Kenia: “Por favor, sigue tu sueño, y alcánzalo”

En la superpoblada barriada de Mathare de la capital de Kenia, Nairobi, MSF dirige una clínica de atención de violencia sexual y de género (SGBV) abierta las 24 horas llamada Lavender House. Barbara Salano Kerre es la supervisora ​​de salud mental de violencia sexual y de género allí, y comparte su experiencia

En la superpoblada barriada de Mathare de la capital de Kenia, Nairobi, Médicos Sin Fronteras (MSF) dirige una clínica de atención de violencia sexual y de género (VSG) abierta las 24 horas llamada Lavender House. Bárbara Salano Kerre es la supervisora ​​de salud mental de violencia sexual y de género allí, y en esta entrada de blog nos comparte su experiencia.

He estado trabajado como oficial clínica durante los últimos 10 años en el centro  para la recuperación de violencia sexual y de género de Médicos Sin Fronteras (MSF) donde brindando atención médica y psicosocial a las personas más vulnerables de esta sociedad, aquellas que se han enfrentado a situaciones de violencia sexual. 

Se estima que cerca de la mitad de las mujeres kenianas de entre 15 y 49 años han sido objeto de violencia física o sexual. La violencia sexual es un problema mundial que se repite en todas partes, aunque no se denuncie y muchas personas no busquen atención. Pero estando en esta posición, con MSF, hemos podido atender a un gran número de sobrevivientes que enfrentan a numerosos obstáculos y hemos dado respuesta a sus necesidades médicas y psicológicas. Pertenecer a este equipo es un honor y un privilegio: disfruto dando y estando al servicio de la sociedad.

También he formado parte del equipo que ha acudido a los tribunales para dar testimonio como perito en nombre de las sobrevivientes que piden justicia; ha sido una experiencia inolvidable y agradezco a MSF por darme esta oportunidad de servir.

En 2018, después de una recomendación del equipo, me trasladé a nuestra clínica de VSG en Port Harcourt, Nigeria, durante tres meses para apoyar al equipo en la atención a las sobrevivientes de violencia sexual. Resultó ser una de las mejores experiencias que he tenido con MSF, porque me llamaron para asumir más responsabilidades.

Mirando hacia atrás, esta fue una oportunidad para prepararme para una posición de liderazgo y me ha ayudado mucho en mi trabajo como líder. 

Por eso, cuando surgió una oportunidad en Mathare, decidí aceptarla para trabajar como supervisora de salud mental en VSG.

Mi trabajo cotidiano consiste en asesorar a un equipo de unos 26 trabajadores. Tenemos oficiales de clínica, orientadores, psicólogos, trabajadores sociales y educadores de salud comunitaria, así como oficiales de higiene; todos y todas se dedican a brindar atención médica a las sobrevivientes de violencia sexual.

Liderazgo significa que usted está en posición de influir positivamente en un equipo para lograr los objetivos deseados. He sido capaz de liderar al equipo para lograr nuestros objetivos.

Como líder, es un lugar de privilegio, una posición de poder y si ese poder no se usa bien puede ir en contra del servicio. Ser un líder exige mucho. Mi equipo puede contactarme libremente y puedo ayudarlos a superar los desafíos que enfrentan mientras brindan atención médica a las sobrevivientes. Hay momentos en los que me piden que tome decisiones difíciles, como líder tienes que hacerlo.

Animo a las mujeres que ocupan puestos de liderazgo a que tomen de la mano a las jóvenes que están por venir y las ayuden a subir la escalera. ¿No sería lindo que cuando te jubiles tengas a otra mujer pisando y siguiendo tus huellas?

¿Qué pueden hacer las mujeres de hoy para ayudar a las mujeres del mañana? ¡Usemos nuestra voz para hablar! Hablar sobre temas que afectan a las mujeres, por ejemplo, temas de violencia sexual y de género, salud reproductiva, para que las mujeres del mañana no tengan que enfrentar las mismas luchas y desafíos que tuvieron nuestras abuelas y madres.

Mi parte en la atención médico humanitaria de MSF significa mucho para mí; me he dado cuenta de que la atención médica es un derecho para todas y todos, pero algunas personas no pueden acceder a estos servicios.

MSF ha avanzado en la atención médica y mental que se ofrece a las sobrevivientes de violencia sexual y de género. Atender las necesidades médicas de las sobrevivientes es satisfactorio, tanto si satisfacemos las necesidades de una persona en particular como de muchas que necesitan este servicio.

Que haya podido servir a las y los más necesitados de la sociedad no ha sido por mi cuenta, ha sido gracias a todos mis buenos mentores y al apoyo de mi familia.

Soy madre de tres hermosos hijos y soy esposa. Me he enfrentado a una serie de retos como muchas otras mujeres, lo más importante, lograr el equilibrio entre el trabajo y la vida.

Como mujer, digo, sigue tu sueño y alcánzalo. Sí, es posible que enfrentes desafíos y obstáculos en el camino, pero nunca te rindas.

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