01.11.2019
Hacemos un llamado a todas las partes en conflicto en Siria para garantizar la protección de los civiles, incluidos los trabajadores de la salud y sus pacientes.
 
BRUSELAS, 01 de noviembre de 2019 - El continuo conflicto en la región de Idlib, en el noroeste de Siria, está creando una gran necesidad de atención médica. Una masiva explosión en la ciudad de Darkoush en la tarde del jueves 31 de octubre provocó que 12 víctimas fueran trasladadas de urgencia para recibir tratamiento a un hospital cercano apoyado por la organización médico humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF).
 
Un edificio cerca del centro de la ciudad de Darkoush explotó por causas que aún no están claras. La fuerza de la explosión hirió a muchas personas en los alrededores. Trágicamente, dos personas murieron camino al hospital a causa de las heridas.
 
Dos de los pacientes tenían heridas extremadamente graves,  fueron estabilizados y luego remitidos a otros hospitales con mayor capacidad técnica médica. Se trataba de un niño de 12 años con una lesión en la cabeza y una niña de 16 años con heridas en el abdomen. Tres pacientes tenían heridas graves en la cabeza, pies o manos, por lo que pudieron tratarse en el hospital apoyado por MSF. Los otros cinco pacientes tenían heridas más leves en la cabeza, las piernas, los pies o las manos, y también fueron tratados en este hospital.
 
Uno de los doctores más experimentados del hospital apoyado por MSF explicó el nerviosismo que siente actualmente su equipo médico: “después de la gran afluencia masiva de víctimas con la que nos encontramos la semana pasada y esta nueva afluencia de heridos de ayer, el hospital ha aumentado su preparación. Tomamos la decisión de dejar de recibir casos que no sean una emergencia en los próximos días. Esperamos recibir otras víctimas debido al aumento de los bombardeos en el área. Rechazar a los pacientes nunca es una decisión fácil para cualquier médico u hospital ... pero creemos que ahora es necesario que nuestros equipos médicos estén a la espera, disponibles para una cirugía urgente que pueda salvar vidas.”
 
Los hospitales apoyados por MSF en Idlib han respondido a dos eventos que causaron víctimas masivas en el transcurso de una semana, y está claro que la necesidad de atención médica es tan alta como siempre en esta guerra prolongada y violenta. 
 
"MSF hace un llamado a todas las partes en conflicto en Siria para garantizar la protección de los civiles, incluidos los trabajadores de la salud y sus pacientes", dijo Duccio Staderini, Jefe de Misión de MSF para Siria.
 
En todo el noroeste de Siria, los equipos de MSF brindan atención médica materna, atención médica general y tratamiento para enfermedades no transmisibles (ENT) a través de clínicas móviles. Distribuyen artículos de primera necesidad y mejoran los sistemas de agua y saneamiento. También apoyan actividades regulares de vacunación a través de clínicas móviles, en dos centros de vacunación y en un hospital.
 
También en el noroeste de Siria, MSF dirige una unidad especializada en quemaduras que proporciona cirugía, injertos de piel, vendajes, fisioterapia y apoyo psicológico. MSF brinda asistencia a distancia, asistencia médica primaria y secundaria en varios hospitales y clínicas alrededor de Idlib y Aleppo, y tiene asociaciones de co-gestión con tres hospitales, incluido el hospital que respondió a la explosión del jueves.
 
Los programas médicos de MSF en las gobernaciones de Raqqa y Al Hasakeh en el noreste de Siria se han reducido o suspendido desde el 15 de octubre de 2019, ya que no hemos podido garantizar la seguridad de nuestros equipos debido al conflicto en la región.
 
Para garantizar la independencia y evitar presiones políticas, MSF no recibe fondos de ningún gobierno para su trabajo en Siria.