22.02.2019
Médicos Sin Fronteras (MSF) expresa su gran preocupación por la reciente propuesta del gobierno australiano de volver a abrir el centro de detención en la Isla de Navidad, a los pacientes que fueron evacuados médicamente de las islas de Nauru y Manus.
 
De acuerdo con la organización médica internacional, esta decisión contribuirá a traumatizar otra vez a una población gravemente enferma y altamente vulnerable y, en consecuencia, aumentará y prolongará su sufrimiento.
 
"La reciente propuesta de enviar a los pacientes a la Isla de Navidad para que reciban tratamiento médico, y en particular atención en salud mental, es cruel y espantosa", asevera la Dra. Christine Rufener, psicóloga clínica de MSF. “Cuando las personas con síntomas de estrés postraumático están expuestas a circunstancias similares a un trauma previo, esto empeorará sus síntomas. Enviar a las personas de Nauru hacia la Isla de Navidad solo logrará eso”.
 
Durante los 11 meses en que brindaron atención en salud mental en Nauru, los equipos de MSF registraron índices alarmantemente altos de depresión, ansiedad y estrés postraumático, así como de pensamientos suicidas e intentos de suicidio entre los pacientes que buscan refugio y asilo.
 
Casi el 80% de estos pacientes reportaron antecedentes de haber estado recluidos en detención antes de su llegada a Nauru, el 91% de ellos fueron detenidos en la Isla de Navidad. La detención también fue la causa más común de trauma reportada por los pacientes de MSF.
 
MSF ha estado brindando un servicio psicológico de telesalud desde el 4 de febrero de 2019. Desde el lanzamiento del servicio, MSF ha recibido 40 solicitudes de apoyo que demuestran que las necesidades en la isla siguen siendo enormes. MSF sigue pidiendo la evacuación de los solicitantes de asilo y refugiados de Nauru, a un lugar donde no estén expuestos a los mismos factores estresantes que afectan y deterioran sus condiciones de salud mental.
 
“Para que estas personas se recuperen de sus afecciones de salud mental, necesitan acceso a un reasentamiento rápido y permanente, donde puedan recibir atención integral de salud mental en un entorno seguro y digno. La Isla de Navidad es lo opuesto a eso: es un lugar que ya ha traumatizado a cientos de personas y, sin duda, desencadenará síntomas de ansiedad y miedo en quienes han sido identificados como personas gravemente enfermas y se les ha indicado un tratamiento urgente e intensivo", concluye Rufener.