Hoy, desde Médicos Sin Fronteras (MSF) pedimos a la farmacéutica Johnson & Johnson que baje el precio de la bedaquilina a 1 dólar diario. Este es un medicamento contra la tuberculosis multirresistente (TB-MDR) es vital para tratar a las personas que la padecen. Sólo así se podrá reducir las muertes a causa de esta enfermedad. Te explicaremos por qué.
 

¿Qué es la tuberculosis?

 
La tuberculosis (TB) es una enfermedad causada por Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que casi siempre afecta a los pulmones, y se transmite por el aire. Se estima que una tercera parte de la población mundial está infectada con el bacilo de la tuberculosis, pero solo una de cada 10 personas desarrolla la forma activa de la enfermedad.
 

La tuberculosis resistente a medicamentos

 
Los medicamentos regulares para combatir esta enfermedad se usan desde hace décadas, y se ha comprobado la resistencia a algunos por parte de las cepas del bacilo de la TB. La farmacorresistencia surge por un uso incorrecto de los medicamentos contra la enfermedad, ya sea por una prescripción incorrecta de los proveedores de atención médica, por la mala calidad de los medicamentos o la interrupción del tratamiento de los pacientes. 
 
Cuando una persona tiene tuberculosis multirresistente (TB-MDR) quiere decir que no responde al tratamiento con isoniazida y rifampicina, dos medicamentos antituberculosos de primera línea. Esta forma se puede tratar y curar con medicamentos de segunda línea, pero las opciones son limitadas y requieren quimioterapia de larga duración (hasta dos años de tratamiento) con fármacos que, además de caros, son tóxicos.
 
La tuberculosis ultrarresistente (TB-XDR) se presenta cuando un paciente se vuelve resistente a los tratamientos de segunda línea para la enfermedad.
 

¿Cómo se diagnostica?

 
La técnica que se práctica más a en países en desarrollo, es la que examina muestras de esputo de los pacientes al microscopio, pero detecta menos de la mitad de casos de TB. La mejor alternativa que existe actualmente es el cultivo, que consiste en incubar muestras de esputo para ver si contienen microbacterias vivas de la tuberculosis.
 
En el caso de la tuberculosis resistente a los medicamentos no sólo es importante saber si la persona está infectada, sino a qué medicamentos han desarrollado resistencias sus cepas. Las pruebas de sensibilidad a los medicamentos, también basadas en el cultivo, permiten establecer los patrones de resistencia de cada paciente. Pero, al requerir laboratorios equipados y personal cualificado, apenas se encuentran en países en desarrollo y además los resultados pueden tardar de 8 a 12 semanas.
 

¿Qué es la bedaquilina y por qué debe bajar su precio?

 
La bedaquilina es de 1 los 3 medicamentos nuevos para tratar la tuberculosis que se han desarrollado en más de medio siglo (los otros son la delamanida y la pretomanida).
 
Los regímenes para la TB anteriormente recomendados y usados por la mayoría de los países requerían que las personas tomaran hasta 20 pastillas diarias durante dos años, además de soportar dolorosas inyecciones diarias y severos efectos secundarios que iban desde psicosis hasta sordera.
 
Gran parte del trabajo crítico para informar sobre el uso de este medicamento y su valor terapéutico fue realizado por la comunidad de investigación sobre TB, ministerios de salud y proveedores de tratamiento como MSF; y además fue financiado por dinero de quienes pagan impuestos y otros donantes. Aquellas personas eu contribuyeron al desarrollo de este medicamento deberían tener la posibilidad de decidir cómo se cobra. 
 
Además, a pesar de esta colaboración, J&J posee la patente de la bedaquilina en muchos países y tiene todos los derechos para determinar en cuáles se venderá. La bedaquilina no debería costar más de 1 dólar por día, sólo así podrá estar disponible para todas las personas que la necesitan.
 
 
Basándose en datos generados por la comunidad global de la TB que mostraban mejoras en los resultados del tratamiento en personas que recibieron bedaquilina, en 2018 la OMS recomendó que fuera la base de un regimen de tratamiento oral que reemplazara los medicamentos inyectados. El uso de la bedaquilina ya ha mostrado beneficios, incluso entre personas que podrían tener peores resultados en su tratamiento, como personas con VIH, pre TB-XDR y TB-XDR.
 
Desde la decisión de la OMS, menos de 12,000 personas fueron tratadas con un régimen que incluyera la bedaquilina, según los programas nacionales de TB. Esta es una cifra parcial, si consideramos que alrededor de 80% de las 558,000 personas que desarrollan TB-DR anualmente deberían ser tratadas con este medicamento. Esto solo pasará si J&J hace que la bedaquilina esté ampliamente disponible en una forma asequible, y esto incluye que permita a otras farmacéuticas que hagan versiones genéricas del tratamiento.  
 
La OMS aprobó en 2016 el uso de un régimen normalizado de corta duración para enfermos con tuberculosis multirresistente en los que no se han detectado cepas resistentes a los fármacos antituberculosos de segunda línea. Este régimen terapéutico, que varía entre los 9 y 12 meses, es mucho menos caro que los tratamientos convencionales contra la tuberculosis multirresistente que pueden durar hasta 2 años. Los pacientes con tuberculosis ultarresistente o farmacorresistencia a los antituberculosos de segunda línea, sin embargo, no pueden utilizar este régimen y deberán seguir tratamientos más largos contra la tuberculosis multirresistente, a los que se podrán añadir uno de los nuevos fármacos (bedaquilina y delamanida). 
 
La OMS también aprobó en 2016 una prueba de diagnóstico rápido para identificar cuanto antes a estos enfermos. Más de 60 países han comenzado a utilizar regímenes más cortos contra la tuberculosis multirresistente. En un esfuerzo por mejorar la eficacia de los regímenes terapéuticos contra esta forma de la enfermedad, a finales de 2017 se había informado de la introducción de la bedaquilina en 62 países, y de la delamanida en 42 países.
 

¿Cuál es el panorama en México?

 
En México, durante 2017 se registraron 23,520 casos de tuberculosis en todas sus formas y previamente tratados, 3% más que en 2016 (22,896). De estos casos, 192 correspondían a una tuberculosis farmacorresistente. 
 

¿Qué acciones se están tomando para reducir el precio? 

 
Junto a activistas de la TB y actores de la sociedad civil, MSF protestó fuera de J&J en USA, Sudáfrica, Brasil y Bélgica para hacer la petición. Y hoy, también pedimos tu ayuda. 
 

¿Qué puedes hacer? 

 
Ayúdanos a difundir en redes sociales usando el hashtag #NoMásLágrimas: Haz oír tu voz y pide a J&J que haga que la bedaquilina esté disponible en todos los países que la necesitan. ¿Cómo? Compartiendo los siguientes mensajes: 
 

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Para las personas con las formas más mortales de tuberculosis, el acceso a la bedaquilina, un medicamento, es una cuestión de vida o muerte. 
 
Estamos pidiendo a @JNJGlobalHealth que permita que este medicamento esté disponible para todas las personas que lo necesitan. Ayúdanos a hacer ruido para asegurarnos de que realmente escuchen nuestro llamado. Conoce más: https://bit.ly/2MfuZWR
 

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Y no olvides mirar algunas de las historias de personas con tuberculosis para comprender por qué es importante este medicamento. Haz click aquí para ver algunas.
 
 

“La bedaquilina me salvó la vida” “

 
La bedaquilina me salvó la vida. Padecí muchos efectos secundarios durante mi tratamiento anterior, que incluía medicamentos inyectables”, recuerda Noludwe Mabandlela. Noludwe recibió tratamiento para la tuberculosis multirresistente (TB-MDR) en Khayelitsha, Sudáfrica y se curó a principios de año. “Tras cambiar a la bedaquilina, mi salud mejoró mucho más rápido. No quisiera que nadie pasara por lo que sufrí. Las empresas farmacéuticas como J&J deberían dejar de inflar el precio de una medicina que ofrece un salvavidas a las personas afectadas con formas de tuberculosis resistentes a los fármacos".