22.06.2019

Por primera vez varias organizaciones, como Sin Fronteras y Médicos Sin Fronteras (MSF), que atienden a la población refugiada y migrante en México, unieron sus esfuerzos para crear un espacio cultural dedicado a visibilizar las realidades de las familias y personas que buscan un futuro seguro en otro país y, durante su ruta, se encuentran varios obstáculos que afectan su salud y los ponen en peligro. 

Sin Fronteras, coordinadora de la Feria del Refugiado, señaló que el evento en el Foro Lindbergh del Parque México busca compartir "la experiencia de convertirse en refugiado por un día, de verse inmerso en sus historias, para luchar contra la xenofobia y abogar por un México más hospitalario”.

Los asistentes recibieron un 'pasaporte' que pudieron ir sellando en las distintas estaciones de un circuito formado por actividades que fueron desde el cine hasta la realidad virtual.

El evento contó con stands de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), además de otros dos puestos con artículos y servicios elaborados por la población migrante y refugiada, y una carpa donde se llevó a cabo un taller de sensibilización. 

En el escenario se realizaron varias presentaciones, desde cuenta cuentos para los niños así como un show de comedia. Además, alrededor de la explanada, las personas pudieron tomar fotos de algunos escenarios del mundo por donde pasan o se alojan los migrantes y refugiados. 

La participación de Médicos Sin Fronteras (MSF) consistió en la instalación de una carpa en la que los asistentes pudieron 'trasladarse' a los contextos de crisis humanitarias en los que se trabaja con refugiados y migrantes, para que los visitantes pudieran sentir cómo se siente ser un refugiado.

Los asistentes también pudieron observar una galería fotográfica con testimonios de sus pacientes, especialmente de los que se encuentran en la fronteras norte y sur de México.