10.08.2016
Basem era activista pro derechos humanos en Irán. Por su propia seguridad, tuvo que abandonar su país.
 
Decidió reunirse con su tío, que vive en Reino Unido. Llegó a Turquía y tomó un barco rumbo a Grecia. En Grecia, quedó atrapado durante un mes. Luego logró llegar a Alemania y luego a Francia, y terminó en el campo de Grande-Synthe, cerca de Dunkerque. Basem finalmente logró reunirse con su tío en Londres. 
 
Si el Reino Unido le concede el asilo, espera reanudar sus estudios y su labor en la defensa de los derechos humanos.

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