Convenio I+D: la Asamblea Mundial de la Salud concluye sin una decisión inmediata

Nyarugusu camp - Tanzania

MSF espera que el proceso no caiga en punto muerto e insta a todos los gobiernos a seguir trabajando para establecer un tratado vinculante sobre investigación y desarrollo (I+D) que contemple las necesidades de los países con menos recursos, en línea con las recomendaciones del grupo consultivo de expertos de la Organización Mundial de la Salud.

MSF espera que el proceso no caiga en punto muerto e insta a todos los gobiernos a seguir trabajando para establecer un tratado vinculante sobre investigación y desarrollo (I+D) que contemple las necesidades de los países con menos recursos, en línea con las recomendaciones del grupo consultivo de expertos de la Organización Mundial de la Salud.

Después de que la Asamblea Mundial de la Salud se cerrara en Ginebra sin una decisión inmediata sobre un futuro convenio mundial de I+D, la organización médico-humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) espera que este proceso no caiga en punto muerto, y que todos los gobiernos sigan trabajando para definir un nuevo marco global de innovación médica que impulse el acceso a medicamentos esenciales asequibles en los países en desarrollo.
Al término de los duros debates desarrollados la semana pasada, la Asamblea no ha respaldado expresamente la idea de un convenio vinculante, aunque sí ha tomado la decisión de convocar en los próximos meses una nueva reunión para analizar las conclusiones del Grupo Consultivo de Expertos en Investigación y Desarrollo: Financiación y Coordinación reunidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el mandato de examinar las críticas lagunas existentes en el campo de la innovación médica.
El pasado abril, este grupo consultivo recomendó, entre otras medidas, el establecimiento de un convenio vinculante sobre I+D. Un tratado internacional supondría que todos los gobiernos tendrían que aportar financiación en áreas prioritarias para cubrir las lagunas que el sistema provoca actualmente, y que el coste de la innovación se desvincularía del precio final de los productos médicos, de forma que estos fueran asequibles en países o regiones con pocos recursos.

Conflicto de intereses
Las intensas negociaciones en Ginebra han mostrado que existe un amplio respaldo a la idea de un tratado internacional, en especial entre los países en desarrollo, pero también entre las economías emergentes, que podrían asumir un mayor protagonismo en el sector de I+D en salud. Sin embargo, Estados Unidos y la Unión Europea (UE) intentaron bloquear los esfuerzos destinados a establecer un tratado vinculante.

“Han sido unas negociaciones extremadamente duras, con Estados Unidos, la UE –liderada por Francia– y Japón presionando para bloquear cualquier avance en lo que, según consideran los expertos en salud, debería ser el camino a seguir para responder a las necesidades médicas en los países en desarrollo”, explica Michelle Childs, directora de Incidencia Política de la Campaña para el Acceso a Medicamentos Esenciales de MSF.
“Evidentemente, nos decepciona que no se haya tomado la decisión de lanzar inmediatamente el proceso negociador con vistas a un convenio de I+D, pero al menos se ha acordado un proceso formal de evaluación de las recomendaciones de los expertos del grupo consultivo, y la discusión volverá a la OMS el próximo enero”, añade Childs.

MSF considera indispensable que, durante los próximos meses, todos los gobiernos mantengan vivo el proceso para establecer un convenio de I+D, respaldarlo con financiación y garantizar el establecimiento de un nuevo sistema de innovación que genere herramientas médicas adaptadas a los países en desarrollo, asequibles y accesibles.

El informe del Grupo Consultivo de Expertos en Investigación y Desarrollo: Financiación y Coordinación de la OMS está disponible en francés y en inglés en www.who.int/phi/news/cewg_2011/en/index.html

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