08.03.2018
Bruselas, 8 de marzo de 2018  –  Médicos Sin Fronteras (MSF) publica hoy los datos médicos recolectados de los hospitales y clínicas a los que brinda apoyo en el asediado enclave de Guta Oriental, en Siria. Las cifras, que cubren el primer periodo de dos semanas de la ofensiva militar, revelan un aluvión incesante de incidentes con víctimas masivas; en un momento en el que los suministros médicos se encuentran extremadamente limitados, las instalaciones médicas han sido alcanzadas por bombas y fuego de artillería, y los médicos están totalmente exhaustos.
 
Los datos médicos de las dos semanas entre la noche del 18 de febrero y la tarde del 3 de marzo de 2018, revelan que hubo 4,829 heridos y 1,005 muertos; es decir, 344 heridos y 71 muertos diarios en promedio. Estos datos se recopilan de 10 centros médicos a los que MSF ofrece un paquete completo de asistencia y de otros 10 centros a los que MSF ha proporcionado donaciones médicas de emergencia de sus reservas de suministros restantes dentro del enclave de Guta Oriental. Dos de estas instalaciones aún no han enviado los datos del 3 de marzo, por lo que se trata de una subestimación. Hay muchas otras instalaciones médicas en Guta Oriental que no son apoyadas por MSF, lo que significa que la cifra total es significativamente mayor.
 
"Los números dicen bastante. Pero las palabras que escuchamos de los médicos que apoyamos en el terreno son aún más reveladoras", dijo Meinie Nicolai, directora general de MSF. "Diariamente, escuchamos una creciente sensación de desesperanza y desesperación, al mismo tiempo que nuestros colegas médicos alcanzan los límites de lo que se puede esperar que haga una persona. Están agotados hasta el punto del colapso, tomando un momento para dormir cuando les es posible, con el temor permanente de que las bombas o proyectiles alcancen directamente el lugar en donde están. Hacen todo lo posible para mantener funcionando lo más parecido a un servicio médico, pero todo está abrumadoramente en su contra. La situación y el implacable pisoteo de las reglas de la guerra por parte de los beligerantes los está empujando a hacer lo imposible".
 
Las reservas de suministros médicos de MSF en Guta Oriental se están distribuyendo en medio de bombardeos casi incesantes, pero están siendo consumidos rápidamente por las instalaciones a las que apoya, y algunos artículos vitales, especialmente para las cirugías, se han agotado. Los artículos médicos de un convoy de ayuda oficial, que recibió acceso a la parte norte del enclave el lunes, fueron confiscados por el gobierno de Siria, de acuerdo con la ONU, que era coadministradora del convoy. La necesidad de que se reintroduzcan masivamente suministros médicos, sin que sean retirados materiales vitales, es cada vez más urgente con cada hora que pasa.
 
De los 20 hospitales y clínicas a los que MSF está apoyando, 15 han sido alcanzados por los bombardeos, con diversos grados de daño. Esto reduce aún más su capacidad para brindar atención médica. Cuatro de los médicos a los que MSF apoya han muerto y veinte han resultado heridos.
 
Las necesidades médicas van más allá de los pacientes heridos de guerra. En la mayoría de los vecindarios de Guta Oriental, los habitantes viven en sótanos y refugios subterráneos improvisados, en condiciones insalubres, con agua potable limitada y, frecuentemente, sin instalaciones sanitarias o de higiene. Antes de que comenzara la ofensiva militar en todo el enclave el 18 de febrero, MSF ya había escalado su ayuda a un hospital de campaña en el barrio de Harasta, donde los bombardeos han sido intensos desde noviembre de 2017 y donde el 70% de la población ya vivía bajo tierra. Los datos médicos de ese vecindario mostraron claros incrementos en las infecciones respiratorias, diarreas e infecciones de la piel; y muchos de sus pacientes son niños.
 
En conformidad con las normas básicas del Derecho Internacional Humanitario, MSF reitera su llamado urgente a todas las partes involucradas en el conflicto y a todos sus partidarios a:
 
• Pausar los bombardeos y el fuego de artillería para permitir la reorganización de la respuesta médica;
• Garantizar antes, durante y después de cualquier cese en los enfrentamientos, que las áreas civiles y las infraestructuras en ambos bandos, incluidas las instalaciones médicas, no sean atacadas;
• Permitir el reabastecimiento sin obstrucciones de medicamentos y suministros médicos que salvan vidas, sin eliminar los artículos vitales de los convoyes de ayuda;
• Permitir la evacuación médica de los pacientes más críticos; y
• Permitir que cuerpos médico humanitarios independientes accedan al área para proporcionar asistencia práctica.
 
Al comienzo de la reciente escalada de los combates, MSF proporcionaba apoyo regular a 10 instalaciones de salud en Guta Oriental, y realizaba un suministro cada vez más activo a otras instalaciones con donaciones médicas de emergencia. Incluso las instalaciones que no habían solicitado el apoyo de MSF durante años estaban pidiendo ayuda. MSF brindaba donaciones de emergencia a la mayoría de los hospitales y clínicas en el área cuyos suministros se estaban agotando rápidamente. Ningún miembro del personal de MSF está presente en las instalaciones apoyadas.
 
Por otra parte, MSF opera directamente cinco centros de salud y tres equipos de clínicas móviles en el norte de Siria y mantiene acuerdos con cinco instalaciones. MSF también proporciona apoyo a distancia a unas 50 instalaciones de salud en áreas de Siria donde los equipos no pueden estar presentes directamente, como sucede en Guta Oriental. Algunos de estos son apoyados regularmente y otros reciben donaciones médicas de emergencia en momentos de extrema necesidad.
 
MSF no tiene actividades en áreas controladas por el Estado Islámico, ya que no se han obtenido garantías de seguridad e imparcialidad por parte de sus líderes. MSF tampoco puede trabajar en áreas controladas por el Gobierno ya que las solicitudes realizadas hasta la fecha no han tenido respuesta. Para garantizar la independencia de presiones políticas, MSF no recibe fondos gubernamentales para su trabajo en Siria.