11.06.2018
Más de 700 migrantes subsaharianos llegaron a Gao, en el norte de Mali, víctimas de malos tratos y tras un largo viaje a temperaturas extremas, sin suficiente agua ni comida. Nuestra psicóloga Sonya Mounir explica el apoyo psicosocial brindado a los migrantes expulsados de Argelia a su llegada a Gao, en el norte de Mali.
 

Acabas de regresar de Gao, una ciudad por la que pasan cientos de migrantes expulsados ​​de Argelia. ¿Cuál es la situación allí?

 
Trabajamos en Gao a finales de abril de 2018, al saber que más de 700 migrantes subsaharianos expulsados ​​de Argelia transitaban por la ciudad antes de ser devueltos a sus países de origen.
 
Cuando llegué, me encontré con personas de varios países de África subsahariana, todos agotados por el viaje de regreso y los malos tratos sufridos. Gao tenía estructuras temporales para acoger a los migrantes, pero no disponía de ningún programa para cubrir sus principales necesidades de salud y apoyo psicosocial. Por esta razón, repartimos kits de higiene para más de 500 personas y brindamos asistencia psicológica de urgencia a 260 migrantes.
 

¿A qué dificultades hacen frente estos migrantes?

 
Los migrantes llegan a Gao en una situación de gran vulnerabilidad. Algunos han tardado una semana en llegar, otros han pasado hasta tres meses de viaje estresante: subidos en camiones al aire libre a temperaturas superiores a 50°C, sin suficiente agua ni comida, expuestos a insultos, extorsiones, incluso golpes en algunos casos... nos encontramos con personas deshidratadas o con quemaduras por el sol.
 
La historia de un maliense, Mamadou, me conmovió mucho. Viajó a Argelia en 2014 y se estableció allí después de encontrar trabajo, lo que le permitía enviar dinero a su familia. Algunos amigos lo convencieron para que intentara cruzar a Europa en 2016, así que se fue a trabajar a Libia donde fue explotado y maltratado por traficantes que lo amenazan de muerte. Regresó de nuevo a Argelia con su antiguo jefe a finales de 2017 y empezó a seguir un tratamiento para problemas de piel que desarrolló en Libia, debido a la falta de higiene. Fue expulsado de Argelia durante la noche, sin posibilidad de seguir su tratamiento o de coger ninguna pertenencia.
 
En Gao nos encontramos con cientos de migrantes expulsados como Mamadou, de Sierra Leona, Burkina Faso o Costa de Marfil, agotados por el camino de regreso, han perdido todas sus pertenencias y los ahorros de años en Argelia.
 
 

 ¿Qué apoyo psicosocial proporciona MSF?

 
Los migrantes que conocimos solo estuvieron unos días en Gao, pero les dimos apoyo esencial al permitirles hablar en confianza, escucharlos y tranquilizarlos. De hecho, los trastornos psicológicos no siempre aparecen durante el viaje, cuando se pueden adoptar diferentes reacciones, como la indiferencia: se trata principalmente de sobrevivir a las privaciones, a los golpes. Una vez en una ciudad como Gao, donde pueden sentirse más seguros, a menudo comienzan a darse cuenta de lo que vivido y los sentimientos reprimidos fluyen.
 
Nuestro apoyo psicosocial consiste principalmente en darles información. Explicamos a los migrantes que es posible que desarrollen reacciones psicológicas como resultado de la violencia que han vivido: pesadillas, malestar general, pérdida de apetito u otros. Pero les aseguramos que no están locos, que sus reacciones son normales después de lo que han sufrido. Les aconsejamos que superen este período de transición, por ejemplo, hablando con personas de su comunidad o buscando el apoyo de especialistas. Es importante que puedan encontrar a las personas adecuadas para aliviar su sufrimiento, ya sea físico o psicológico.
 
Trabajamos en varias localidades del norte, centro y sur de Mali, sobre todo fortaleciendo la atención materna y pediátrica. Seguimos de cerca la situación de los migrantes expulsados ​​de Argelia y estamos preparados para responder si hay necesidades urgentes no cubiertas.
 

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