29.05.2020

En coordinación con el sistema hospitalario de las ciudades fronterizas de Reynosa y Matamoros, desde Médicos Sin Fronteras (MSF) abriremos dos centros de tratamiento de COVID-19 en los gimnasios de los campus de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, para atender pacientes severos en ambas ciudades. Esto con el fin de evitar un desbordamiento en los servicios de salud.

Dentro del centro COVID-19 de Reynosa, se contempló un área de aislamiento para personas retornadas desde Estados Unidos, sospechosas de tener el virus. En este espacio, los pacientes estarán aislados hasta que se descarte el posible contagio o finalice su tratamiento. A su vez, el centro de atención en Matamoros dispondrá de 20 camas más para tratar casos leves, que no cuenten con la opción de aislamiento en su hogar.

Las dos estructuras, especialmente adaptadas, cuentan con 20 camas y la misma cantidad de concentradores de oxígeno para la atención de pacientes severos. Estos serán gestionados por el personal de salud de MSF, todos los días de la semana, las 24 horas.

Para garantizar el servicio integral de los pacientes y sus familiares, al equipo médico y de enfermería se suman los profesionales de salud mental, de promoción de la salud y soporte social. Este grupo brindará soporte vía telefónica a los pacientes y, de manera presencial, a los familiares en una zona sin riesgo de propagación.

“Para MSF la seguridad de su personal siempre es una prioridad y esta situación no es la excepción. Nos hemos asegurado de contar con todo el equipo de protección necesario, además de realizar capacitaciones para que todos los integrantes de MSF conozcan el uso adecuado”, comenta la doctora Emma Picasso, referente médica del proyecto de MSF en Reynosa.

En Médicos Sin Fronteras mantenemos comunicación constante con la red hospitalaria de ambas ciudades para la referencia de pacientes que puedan ser atendidos en los centros; y para trasladar oportunamente a hospitales a las personas que pueden presentar complicaciones que requieran de mayor atención.

“Estamos aquí con el objetivo de ayudar a las personas que sobrellevan esta compleja situación y de proporcionales un trato digno, humano, así como una atención médica adecuada, basada en la experiencia de la organización”, agrega la doctora Citlali Barba, referente médica del proyecto en Matamoros.

MSF mantiene los servicios de atención primaria, salud mental y promoción de salud, tanto en Reynosa como en Matamoros, en el campamento de solicitantes de asilo, el albergue San Diego San Juan, la alberca Chávez y el albergue Senda de Vida. Y, como medida complementaria, instalamos una línea telefónica para realizar atención psicológica a todas las personas que han sufrido alguna alteración emocional debido a la pandemia o han padecido una situación de violencia. La asistencia comienza todos los días desde 4 de la tarde hasta la medianoche, a través de la línea: 800 520 0200.

Médicos Sin Fronteras trabaja en Reynosa desde el 2017 atendiendo a sobrevivientes de violencia, y en Matamoros desde el 2018 prestando servicios de salud a solicitantes de asilo y deportados. En 2019, MSF tuvo un total de 7,987 consultas médicas, psicológicas y de trabajo social en ambas ciudades.