Nigeria: reduciendo el miedo y mejorando la atención durante una grave temporada de fiebre de Lassa

Alrededor del 80% de las personas con fiebre de Lassa presentan síntomas leves o no presentan síntomas, pero los casos graves pueden provocar hemorragias, fallo orgánico y la muerte.

Personal de higiene de MSF recogen residuos en la planta de pacientes sospechosos de fiebre de Lassa del centro de tratamiento apoyado por MSF, Bauchi, Nigeria.
Personal de higiene de MSF recogen residuos en la planta de pacientes sospechosos de fiebre de Lassa del centro de tratamiento apoyado por MSF, Bauchi, Nigeria. © Abba Adamu Musa/MSF

“La fiebre de Lassa es una enfermedad que, en esencia, se disfraza”, explica el Dr. Ayokunnu Raji, responsable del programa médico de emergencias de MSF. “Al inicio, los síntomas son muy similares a los de otras enfermedades comunes en Nigeria, como la malaria o la tifoidea; por eso, cuando muchos pacientes llegan a nuestro centro de tratamiento, ya se encuentran en estado crítico”.

Uno de esos pacientes fue Musa, quien vive en el estado de Bauchi, en el norte de Nigeria. A principios de este año, comenzó a experimentar dolores de cabeza y dolor estomacal.

– “Sentía como si tuviera malaria”, relató. Musa fue ingresado a una clínica privada, pero fue dado de alta después de cinco días, aún gravemente enfermo.

–  “No podían entender de qué padecía”, dijo.

 

Una enfermera que toma la temperatura de un paciente ingresado por fiebre de Lassa en el centro de tratamiento de fiebre de Lassa, apoyado por MSF
Una enfermera que toma la temperatura de un paciente ingresado por fiebre de Lassa en el centro de tratamiento de fiebre de Lassa, apoyado por MSF. © Abba Adamu Musa/MSF[/caption]

 

Días después, un equipo de promoción de la salud de MSF visitó la aldea de Musa y le recomendó acudir de inmediato al Centro de Tratamiento de Fiebre de Lassa en el Hospital Universitario Abubakar Tafawa Balewa. Allí fue diagnosticado con fiebre de Lassa.

Musa comentó que sus síntomas se habían vuelto tan insoportables que creía que no tenía posibilidades de sobrevivir. Sin embargo, gracias a la atención que recibió en el centro de tratamiento, donde permaneció durante 29 días, logró recuperarse. Actualmente apoya a su comunidad generando conciencia sobre la enfermedad y alentando a las personas a buscar atención médica temprana si presentan síntomas.

¿Qué es la fiebre de Lassa?

La fiebre de Lassa es una enfermedad viral hemorrágica grave y, en ocasiones, mortal, causada por el virus de Lassa. Su reservorio es la rata multimamada, un roedor común en África Occidental.

La enfermedad es endémica en Nigeria, con una temporada pico durante la estación seca, de octubre a abril.

Alrededor del 80% de las personas con fiebre de Lassa presentan síntomas leves o no presentan síntomas, pero los casos graves pueden provocar hemorragias, fallo orgánico y la muerte.

La fiebre de Lassa se transmite principalmente por contacto con alimentos u objetos domésticos contaminados con orina o heces de roedores infectados. Sin embargo, una vez que una persona se infecta, también puede transmitirse a otras personas mediante el contacto directo con fluidos corporales, superficies o materiales contaminados como ropa de cama o equipo médico y, en casos raros, a través de gotículas en el aire provenientes de personas infectadas.

 

El apoyo en salud mental es una parte importante del tratamiento de la fiebre de Lassa en el centro de tratamiento de fiebre de Lassa, apoyado por MSF, en el Hospital Universitario Universitario Abubakar Tafawa Balewa, Bauchi, estado de Bauchi, noreste de Nigeria.
El apoyo en salud mental es una parte importante del tratamiento de la fiebre de Lassa en el centro de tratamiento de fiebre de Lassa, apoyado por MSF. Bauchi, Nigeria. © Abba Adamu Musa/MSF[/caption]

 

– “El diagnóstico temprano, el aislamiento de las personas que dan positivo y el tratamiento oportuno son absolutamente cruciales”, afirma el Dr. Raji.

Las medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, evitar el contacto con roedores y la manipulación segura de alimentos, también son esenciales para frenar la propagación de la enfermedad.

 

2026: un fuerte impacto en comunidades y personal de salud

Este año en Nigeria, las comunidades han enfrentado una temporada particularmente severa de fiebre de Lassa. Desde enero, el país ha registrado 516 casos y 135 muertes, lo que representa un aumento del 31% en comparación con el mismo periodo de 2025.

El personal de salud también ha sufrido un impacto considerable. La fiebre de Lassa, al igual que otras fiebres hemorrágicas como el Ébola, representa un riesgo elevado para quienes la atienden. Al atender a pacientes sospechosos o confirmados, el personal debe utilizar equipo completo de protección personal incluyendo guantes, cubrebocas, protección ocular y batas para evitar contagiarse.

– “Sin embargo, como muchos casos se diagnostican tarde, es posible que el personal de salud ya haya estado expuesto al virus”, explica el Dr. Raji.

Treinta y ocho trabajadores de la salud en Nigeria han sido infectados desde inicios de año, más del doble que en el mismo periodo del año anterior. En febrero, tres integrantes del personal de MSF también se contagiaron. Trágicamente, uno de ellos, que trabajaba en el estado de Kano, falleció.

MSF responde actualmente al pico estacional de fiebre de Lassa en los estados de Benue, Kano, Taraba, Sokoto, Zamfara y Bauchi. En el estado de Bauchi, uno de los más pobres del país, MSF trabaja en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud de Nigeria desde 2022, atendiendo pacientes en el Centro de Tratamiento de Fiebre de Lassa, donde reciben atención gratuita, incluyendo diagnóstico de laboratorio, tratamiento antiviral y apoyo en salud mental.

 

Un agente de higiene desinfecta una ambulancia que acaba de traer a un paciente sospechoso de fiebre de Lassa al centro de tratamiento de fiebre de Lassa.
Un agente de higiene desinfecta una ambulancia que acaba de traer a un paciente sospechoso de fiebre de Lassa al centro de tratamiento de fiebre de Lassa. Bauchi, Nigeria. © Abba Adamu Musa/MSF[/caption]

 

Entre el 1 de octubre de 2025 y el 23 de marzo de 2026, un total de 311 personas dieron positivo en el centro de tratamiento, de las cuales 68 fallecieron.

Los equipos de MSF también trabajan en comunidades cercanas en las áreas de gobierno local de Bauchi, Kirfi, Toro y Tafawa Balewa para identificar casos sospechosos de forma temprana, aislar a los pacientes y asegurar su traslado seguro al centro de tratamiento. MSF colabora con centros de salud en estas zonas para fortalecer las capacidades del personal y mejorar las medidas de prevención y control de infecciones, mientras que los equipos de promoción de la salud visitan comunidades para generar conciencia y contrarrestar el miedo y la desinformación.

 

“La gente pensaba que era brujería”

El miedo y el estigma en torno a la fiebre de Lassa siguen siendo desafíos importantes en Nigeria y otros países endémicos. En muchas comunidades, la enfermedad es poco comprendida y ampliamente temida, lo que a menudo conduce a la exclusión de las personas afectadas.

“Al principio, la gente huía. No querían que te acercaras. Pensaban que era una maldición; creían que era brujería”, explica Musa.

Los equipos de promoción de la salud de MSF trabajan estrechamente con líderes comunitarios, líderes religiosos, sanadores tradicionales y espirituales, y farmacéuticos, quienes suelen ser las primeras personas a las que la población recurre cuando enferma.

 

Un equipo de promotores de salud se prepara para ingresar a la comunidad de Yarwa, en el Área de Gobierno Local de Toro, estado de Bauchi.
Un equipo de promotores de salud se prepara para ingresar a la comunidad de Yarwa, en el Área de Gobierno Local de Toro, estado de Bauchi. © Abba Adamu Musa/MSF[/caption]

 

Tumaini Kombe, promotor de salud de MSF, regresó recientemente de varios meses de trabajo en el estado de Bauchi, donde lideró un equipo de 50 trabajadores comunitarios. Según explica, el enfoque se basa en escuchar y generar confianza.

“No combatimos las creencias de las personas”, señala Tumaini. “Trabajamos a través de las personas en quienes confían. Si el jefe de la aldea le indica a su comunidad las medidas adecuadas a seguir ante la sospecha de fiebre de Lassa, lo consideramos un verdadero éxito”.

Entre enero de 2025 y febrero de 2026, el personal de promoción de la salud de MSF alcanzó a 186,363 personas, realizando un total de 18,898 sesiones informativas en comunidades. Durante este periodo, los equipos remitieron a 1,642 personas al centro de tratamiento, de las cuales 418 fueron confirmadas como positivas.

“Comprender el conocimiento local y saber escuchar son, en última instancia, las claves para motivar a las personas a buscar la atención que necesitan”, añade Tumaini.

 

Clínicas para sobrevivientes: la vida después de la fiebre de Lassa

Muchas personas que sobreviven a la fiebre de Lassa experimentan efectos a largo plazo, incluyendo pérdida de audición y complicaciones neurológicas. También pueden continuar portando el virus durante un tiempo después de recuperarse. En este periodo, la enfermedad puede transmitirse por vía sexual, y las madres pueden transmitirla a sus bebés a través de la lactancia.

MSF brinda atención de seguimiento a través de clínicas para sobrevivientes, donde se monitorea a los pacientes y se les ofrece apoyo en salud mental y orientación práctica para reducir el riesgo de transmisión. Esto incluye asesoría sobre prácticas sexuales seguras, provisión de preservativos y apoyo para alternativas de alimentación infantil, como fórmulas, cuando la lactancia no es temporalmente recomendable.

 

 

Un retrato del supervisor de agua y saneamiento de MSF, Alhaji Ali Innabe, en el centro de tratamiento de fiebre de Lassa, apoyado por MSF
Un retrato del supervisor de agua y saneamiento de MSF, Alhaji Ali Innabe, en el centro de tratamiento de fiebre de Lassa, apoyado por MSF. Bauchi, Nigeria. © Abba Adamu Musa/MSF[/caption]

 

Preparación más allá del pico

A medida que la estación seca llega a su fin, el número de casos de fiebre de Lassa atendidos en el centro apoyado por MSF comienza a disminuir lentamente. Sin embargo, MSF continuará sus actividades y ahora trabaja durante todo el año en el estado de Bauchi para fortalecer la preparación ante el próximo pico esperado en octubre.

El centro se convertirá en un espacio de formación, desarrollando experiencia en la respuesta a fiebres hemorrágicas virales para su aplicación en Nigeria y otros países afectados.

MSF también continuará fortaleciendo la vigilancia y las medidas de prevención y control de infecciones. Además, los equipos pondrán a prueba programas de control de roedores, mientras que el personal de promoción de la salud seguirá visitando comunidades para fomentar prácticas de higiene más seguras y reducir el miedo en torno a la enfermedad.

“Cada año vemos cifras más altas”, afirma el Dr. Raji. “No sabemos aún si esto está relacionado con el cambio climático, una mejor detección u otros factores. Lo que sí sabemos es que, por ahora, la fiebre de Lassa no desaparecerá y que nuestro trabajo con el Ministerio de Salud de Nigeria sigue siendo una línea de vida fundamental para miles de personas”.

 

Sobre la fiebre de Lassa

La fiebre de Lassa fue identificada por primera vez en 1969 en la localidad de Lassa, en el noreste de Nigeria.

Es endémica en varios países de África Occidental, incluyendo Nigeria, Benín, Ghana, Liberia, Malí, Sierra Leona y Togo. Durante los picos en la estación seca, representa un desafío significativo y recurrente para la salud pública.

Se estima que entre 300,000 y 500,000 personas contraen fiebre de Lassa cada año en África Occidental, y aproximadamente 5,000 muertes se atribuyen a la enfermedad. El subregistro podría implicar que la cifra real sea mayor.

Actualmente no existe una vacuna autorizada contra la fiebre de Lassa, aunque hay investigaciones en curso para desarrollarla.

 

El médico del Ministerio de Sanidad Hisham Muhammad Kari administra medicación a Usman Halilu, quien ha sido ingresado por fiebre de Lassa en el centro de tratamiento de la fiebre de Lassa, apoyado por MSF,
El médico del Ministerio de Salud Hisham Muhammad Kari administra medicación a Usman Halilu, quien ha sido ingresado por fiebre de Lassa en el centro de tratamiento de la fiebre de Lassa, apoyado por MSF. Bauchi, Nigeria. © Abba Adamu Musa/MSF[/caption]

 

Respuesta de MSF en otros estados de Nigeria

En Benue, MSF apoya a las autoridades sanitarias estatales con evaluaciones médicas, mejoras en la capacidad de diagnóstico, fortalecimiento de las medidas de control de infecciones y capacitación especializada en prevención de infecciones para el personal de salud en Makurdi.

En Kano, MSF rehabilitó el centro de aislamiento de Yar Gaya, fortaleciendo la gestión del flujo de pacientes, y continúa apoyando al Ministerio de Salud mediante el suministro regular de equipo de protección personal, medicamentos esenciales e insumos de laboratorio para garantizar la continuidad de la atención y la seguridad. También colabora en rastreo de contactos, control de infecciones y capacitación.

En Taraba, MSF inició un proyecto de emergencia a principios de marzo. Este estado presenta altas tasas de fiebre de Lassa y elevada letalidad, con un número particularmente alto de trabajadores de salud afectados. MSF colabora con el Ministerio de Salud en el Centro Médico Federal de Jalingo, enfocándose en proteger al personal sanitario, fortalecer la atención de casos sospechosos, mejorar las medidas de prevención y control de infecciones, y reforzar la promoción de la salud y la participación comunitaria.

En Zamfara y Sokoto, MSF brinda apoyo técnico directo y capacitación al personal sanitario en colaboración con el Ministerio de Salud, priorizando centros de aislamiento temporales en el Hospital General de Gummi y el Hospital de Talata Mafara, así como las referencias al Hospital Universitario Usmanu Dan Fodiyo en el estado de Sokoto. MSF también proporciona equipo de protección, formación y apoyo técnico para fortalecer la detección, el triaje y las prácticas de control de infecciones.

 

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