12.07.2016
La organización médico humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras realiza actividades para reforzar el control del mosquito Aedes, vector responsable de la transmisión de zika, dengue y chinkungunya en la ciudad de Tegucigalpa. 
 
Honduras es un país endémico de tres de las cuatro enfermedades que transmite el mosquito Aedes: dengue, zika y chinkungunya. Hasta marzo de este año, oficialmente se contabilizaron 30,000 casos clínicos entre las tres enfermedades en el país.
 
Uno de los principales objetivos de la intervención de MSF fue monitorear, evaluar y mejorar el control del vector que transmite zika en el Departamento Central de Honduras, en conjunto con la Región Metropolitana de Salud de Tegucigalpa. MSF realizó un análisis vectorial entomológico, e identificó la situación de los diferentes distritos, con el fin de recabar información de las necesidades y las posibles áreas donde se necesiten mayores esfuerzos.
 
A partir de los datos proporcionados por la Región Metropolitana de Salud, MSF inició un mapeo básico de la situación en las 758 colonias de la ciudad y, con la información recabada previamente, se realizó un estudio a fin identificar tanto las zonas de incremento de la presencia del mosquito para priorizar las fumigaciones, como las que presenten mayor cantidad de casos clínicos para acelerar la atención.
 
“Sin lugar a dudas, las zonas de la ciudad que no cuentan con agua corriente son las más vulnerables. Las familias deben ir a buscar agua y acumularlas en tinacos que no siempre están bien tapados, lo que propicia condiciones ideales para la reproducción del mosquito, y la población queda más expuesta”, explica Jorge Andrés, especialista en sistemas de información geográfica de MSF.
 
 
 
Sin embargo, aún falta mucho por hacer en cuestión de compilación de información fiable para definir contextos y condiciones que pueden acrecentar el riesgo epidemiológico. Ante esta falta de protocolos para colectar información, MSF estratificó las unidades de sanitarias (para determinar el origen de cada caso), rediseñó la ubicación estratégica de las ovitrampas (recipientes plásticos utilizados en programas de control donde las hembras del mosquito colocan sus huevos) y reestructuró la base de datos clínicos, a la vez que llevó a cabo varias capacitaciones para el personal de salud tanto de la organización como de la Región Metropolitana de Salud –a cargo de las actividades de control- para mejorar las estrategias de recolección y manejo de información.
 
Honduras presenta una importante falta de especialistas sanitarios públicos, por lo que MSF integró al equipo médico al entomólogo Cyrille Czeher. El principal aporte del especialista en insectos y control de vectores de MSF fue apoyar a la Región Metropolitana de Salud de Tegucigalpa en la organización y la ejecución de las actividades de control de vectores. Además, realizó un estudio sobre la resistencia de los vectores (mosquitos Aedes) a los insecticidas, especialmente aquellos que se utilizan actualmente en la región. MSF proveyó de kits estándares, aprobados por la OMS, para testear esta resistencia. El entomólogo de MSF brindó formaciones para el personal de la región en entomología médica, vigilancia del vector y control.
 
MSF también realizó difusión comunitaria informando de las actividades de fumigación de la Región Metropolitana, desplegando carteles informativos, realizando perifoneo informativo en las colonias más vulnerables y alertando sobre las condiciones de reproducción del mosquito, para guiar a la población en el control del vector.
 
Médicos Sin Fronteras trabaja en Honduras desde 1974.
 
Actualmente, además de contribuir con las estrategias para el control vectorial por dengue, zika y chinkungunya; MSF brinda asistencia a través de un proyecto regular de atención médica y psicológica a víctimas de violencia tanto sexual como social, en Tegucigalpa y Comayagüela. MSF realiza continuamente actividades de difusión y educación comunitaria sobre las consecuencias médicas de la violencia.
 

LEER MÁS SOBRE EL TRABAJO DE MSF EN HONDURAS