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02.09.2021
Frente al riesgo de una tercera ola de COVID-19 en el país, Médicos Sin Fronteras (MSF) modificó su apoyo en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) para acelerar las actividades de prevención en Cusco y Arequipa.
 
Si bien los contagios, las hospitalizaciones y la cantidad de muertes por COVID-19 continúan disminuyendo durante los últimos meses en Perú, el país aún debe enfrentar una tercera ola del nuevo coronavirus. Para evitar que más personas se enfermen, MSF ha trasladado sus actividades vinculadas al tratamiento de casos de COVID-19 en las UCI de los hospitales de Huacho y Cusco, y de asistencia a varios centros de salud y grupos comunitarios, para acelerar las campañas de vacunación del Ministerio de Salud en la ciudad de Cusco y de Arequipa. La cobertura de vacunación es baja y la variante delta se extiende rápidamente en estas áreas.
 
Durante su última ola, Perú tuvo la tasa de mortalidad más alta por COVID-19 per cápita -más de 500 muertes por COVID-19 por cada 100,000 personas. Esta cifra se determinó después de que una revisión gubernamental del número de muertes mostrara que los fallecimientos oficiales anteriores se triplicaron a 180,764 desde el comienzo de la pandemia hasta el 22 de mayo de 2021. Ante la ferocidad del brote, MSF brindó apoyo al abrumado personal del hospital regional de Huacho, el cual se encontraba saturado, como así también al Hospital Antonio Lorena y al Hospital Regional de Cusco a través de capacitaciones, apoyo técnico y suministros.
 
Dado que los casos y las tasas de mortalidad han ido disminuyendo durante los últimos meses, MSF ha finalizado su intervención en los hospitales y en cuatro centros de salud, y ha transferido sus actividades -entre las que se incluyen el tratamiento de casos graves con oxígeno-, al personal del Ministerio de Salud. “Proporcionamos oxigenoterapia no invasiva, una alternativa a la intubación sistemática que mantuvo a los pacientes conscientes”, explica Michel Janssens, coordinador de MSF en Perú. "Este tratamiento marcó un verdadero punto de inflexión. MSF dejará los equipos biomédicos de oxigenoterapia y los materiales en el hospital hasta octubre", agrega. “MSF también realizó consultas de salud mental presenciales y telefónicas a los pacientes y a sus familias”.
 
En los distritos de San Jerónimo, Urcos, Santa Ana y Siete Cuartones de Cusco, MSF colaboró con varios comités anti-COVID-19 y con 89 promotores de salud para difundir información actualizada sobre seguridad y prevención de infecciones, y facilitar la promoción de la vacuna mediante la distribución de materiales digitales y anuncios radiofónicos de servicio público.
 
“Ahora queremos ampliar la vacunación de COVID-19 en la ciudad de Cusco y en dos distritos de Arequipa a través de proyectos que tendrán una duración aproximada de dos meses”, dice Janssens. “Es una carrera contrarreloj conseguir que se vacune a la mayor cantidad posible de personas porque la variante delta, que es altamente transmisible, ya se detecta en Perú. Como sabemos, esta variante está generando altas tasas de enfermedad y hospitalizaciones en países de todo el mundo".
 
Actualmente, alrededor del 30% de los 33 millones de peruanos y peruanas ha recibido la primera dosis de la vacuna COVID-19 y menos del 25% está completamente vacunado con dos dosis. MSF trabaja para ampliar los esfuerzos de vacunación del Ministerio de Salud, para que más personas puedan estar rápidamente protegidas. La vacunación es la mejor manera de evitar que la variante Delta se propague aún más y de evitar que las personas necesiten hospitalización y abrumen al ya sobrecargado sistema de salud.
 
He estado realizando el seguimientos de las tendencias epidemiológicas sobre los contagios, muertes y hospitalizaciones, para informar a nuestros equipos sobre el panorama general y los principales puntos críticos”, comenta Laura Wright, epidemióloga de Epicentre, el centro de investigación epidemiológica de MSF. “En la región de Cusco, los datos muestran alrededor de 40 casos por semana, frente a los 300-400 de principios de este año; y en la región de Arequipa menos de 100 casos por semana frente a los 600 casos de junio. En ambos lugares, la variante lambda fue la predominante durante los últimos meses, pero los datos ahora muestran que la variante delta se ha convertido rápidamente en la más extendida. Frente a esta situación, probablemente veremos un aumento en los contagios".
 
Con el objetivo de vacunar a 500 personas por día, el 25 de agosto pasado MSF inauguró en la ciudad de Cusco un nuevo centro de vacunación en el Colegio Médico que se mantendrá abierto seis días a la semana y estará dirigido a personas mayores de 18 años. Esta acción complementará la campaña de vacunación del Ministerio de Salud, que tiene un horario limitado los fines de semana porque el mismo personal de salud está ocupado trabajando en los centros sanitarios durante la semana. MSF notó postergaciones en las iniciativas de vacunación porque el personal se quedó sin vacunas debido a los retrasos en las solicitudes.
 
 
 
 
“Notamos que el reabastecimiento de las vacunas no siempre llegaba a tiempo, lo que provocó cancelaciones”, dice Janssens. “Uno de los problemas fue que el personal no pudo presentar los datos de vacunación que se requerían para la entrega en 24 horas del siguiente suministro. MSF decidió resolver esta situación e instalará un módem Wi-Fi, proporcionará tabletas digitales y contratará personal para el ingreso de datos".
 
Las vacunaciones están en curso en Arequipa, aunque existen diferentes niveles de cobertura dentro de la región debido a las posibilidades de acceso. MSF establecerá dos sitios de vacunación en Peruarbo y en Ciudad Municipal para enfocarse en áreas con baja cobertura de vacunación para las personas que no puedan pagar el viaje hacia las clínicas para recibir las vacunas.
 
“Una paciente de COVID-19 llegó al hospital en estado grave porque no podía pagar los 10 soles (2 USD) para pagar el transporte”, cuenta Jannsens. 
 
El personal epidemiológico de MSF continuará la vigilancia en cada distrito de Perú para organizar las respuestas actuales y futuras. Nos mantendremos ágiles para adaptar nuestros proyectos y el apoyo al Ministerio de Salud en función de las necesidades.
 
 
 
En 2021, MSF mantuvo actividades vinculadas al COVID-19 en alrededor de 165 proyectos en 52 países, entre ellos Perú, trabajando junto con el personal de salud local y apoyando a los hospitales y a los centros de tratamiento para brindar atención médica y mejorar las medidas de prevención y control de infecciones. Muchos programas de MSF han ampliado sus actividades para apoyar las campañas de vacunación y detener la transmisión del nuevo coronavirus en todo el mundo.