01.11.2018

Kinshasa, 1 de noviembre de 2018 – Entre mayo de 2017 y septiembre de 2018, la organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) atendió a 2,600 víctimas de violencia sexual en la ciudad de Kananga, en la provincia de Kasai Central, en la República Democrática del Congo (RDC). El ochenta por ciento de los atendidos reportaron haber sido violados por hombres armados.

 

"Estas cifras son un indicio del alto nivel de violencia que ha persistido desde el año pasado", asveró Karel Janssens, jefe de misión de MSF en la República Democrática del Congo. "Los impactantes testimonios que hemos escuchado a diario de los sobrevivientes describen cómo las vidas y comunidades de las personas han sido destrozadas, haciéndoles difícil el poder reconstruir sus vidas y seguir adelante.”

 

Los equipos de MSF brindan atención psicológica en sesiones grupales e individuales a los pacientes más traumatizados. Entre marzo y septiembre de este año, 835 personas se beneficiaron de las consultas individuales. La mitad de ellos informó que al menos un miembro de su familia había sido asesinado o que sus casas y pertenencias habían sido saqueadas o destruidas. Uno de cada diez mencionó haber presenciado directamente un asesinato u otro acto de violencia.

 

De las 2,600 personas tratadas por MSF desde mayo de 2017, 32 eran hombres, algunos de los cuales informaron haber sido obligados, a mano armada, a violar a integrantes de su propia comunidad. Otros 162 eran niños menores de 15 años, incluyendo 22 menores de cinco años.

"La protección para las víctimas, sean niños o adultos, y la asistencia socioeconómica siguen siendo desafíos clave, debido a la limitada disponibilidad de servicios apropiados", explicó Fransisca Baptista de Silva, coordinadora del proyecto de MSF en Kananga.

 

Las cifras anteriores probablemente revelan solo una parte del problema. Los equipos de MSF comenzaron a brindar atención a las víctimas de violencia sexual en mayo de 2017, más de un año después del inicio de la crisis en Kasai, y con un enfoque en las actividades quirúrgicas para pacientes con traumatismos. En septiembre de 2017, en respuesta a las necesidades evidentes, MSF adaptó sus actividades para enfocarse de forma particular en el tratamiento de las víctimas de violencia sexual. La promoción de la salud a nivel local ha aumentado el número de pacientes, y MSF ahora brinda atención a una media de más de 200 pacientes mensualmente.

 

Sin embargo, es preocupante que tres de cada cuatro de las víctimas tratadas por MSF solo se presentan para recibir atención un mes o más después de su ataque. La mayoría explica que no estaban al tanto de la disponibilidad de la atención gratuita, o que carecían de los medios para viajar a los centros que ofrecen dichos servicios. Sin embargo, la atención oportuna a las víctimas de violencia sexual dentro de las 72 horas posteriores a la violación, es una necesidad médica, especialmente para garantizar una protección eficaz contra las infecciones de transmisión sexual, como el VIH.

 

Médicos Sin Fronteras ha estado trabajando en la República Democrática del Congo desde 1977 y actualmente brinda atención médica a víctimas del conflicto y de la violencia, a personas desplazadas y afectadas por epidemias o pandemias como el cólera, el sarampión y el VIH / SIDA. Durante varias décadas, MSF también ha estado en la primera línea de la respuesta a los brotes de Ébola en la RDC.

MSF trabaja en la región de Gran Kasai (en las provincias de Kasai y Kasai Central) desde 2017, brindando atención de emergencia gratuita a las víctimas de la violencia en curso. En 2017, los equipos de MSF brindaron más de 6,300 consultas a víctimas de violencia sexual en 17 sitios en todo el país.

 

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