25.03.2019
En solo ocho meses, hemos atendido a más de 5,000 mujeres. En Somalia, las tasas de mortalidad materna son muy elevadas. Trabajamos para ofrecerles partos seguros y esperamos abrir una nueva unidad neonatal.
 
Desde mayo de 2018, apoyamos al Hospital Regional de Bay, en Baidoa, en el estado sudoeste de Somalia, para atender las necesidades de salud de mujeres y niños. De mayo a diciembre de 2018, más de 4,000 mujeres recibieron consultas prenatales o posnatales, y más de 1,500 ingresaron en la maternidad. En solo 8 meses, nacieron un total de 686 bebés.
 
En Somalia, las tasas de mortalidad materna se encuentran entre las más altas del mundo. Es probable que 1 de cada 12 mujeres muera durante el embarazo, el parto o el período posparto, debido a la falta de acceso a los servicios de salud. También es altísima la mortalidad infantil: uno de cada siete niños menores de 5 años muere.
 

La historia de Halima

 
Halima, de 18 años, vive en un pueblo a unos 100 kilómetros en sur de Baidoa. Es una de las primeras mujeres en beneficiarse de nuestros servicios gratuitos de maternidad para embarazadas y recién nacidos en el Hospital Regional de Bay desde que empezamos nuestro trabajo en mayo.
 
"Quería dar a luz en casa pero, después de dos días de trabajo, me desmayé, así que mis familiares me pusieron en un carro de burros y me llevaron a un centro de salud cercano, en el distrito de Qansah-Dhere", explica Halima. “Cuando llegué, estaba en muy mal estado y el personal médico no me pudo ayudar. "Me mantuvieron allí durante una noche, pero todavía estaba en coma, así que decidieron enviarme al Hospital Regional de Baidoa Bay", recuerda.
 
 
Al día siguiente, Halima todavía estaba inconsciente, cargada en un autobús dirección a Baidoa. El viaje dura un día completo pero, a las pocas horas, Halima comenzó a dar a luz.
 
“El bebé comenzó a salir; todavía estaba inconsciente y nadie sabía qué hacer. Me dijeron que cuando llegué al hospital llevaba ocho días en coma. Perdí a mi bebé, pero los médicos del hospital lograron salvarme la vida". Halima tardó otros dos días en salir del coma y, desde entonces, se está recuperando en la sala de pacientes hospitalizados del Hospital Regional de Bay.
 
"Dado que el hospital es el principal centro de referencia en la región, la mayoría de los casos que recibimos ya son muy complicados, ya sea que las mujeres hayan sido derivadas por otros centros de salud o sean autorreferidas", comenta Asma Aweys, nuestra gerente médica en el hospital.
 

Servicios obstétricos

 
La primera fase de nuestra intervención, dirigida a establecer una unidad obstétrica integralen pleno funcionamiento, incluirá brindar atención prenatal y posnatal y garantizar partos seguros, ya sean normales o complicados. En los siguientes meses, se ampliará con el desarrollo de una unidad neonatal y el apoyo a pacientes hospitalizados pediátricos, pacientes ambulatorios y servicios de sala de urgencias.
 
“En MSF nos comprometemos a ayudar a las mujeres durante el parto. En general, este es un período muy difícil en la vida de una mujer, pero dado que los combates han destruido muchos centros de salud, los desafíos de dar a luz son aún mayores", explica Himedan Mohamed Himedan, director de nuestro proyecto en Somalia. "Necesitamos hacer llegar la voz a toda la comunidad, para que las futuras madres sepan que pueden recibir atención de calidad de MSF durante este período".
 
 
 
Reanudamos nuestras actividades en Somalia en mayo de 2017, tras una ausencia de casi cuatro años debido a ataques extremos contra nuestro personal. Desde entonces, appoyamos el Hospital Regional de Bay en Baidoa y el Hospital Regional de Mudug en Galkayo. Nuestros equipos también brindaron asistencia humanitaria en los campamentos de desplazados de Galcayo, apoyo nutricional en Dollow en Dhusmareeb, y visitas puntuales a Jubaland para apoyar la atención médica infantil y prepararse para los brotes en Dhobley, Bardhere y Garbaharey.

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