospital podrá atender problemas de salud comunes en los campos de refugiados, como infecciones del tracto respiratorio y diarreas. También podrán hacerse cargo de urgencias como la atención a víctimas de violencia sexual, o a pacientes con heridas de trauma o dificultades respiratorias. Cuando requieran una cirugía y una vez que su condición sea estable, los pacientes serán derivados a un hospital con quirófano. El hospital de MSF ofrece diversos servicios médicos, además de consultas de planificación familiar para las mujeres.
 
"También podemos tratar enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma, que es la principal causa de muerte entre los adultos", dice Francesco Segoni, coordinador de emergencias de MSF en Cox's Bazar. "Es importante que los pacientes con enfermedades crónicas tengan acceso a atención médica secundaria para que, cuando la necesiten, puedan recibir atención como pacientes hospitalizados".
 
El hospital también tiene capacidad para lidiar con epidemias de enfermedades como el cólera y la hepatitis E, que son comunes durante la temporada de lluvias.
 
"Con las inundaciones y la acumulación de agua estancada, es más probable que se propaguen las enfermedades transmitidas por el agua y los mosquitos debido a las severas condiciones de hacinamiento de los rohingyas y a las precarias condiciones de saneamiento", agrega Francesco Segoni. 
 
Se han construido muchas letrinas en áreas propensas a inundaciones y muchos pozos son poco profundos, y esto contamina el agua de la superficie. Los pozos que MSF ha excavado a más de 150 metros de profundidad, como el que suministra agua al "hospital en la colina", no son suficientes para satisfacer completamente las necesidades de agua potable que tiene el campo.

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