11.07.2019
Médicos Sin Fronteras (MSF) participó, el 10 de julio, en el Foro “A 10 años de prohibición de la PAE: Democracia y Derechos Reproductivos en Honduras”, como ponente en el espacio "Violencia Sexual y Embarazo”, que organizó el Grupo Estratégico por la PAE de Honduras, en la ciudad de Tegucigalpa.
 
Durante el foro se trataron temas como “Mecanismo de acción de la PAE” y “Atención a sobrevivientes de violencia sexual en un país sin PAE y sin un protocolo de atención”. 
 
Por parte de MSF participaron la Dra. Soledad Díaz, coordinadora de proyecto de MSF en Choloma y el Dr. Marcelo Fernández, jefe de misión de MSF en México y Centroamérica. Los profesionales ofrecieron datos y estadísticas relacionadas con las consecuencias médicas y psicológicas de la violencia sexual en el país y presentaron información sobre el funcionamiento de la PAE. 
 
Actualmente, la organización médico-humanitaria cuenta con dos proyectos en Honduras, uno de ellos en Tegucigalpa y Comayagüela, orientado a ofrecer atención a víctimas de violencia y particularmente violencia sexual; y el otro ubicado en el municipio de Choloma, enfocado a ofrecer atención en salud sexual y reproductiva, así como atención prenatal, de parto y post natal.
 
 
Durante el foro, la Dra. Díaz explicó el mecanismo de acción de la PAE y señaló varios puntos importantes sobre el medicamento. El primero es que la PAE no es un medicamento abortivo y no causa ningún daño a las mujeres en caso de que se encuentren embarazadas. También ahondó sobre la necesidad de que se le proporcione a las sobrevivientes entre las primeras 72 y las 120 horas, después del acto sexual sin protección, "ya que este tiempo es fundamental para que el medicamento sea efectivo, en especial después de una violación", aseguró. También destacó que la PAE es un componente imprescindible dentro de un protocolo de atención para sobrevivientes de violencia sexual.
 
El protocolo de atención a sobrevivientes de violencia sexual de MSF cuenta con distintos componentes, entre los que se incluye la profilaxis para infecciones de transmisión sexual y VIH, la determinación y prevención de un embarazo, y la prevención de tétano y hepatitis B. Además, contempla la provisión de atención médica para las lesiones físicas, así como la atención psicológica, para tratar las alteraciones en la salud mental que puede tener la persona al momento de la atención, al igual que para prevenir futuras consecuencias. A nivel social, también se contempla valorar la necesidad de apoyo, por ejemplo, para la protección de las y los sobrevivientes. 
 
Entre 2018 y lo que va del 2019, MSF atendió a más de 500 mujeres víctimas de violación, que tenían necesidad de la PAE”, afirmó el Dr. Fernández durante el foro. "Las principales necesidades en atención de salud mental fueron por depresión, estrés agudo y ansiedad. Eso vive cada día una mujer que ha sufrido esta clase de eventos traumáticos”, puntualizó.
 
 
Otros datos aportados por parte de MSF: durante el 2018 se atendieron un total 592 casos de violencia sexual, de los cuales el 87% de ellos fueron mujeres. También se dio a conocer que el 90% de las mujeres embarazadas que fueron atendidas por MSF en Tegucigalpa consideraron que su embarazo había sido producto de una violación y 5 de ellas eran menores de 18 años. 
 
El Dr. Fernández refirió barreras y desconocimiento sobre el uso de la PAE con ejemplos de estudios realizados en otros países. Comentó que a partir del día que se legalice el medicamento se tiene que comenzar a trabajar para eliminar este desconocimiento.
 
“Tenemos que prepararnos para el día en el que se legalice la PAE de manera que se comience a concientizar a los profesionales de salud, a las asociaciones médicas, los líderes de opinión, los y la comunidad, con campañas de educación e información”, concluyó el Dr. Fernández.
 
Finalmente, MSF insiste en que un protocolo de atención integral para víctimas de violencia sexual es central para el apoyo de todos las y los pacientes. Y para que dicho protocolo sea verdaderamente integral, deberá establecer de manera clara el acceso a la atención médica, psicológica y social para todas ellas y ellos, así como garantizar el acceso a la PAE.
 
Médicos Sin Fronteras es una organización medico humanitaria que aporta su ayuda con total independencia de cualquier poder político, económico o religioso. La organización ha trabajado por más de 40 años en Honduras, ofreciendo atención médica para atender diversas necesidades de salud y en respuesta a emergencias.
 
Actualmente trabaja en colaboración con la Secretaría de Salud de Honduras, en Tegucigalpa y Comayagüela ofreciendo atención a víctimas de violencia y violencia sexual en 4 puntos distintos de la capital, así como en Choloma (Cortés), ofreciendo servicios de salud materno infantil en la Clínica de la ciudad.